LA ZURDA

Iniciativas socialistas de urgencia para el paro andaluz y extremeño en el verano de 1931

En un artículo anterior estudiamos cómo se movilizaron los diputados socialistas extremeños y andaluces, recién elegidos para las Cortes Constituyentes y dentro del Congreso Socialista, que se celebró en el mes de julio de 1931, para plantear soluciones a corto plazo al problema del paro en el sur español, y terminábamos aludiendo a que no conocíamos el desenlace del mismo. Hemos seguido investigando para saber el recorrido de la iniciativa y nos hemos encontrado con un trabajo del diputado socialista por Jaén Tomás Álvarez Angulo (1878-1970), titulado “La democracia socialista y el problema del paro en el campo”, que nos ofrece una valiosa información sobre lo que estábamos investigando, y que nos permite ver que hubo más gestiones y trabajos por parte de los socialistas para buscar remedios urgentes para paliar una solución harto calamitosa para amplias capas de la población rural del sur español.

Tomás Álvarez Angulo fue un polifacético personaje que fue empresario cinematográfico, funcionario de correos y periodista, uno de los fundadores junto con Meliá de Vida Socialista, activo sindicalista en la UGT y miembro del PSOE, además de pertenecer a la Masonería. Álvarez Angulo publicó en El Socialista el trabajo citado el 23 de julio de 1931.

El diputado comienza su texto aludiendo al interés del Congreso socialista, recién celebrado, por el problema del paro y de la reunión de los diputados de Extremadura y Andalucía, para plantear una solución de emergencia ante la terrible situación que se padecía en el campo del sur del país. Mientras se adelantaban los trabajos para remitirlos al Gobierno, la mayoría de los alcaldes de Jaén acudieron a Madrid para entrevistarse con los diputados socialistas, se realizaron gestiones con el Gobierno, se consiguió la aprobación del Decreto del Ministerio de Trabajo sobre el aumento de la contribución, y se trató sobre el monto de obras públicas de Fomento. Pero todas estas iniciativas no atacaban inmediatamente la urgencia del problema, por lo que se solicitó una reunión con los tres ministros socialistas -Largo, Prieto y De los Ríos- para abordar conjuntamente con los diputados y concejales el problema. La reunión se celebró en el Ministerio de Trabajo.

En dicha reunión se pensó en los impuestos conocidos como de “derechos reales” de las herencias que, unido a la décima de aumento en la contribución pedida por los patronos para suprimir los alojados, agregando las facultades que concedía el Estatuto municipal, uniendo los cinco millones que se iban a incluir en el plan de obras de Jaén, además de la continuación de las obras de la Confederación Hidrológica y del ferrocarril de Baeza a Utiel, podrían resolver el problema que sufrían los campesinos en Jaén, y el resto de Andalucía y Extremadura (el autor alude expresamente a Jaén porque era diputado por aquella circunscripción electoral).

Al día siguiente, el Gobierno acordó como medida inmediata un crédito de diez millones de pesetas, arbitrando las siguientes medidas: un decreto de Fomento para suprimir trámites que entorpeciesen la ejecución de las obras, otro de Hacienda concediendo el crédito en sí para las obras municipales más urgentes en las que el factor trabajo fuese importante, y una orden urgente (telefónica) de Trabajo dirigida a los Ayuntamientos interesados sobre la obligación de constituir en el plazo de 48 horas Comisiones especiales formadas por patronos y jornaleros para el estudio de la cuestión.

Álvarez Angulo destacaba la diligencia a la hora de abordar un problema tan grave, sin tocar o gravar la riqueza nacional, ejemplo de lo que hacía el Gobierno de la República, siempre según su opinión. No podía dejar de elogiar el espíritu democrático desarrollado por los socialistas en el Gobierno, departiendo y discutiendo con los alcaldes de los problemas, con participación de los diputados.

Hemos consultado el número 7005 de El Socialista. Para profundizar en la trayectoria personal de Álvarez Angulo es muy recomendable la consulta de su biografía en el Diccionario Biográfico del Socialismo Español. También le ha dedicado atención E. Moral Sandoval en un trabajo incluido en la obra, Historia de una gran revista: introducción al semanario Vida Socialista (1910-1914), publicado en Barcelona en 1996.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.