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Sobre las tensiones sociales rurales en la Baja Edad Media: el caso catalán

La grave crisis bajomedieval generó una profunda tensión social en el campo. Los señores reaccionaron ante el evidente declive de sus rentas, tanto si se percibían en productos del campo al caer los precios, como, sobre todo, si era en metálico ante la devaluación de la moneda. Pero también fue fundamental esta caída de las rentas por el aumento de la mortandad, generada por la combinación de las crisis de subsistencia con por la presión de la mortalidad catastrófica de la peste negra, las guerras del período (Guerra de los Cien años, fundamentalmente), así como, por fin, por ciertos flujos migratorios hacia la ciudad. La tierra vio depreciarse su valor y la economía señorial entró en una grave crisis.

Para hacer frente a esta situación los señores optaron por dos soluciones. Una de ellas fue presionar hacia arriba, es decir, hacia la Monarquía en un momento en el que comenzaban a desarrollarse las teorías del fortalecimiento de la misma, ideas que tuvieron que luchar contra la resistencia nobiliaria, precisamente, a ese proceso entrando en un período en el que la nobleza intentó arrancar a sus reyes privilegios, concesiones, tierras, lo que conocemos en Castilla como las mercedes enriqueñas, como un ejemplo evidente. Si al final el poder monárquico se fortaleció con los últimos Trastamaras, es decir, con los Reyes Católicos, bien es cierto que Castilla vivió un repunte del poder nobiliario que comenzó con la guerra y la muerte que llevó al final de Pedro I, y el establecimiento de una nueva dinastía, muy débil, frente a los poderes más tradicionales, durante siglo y medio.

La otra solución fue presionar a los campesinos exigiendo el pago de las rentas, intentando fijarlos a la tierra, recuperar rentas y costumbres casi olvidadas, y lo que se conoció como los “malos usos”. Estos serían los rasgos comunes, pero en cada lugar habría que estudiar las causas específicas, no obviando aspectos como la predicación del bajo clero en plena crisis espiritual medieval, etc. En este breve trabajo nos acercaremos al caso catalán.

Los payeses de remensa eran campesinos de la denominada Cataluña Vieja, que trabajan tierras ajenas, pero a las que se hallaban adscritos con carácter hereditario. Podían librarse de esa sujeción mediante el pago de una redención, la “remensa”. Se calcula que estos campesinos podían llega que podían llegar a ser un cuarto de la población catalana, aproximadamente. Era un grupo social de condición servil.

En el siglo XV, los payeses de remensa protagonizaron una larga revuelta en contra de los denominados “malos usos” y en defensa de su libertad, además de poder disfrutar de su predio agrícola. Esos “malos usos”, además de la remensa, eran los siguientes: la intestia, por la que el señor se quedaba una parte de los bienes de un payés fallecido sin testamento; la exorchia, que otorgaba al señor una parte de los bienes del payés fallecido sin descendientes; la cugucia, prestación que recibía el señor en el caso de que la mujer del campesino cometiera adulterio; la arsia, que era un castigo al payés en el caso de que se produjera un incendio en el predio que trabajaba; y la firma de spolii, prestación que se entregaba al señor por la autorización que daba para poder hipotecar los bienes que se habían entregado entre sí los esposos.

La situación de estos campesinos había empeorado claramente con la crisis bajomedieval. El descenso demográfico que produjo la peste en Cataluña produjo un encarecimiento de la mano de obra y una clara disminución de las rentas señoriales. Como en otros lugares de la península Ibérica y de Europa, los señores hicieron pagar la caída de sus rentas en un recrudecimiento de las condiciones de los campesinos, especialmente de los de condición servil.

Sus revueltas pretendían, pues, acabar con su condición servil. El conflicto terminó por extenderse por toda Cataluña entre los años 1450 y 1480. Consiguieron que los “malos usos” fueran abolidos, a cambio de algunas concesiones, por la Sentencia Arbitral de Guadalupe, dada por Fernando el Católico en el año 1486, un verdadero éxito para este monarca.

Sobre este conflicto podemos consultar:

J. Vicens Vives, Historia de los remensas en el siglo XV, Barcelona, 1945.

P. Luis Pérez de los Cobos, “La primera revolución del campesinado español. Payeses de Remensa, en Anales de la Universidad de Murcia (Derecho), (1972) pp. 255-266.

J. Camps i Arboix, La reivindicació social dels remeces, Barcelona, 1988

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.