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La ‘Bridal’ de Barcelona abre la feria comercial en plena recuperación del sector nupcial


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

La feria comercial que tiene lugar en paralelo a los desfiles de grandes firmas de la Barcelona Bridal Fashion Week (BBFW) arranca este viernes con miles de compradores de 80 países distintos, una cita en la que espera afianzar la recuperación de un sector que aún no ha levantado del todo cabeza tras la pandemia.

Fuentes de algunas de las grandes firmas de vestidos de novia españolas han explicado a EFE que el golpe de 2020 y 2021 «fue muy duro» y que aunque se esperaba un 'boom' de enlaces en 2022 y 2023 todavía no se ha llegado a los niveles pre pandemia.

Con todo, «las previsiones de cifras de 2024 y 2025 prometen», aseguran, esa ansiada recuperación de un sector nupcial del que España es líder con firmas como Pronovias o Rosa Clará, entre muchas otras que también están lanzadas al mercado asiático y, especialmente, al de EE.UU.

Rosa Clará, que este año decidió presentar por libre su colección fuera de la BBFW y ha apostado por el mercado de EE.UU., instalando una oficina fija, creció un 14 % en 2023, alrededor de los 80 millones de euros.

Una situación algo menos halagüeña arrastra desde hace años el grupo Pronovias, quien presentará en cualquier caso en junio sus resultados del ejercicio, un año después de la salida de su anterior consejera delegada y la llegada de la nueva estrategia del CEO Marc Calabia.

Con todo, Pronovias sigue teniendo el poderío de la visibilidad nupcial en todo el mundo, con distintas líneas, y por eso será la encargada de cerrar esta noche el día de desfiles con su principal línea, 'Atelier Pronovias' en el principal evento social de la cita, con permiso de Giambattista Valli.

La diseñadora Yolanda Pérez, tras la consolidada firma al alza Yolancris, ha explicado a EFE que el año pasado «no hubo tantas bodas» y que el presupuesto tampoco es el de antes de la pandemia, aunque ha añadido que si en algo no se ahorra en un enlace es en el vestido de novia.

Barcelona, donde se cierran los pedidos

La de Barcelona es la última de las grandes ferias de venta del mundo, tras citas como Nueva York y Milán, para que las tiendas multimarca de todo el mundo cierren sus compras para la siguiente temporada, una posición en el calendario que según la directora de la 'Bridal', Albasarí Caro, es «muy positiva».

«Los grandes compradores viajan por todo el mundo pero se esperan a Barcelona para cerrar pedidos. Y por eso todas las marcas, aunque vayan a otros sitios también, saben que tienen que venir a España al final», explica.

Según la organización, el evento de la 'Bridal' por si mismo moviliza 6,5 millones de euros de beneficio directo o indirecto para el sector y la ciudad, y es que estos cinco días acuden a la cita 21.000 visitantes de todo el mundo.

Buena reputación del 'Made in Spain'

Desde Jesús Peiró, otra de las grandes firmas, la creativa Merche Segarra ha señalado a EFE que tanto en Asia como en EE.UU. y en el norte de Europa, las firmas españolas han sabido posicionarse como «sinónimo de calidad».

«Tenemos un nombre, una reputación, saben que nuestros vestidos están confeccionados a mano, con tejidos de calidad, que pesarán poco y tendrán bordados y artesanías», señala.

La bilbaína Sofía Arribas, directora creativa de Sophie et voilà, coincide en el diagnóstico. «Hemos sabido vendernos mejor que Italia por una vez», apunta la diseñadora, cuya factura en patronaje, telas y detalles cuenta que es muy apreciada por las novias que quieren un «buen vestido» más que «un vestido tarta de bodas».