LA ZURDA

El mitin socialista del Circo Ecuestre en agosto de 1888

El mitin socialista del barcelonés Circo Ecuestre del 26 de agosto de 1888 fue un acto destacado por dos razones. Fue el primer mitin después del primer Congreso del PSOE, celebrado entre el 23 y el 25 del mencionado mes, y porque sería clausurado en plena celebración por decisión gubernativa.

El acto comenzó a las diez de la mañana. Fue abierto por Toribio Reoyo Barbadillo, uno de los fundadores del PSOE y de la Agrupación Socialista de Barcelona, director de El Obrero, y también fundamental en la creación de la UGT. Reoyo repasó el programa del Partido, justamente recién aprobado en el Congreso, e insistió en la necesidad de la organización obrera como instrumento para arrancar al poder burgués medidas en favor de la clase obrera. Terminó explicando el desarrollo del Congreso.

A continuación, intervino Antonio García Quejido, otro de los fundadores del PSOE, explicando que el socialismo ya no era una idea vaga sino algo concreto, con soluciones para las exigencias de los tiempos, explicando el sistema económico de producción y consumo, y cómo la clase obrera estaba desposeída de ambas cuestiones, fruto de la apropiación de los productos. Además, explicó los conflictos en los que se veía inmersa la burguesía, aludiendo a Moret, tildado de “amigo de los obreros”. Recordemos que Moret era en aquella época uno de los puntales de los gobiernos liberales de Sagasta (Estado, y en 1888, de Gobernación). En ese momento, el delegado de la policía interrumpió su discurso avisando a Quejido para que no continuase “por ese camino”. Quejido no se amilanó y contestó al funcionario que la “prensa burguesa” dirigía todos los días violentos ataques a los poderes constituidos, siendo interrumpido por los aplausos de los asistentes. Puso como ejemplo el discurso de Silvela en Málaga contra el Tribunal Supremo sin que fuera interrumpido o sancionado por ello. El delegado se retiró del local, por lo que pudo seguir su discurso sobre la revolución y la figura de Pablo Iglesias, para pasar a realizar un repaso del programa socialista, resaltando la importancia de la posesión del poder político por parte de la clase trabajadora, y como las crisis económicas ponían en la disyuntiva a la clase trabajadora entre morirse de hambre o defenderse. Pero el discurso de Quejido fue más allá, porque también analizó la moralidad y la gestión de los gobiernos burgueses, y la importancia de las huelgas y de las medidas inmediatas que había que arrancar a los gobiernos para aminorar el malestar obrero: salario mínimo, jornada legal de ocho horas e igualdad entre el salario masculino y femenino.

En ese momento se presentó de nuevo el delegado gubernativo seguido por agentes del orden anunciando que por decisión del gobernador civil quedaba suspendido el acto. Pablo Iglesias y Toribio Reoyo protestaron enérgicamente, y la reunión se disolvió pacíficamente.

La mesa del mitin -Francisco Mercedes, presidente, F. Martínez Andreu, secretario y Facundo Perezagua, secretario- protestó enérgicamente por la suspensión del acto, insertándose dicha protesta en El Socialista, con una nota previa en el mismo sentido.

Podemos consultar el número 130 de El Socialista, y el Diccionario Biográfico del Socialismo Español.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.