LA ZURDA

El PSOE ante la creación de la SFIO

La creación de la SFIO, es decir, la Section Française de I’Internationale Ouvrière (Sección Francesa de la Internacional Obrera) en 1905, uniendo los partidos socialistas existentes, fue recibida con alegría por parte del PSOE.

El Socialista informaba que esta fusión se había producido en el Congreso de París de los días 23, 24 y 25 de abril, gracias al trabajo de una comisión compuesta por miembros de todas las “fracciones”. En el Congreso se votó la organización por la que había de regirse, siguiendo lo dispuesto por el Congreso de Ámsterdam de la Segunda Internacional del año anterior. En dicho Congreso se aprobó una resolución sobre la unidad. Para que la clase obrera tuviera fuerza en su lucha contra el capitalismo se hacía indispensable que hubiera un único partido socialista en cada país, enfrente de los partidos burgueses, como había un único proletariado. En consecuencia, todos los militantes, fracciones u organizaciones que se considerasen socialistas tenían el deber de trabajar para conseguir la unidad sobre la base de los principios establecidos por los Congresos internacionales. La Segunda Internacional y los Partidos de las naciones donde existiese tal unidad tenían el deber de ponerse a disposición para ayudar a que este acuerdo tuviese éxito.

Recordemos que el socialismo francés llegaba al nuevo siglo dividido, aunque estaba viviendo un proceso previo de unificación de los distintos grupos. A 1905 llegaba el Partido Socialista Francés, que se había creado en 1902 por la fusión de la Federación de Trabajadores Socialistas de Francia de Paul Brousse, el Partido Obrero Socialista Revolucionario de Jean Allemane, y un grupo de personalidades socialistas, entre las que destacaba, sin lugar a dudas, Jean Jaurès. La Federación se había creado en 1879 en el Congreso de Marsella, bajo el liderazgo de Jules Guesde, pero llamándose Federación del Partido de los Trabajadores Franceses. En principio, defendía el colectivismo, pero en el Congreso de Le Havre (1880) adoptó el marxismo, con las elaboraciones de Guesde y de Paul Lafargue. Pero, muy pronto se vivió una clara división entre la fracción marxista de Guesde, y otra más posibilista de Paul Brousse. En 1882 se produciría la escisión. Por un lado, Guesde y Lafargue fundaban el Partido Obrero Francés, y la mayoría posibilista o reformista adoptaba durante un tiempo el nombre de Partido Obrero Socialista Revolucionario, para muy pronto pasar a ser la Federación de Trabajadores Socialistas de Francia. Pero la Federación sufriría una escisión, la liderada por Allemane, mucho más radical y con un gran acento sindicalista.

A 1905 también llegaba el Partido Socialista de Francia, aunque antes se había llamado Unidad Socialista Revolucionaria, una organización política nacida por el acuerdo de guesdistas y blanquistas y la Alianza Comunista Revolucionaria. El Partido Socialista de Francia nació en 1902 cuando se unieron el Partido Obrero Francés de Guesde, que ya hemos mencionado y el Partido Socialista Revolucionario de tendencia blanquista, y liderado por Édouard Vaillant.

Se informaba que Le Socialiste, hasta ahora órgano del Partido Socialista de Francia, la fracción más numerosa, pasaba a ser el órgano de la nueva organización política. También se informaba de la composición de la Comisión Administrativa del Consejo Nacional.

Para los socialistas españoles había que destacar un acuerdo tomado en el Congreso que tenía que ver con España. A propósito de la futura visita de Alfonso XIII a Francia, los socialistas franceses condenaron el proceder reaccionario de los políticos españoles, declarándose solidarios con los que trabajaban en España por la redención de la Humanidad. Debemos recordar que el rey sufriría un atentado en dicho viaje en París el 31 de mayo, al salir del Teatro de la Ópera en París junto con el presidente de la República Francesa, sin consecuencias para ambos.

También destacaron el acuerdo tomado en relación con la violencia derivada del cierre patronal en Limoges, criticando a las autoridades, y pidiendo a los diputados socialistas que solicitasen la apertura de una investigación parlamentaria para depurar responsabilidades.

En conclusión, el PSOE manifestaba su “júbilo” por el paso dado por sus correligionarios, animando a que se produjese esa unión también en Inglaterra, Rusia y Estados Unidos.

El Socialista publicó, además, el comunicado enviado a los Partidos Socialistas, firmado por Camille Huysmans, como secretario de la Oficina Internacional (Segunda Internacional) donde se valoraba de forma muy positiva la unión de los socialistas franceses, y que incluía un fragmento de la carta que Bebel envió al Congreso de la unificación socialista francesa. La Segunda Internacional, por su parte, recordó la resolución del Congreso de Ámsterdam, deseando que se produjera un proceso de unificación entre los partidos obreros en Inglaterra.

Hemos consultado los números 965, 1001 y 1004 de El Socialista. Para ahondar en la compleja, pero, sin lugar a dudas, fascinante historia del socialismo francés previo a la creación de la SFIO es imprescindible acudir al tomo correspondiente de la Historia General del Socialismo, que trata de la etapa entre 1875 y 1914, que coordina Jacques Droz, y que en España publicó Destinolibro.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.