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Londres dice que la mitad de los birmanos pueden tener covid en dos semanas


El Reino Unido advirtió hoy ante la ONU de que, según algunas proyecciones, hasta la mitad de la población de Birmania podría estar contagiada con covid-19 en un plazo de dos semanas, por lo que exigió una "tregua" inmediata en el país para responder a esa crisis.

Londres organizó una reunión informal del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre la situación en el país asiático, donde continúan las protestas y la represión que se vienen dando desde el golpe de Estado del pasado febrero y donde ahora se registra además un fuerte rebrote de la pandemia vinculado a la variante delta del virus.

"El virus se está moviendo entre la población muy rápidamente. Según algunas estimaciones, en las próximas dos semanas la mitad de la población podría estar infectada", señaló la embajadora británica ante la ONU, Barbara Woodward.

Woodward advirtió de que, a raíz del golpe militar, el sistema sanitario birmano está "prácticamente colapsado" y denunció repetidos ataques contra médicos y otros profesionales de la salud.

Por ello, el Reino Unido urgió al mundo a movilizarse para detener los choques violentos en el país y asegurar que se pueden entregar vacunas contra el coronavirus y ofrecer tratamiento a los enfermos.

Woodward recordó que el propio Consejo de Seguridad aprobó por unanimidad el pasado febrero una resolución que exige, entre otras cosas, altos el fuego en zonas de conflicto para el suministro de vacunas contra la covid-19.

En la reunión de ayer jueves, sin embargo, no participaron algunos países como Rusia, que a diferencia de muchos otros mantiene sus relaciones con Birmania tras el golpe de Estado y que es uno de los principales vendedores de armas a la Junta Militar.

Otros, como Francia o Estados Unidos, se expresaron en línea con Londres y subrayaron la necesidad de que se detenga la represión por parte de los militares y de que se tomen medidas ante la crisis sanitaria.

El líder de la junta militar de Birmania, Min Aung Hlaing, busca colaboración internacional para lograr fondos y vacunas con el objetivo de combatir el brote de la covid-19 en el país, según publicó el miércoles la prensa oficialista, que dijo que el general golpista quiere buscar fondos de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y apoyo de "países amigos", entre ellos Rusia.

La semana pasada la embajada de China en Rangún informó de la llegada a Birmania de un cargamento de vacunas contra la covid-19 que forman parte de los dos millones de dosis comprometidos por el gigante asiático.

Las autoridades sanitarias registraron el martes 4.964 nuevos casos del virus y 338 muertos, lo que eleva el total a 279.119 infectados, incluidos 7.845 decesos, desde el inicio de la pandemia.

Grupos de médicos birmanos mantienen que las cifras oficiales no representan la calamitosa realidad del país, debido a la limitada capacidad para realizar pruebas para detectar infectados, el colapso del sistema sanitario y la profunda desconfianza de la población con el régimen castrense.

Tras casi seis meses del golpe de Estado, la junta militar no ha logrado controlar todo el país y las protestas en rechazo de los militares resisten a pesar de la brutal represión ejercida por las fuerzas de seguridad, que han disparado a matar contra los civiles.

Al menos 934 personas han perdido la vida a raíz de la violencia desatada por las autoridades contra la disidencia, según datos de la Asociación para la Asistencia de Presos Políticos.

El Ejército justifica el golpe por un supuesto fraude electoral en los comicios de noviembre, en los que arrasó el partido liderado por la nobel de la paz Aung San Suu Kyi, como ya hiciera en 2015, y cuyos resultados fueron avalados por observadores internacionales.