LA ZURDA

El homenaje de los socialistas de Chamartín de la Rosa a Jean Jaurès en 1930

Los socialistas españoles homenajearon durante una serie de años la memoria de Jean Jaurès en cada aniversario de su asesinato, en actos y mítines con un marcado carácter pacifista. Recordemos que el líder socialista francés murió el 31 de julio de 1914, en plena efervescencia belicista y patriota, a manos de un fanático en un café, una semana después de pronunciar un discurso en Lyon donde cargó contra los gobiernos por la situación terrible que se vivía hacia la guerra. Jaurès llevaba años siendo el principal adalid por la paz en Francia y, quizás, en Europa, fiel al espíritu internacionalista del socialismo, llamando a los trabajadores a que se unieran frente a lo que podía ser una pesadilla, y que, como sabemos, lo sería.

Pues bien, nos acercamos al acto que se celebró en la Agrupación Socialista de Chamartín de la Rosa, donde destacaría la participación de Hildegart Rodríguez, hasta ese momento todavía socialista, ya que en 1932 abandonaría las Juventudes Socialistas y el Partido. Recordemos su intenso compromiso con la causa socialista, la republicana y en favor de la libertad sexual y que, como sabemos, tuvo un trágico final en plena juventud. También participaría Francisco García Díez, afiliado en dicha Agrupación, colaborador en distintos diarios, y que en 1931 sería elegido concejal y teniente de alcalde en Chamartín. El acto tiene su importancia porque en el mismo se trató sobre el colonialismo y la labor de los socialistas en defensa de todos los explotados, independientemente de su origen, en un renovado ejercicio de internacionalismo, sin olvidar referencias a las situaciones políticas en Italia y España.

Hildegart explicó que el asesinato de Jaurès, aunque cometido por un estudiante, había estado dirigido por la burguesía, interesada en el estallido de la guerra. Aprovechó el acto para denunciar la explotación colonial francesa en Indochina, y cómo los socialistas habían sido los únicos que en el parlamento se habían opuesto a la misma. Para la oradora, los socialistas no sólo debían defender a los trabajadores de su país. Había que defender los intereses del proletariado internacional.

Pero no sólo este era un tema que le interesaba resaltar a la joven socialista. El siguiente tenía que ver también con la actualidad, aunque en clara clave internacionalista, anticolonialista y antibelicista, en consonancia con el espíritu del político francés homenajeado. Nos referimos a la política fascista de Mussolini, solamente combatida por los socialistas italianos desde París. Por fin, avisaba que en España se estaban formando también partidos y grupos en clave nacionalista, aunque consideraba que fracasarían. Los socialistas españoles pedían paz para los pueblos, y libertad y República para España.

Francisco García, por su parte, recordó el estado febril que vivía Europa en el verano de 1914, y cómo la lucha por la paz de Jaurès no bastó para frenarlo, siendo asesinado por los “patrioteros” pagados por la burguesía. El día que triunfase la fraternidad desaparecerían las guerras. Aprovechó para criticar a los historiadores que glorificaban la guerra. Lo que se había ganado en la Gran Guerra habían sido los muertos, heridos, y los obreros inválidos. Había que hacer la guerra a la guerra, con las armas de los libros y las plumas, siendo las trincheras las tribunas.

García aprovechó el acto para recordar la importancia de la participación en las próximas elecciones, en las que el votante debía recordar a los muertos del Desastre de Annual.

Hemos consultado el número del primero de agosto de 1930 de El Socialista. Sobre Francisco García podemos consultar el Diccionario Biográfico del Socialismo Español. Sobre Hildegart Rodríguez hay varios libros, como el que le dedicó en 1972 Eduardo de Guzmán, reeditado en 2014. También podemos consultar el de Joan Llarch en 1979.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.