LA ZURDA

El trabajo municipal de Rafael Laliga en Alcoy en el año 1910

Rafael Laliga Pérez (1870-1953) fue una figura fundamental del socialismo en Alcoy. Tejedor de oficio, participó en la creación del Sindicato de Tejedores, además de ser uno de los fundadores de la Agrupación Socialista de Alcoy en el año 1903, además de la Cooperativa de Consumo en 1910, y presidir la Mutualidad Obrera. Su compromiso le llevaría a la cárcel tanto a raíz de la Semana Trágica de Barcelona, como de la Huelga General del verano de 1917. Fue concejal en Alcoy entre 1909 y 1913. Sufrió la represión al terminar la guerra, aunque consiguió salir absuelto del Consejo de Guerra que padeció.

Pues bien, en este artículo nos acercamos a la labor de Laliga en el Consistorio de Alcoy en 1910. Los socialistas daban mucha publicidad del trabajo que realizaban sus concejales porque servía para dar a conocer el trabajo a favor de los trabajadores de estos ediles, como alternativa a la forma de gobernar y administrar los Ayuntamientos en el reinado de Alfonso XIII. La administración municipal siempre fue un objetivo prioritario del PSOE para conseguir mejoras a corto y medio plazo para la clase obrera y los desfavorecidos en la estrategia final de cambio y emancipación. El caso de Alcoy es importante dada la histórica vitalidad de su movimiento obrero.

Laliga rindió cuentas, como era habitual en el PSOE, en su Agrupación local de su gestión como edil en una memoria. Interesa detenerse en la misma porque ofrece un panorama de los principios socialistas generales aplicados a la política municipal. El tema principal tuvo que ver con la jornada de ocho horas en el empleo municipal.

En primer lugar, explicó su lucha contra las subvenciones municipales para las fiestas religiosas, además de criticar la presencia del Consistorio en las mismas, habiendo conseguido que solamente se hiciera representar en las fiestas de San Jorge.

Al parecer, el Ayuntamiento acordó la apertura de nuevas vías de comunicación en los ensanches para combatir el paro, pero los contratados debían cumplir jornadas de nueve horas. Nuestro protagonista protestó, provocando la polémica en el pleno al enfrentarse con todos los grupos. Los “liberales canalejistas” argumentaron que no aceptarían la propuesta del socialista porque la jornada laboral de ocho horas todavía no era legal. El argumento de los conservadores se basaba en que si se aceptaba lo propuesto se estaba fomentando el alcoholismo, ya que los obreros tendrían más tiempo libre. Este debate alborotó al público asistente al pleno, que continuó en la calle, silbando al concejal Francisco Moltó.

La cuestión movilizó al movimiento obrero de Alcoy. Las Sociedades Obreras se reunieron, y presentaron un escrito al Ayuntamiento con las siguientes peticiones:

1. Los obreros que trabajasen en las obras municipales, organizadas para combatir la crisis, disfrutarían de una jornada de ocho horas.

2. El Ayuntamiento debía ser muy cuidadoso con la lista de los obreros que reclamaban trabajo.

3. Debía priorizarse la contratación de obreros asociados (sindicados).

Pero estas proposiciones fueron desestimadas también por el pleno, a excepción de la segunda.

Laliga intentó que el Ayuntamiento ahorrara con el material eléctrico para el alumbrado público, pero perdió porque el informe del ingeniero era representante de la fábrica de lámparas a la que se había hecho el pedido.

Por otro parte, intervino en la lucha contra el fraude alimenticio, un mal muy extendido en las ciudades españolas, especialmente en relación con la adulteración de alimentos y la manipulación en pesos y medidas. Gracias a Laliga la recaudación de multas por estos conceptos había aumentado considerablemente, y había conseguido un decomiso de pan de ínfima calidad que se había destinado para la beneficencia municipal.

También luchó por evitar las subidas salariales de los altos funcionarios del Ayuntamiento, con el fin de aumentar el sueldo de los trabajadores municipales.

La asamblea de la Agrupación de Alcoy aprobó su gestión y ratificó su confianza en el edil.

Hemos consultado el número 1304 de El Socialista, además del Diccionario Biográfico del Socialismo Español. El autor de este artículo tiene otro trabajo en El Obrero titulado, “El socialismo valenciano a la altura de 1918” (noviembre de 2018), que supone un repaso al socialismo levantino realizado por Isidro Escandell. Por fin, conviene acercarse a la monografía de Salvador Forner Muñoz, Industrialización y movimiento obrero: Alicante, 1923-1936, Valencia, 1982, donde hay distintas alusiones al socialismo de Alcoy en la época que aquí nos ocupa. Por fin, también interesa el trabajo de José Crespo Colomer, Alcoy. 1881-1980, 1983.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.