Quantcast
ÚNETE

Clara Campoamor y la mujer trabajadora en la Casa del Pueblo (1929)

“Cuando el hombre no puede más se para; cuando la mujer no puede más, se arrastra” (Concepción Arenal, citada por Clara Campoamor)

En un trabajo anterior publicado en este mismo medio estudiamos la conferencia que Clara Campoamor dio en la Casa del Pueblo con motivo del vigésimo sexto aniversario de la creación de la Sociedad de Lavanderas y Planchadoras, versando sobre la historia del trabajo femenino. En dicho artículo recordamos que en los años veinte parecía que Clara Campoamor se encontraba cerca del socialismo; de hecho, escribió el prólogo del libro Feminismo Socialista de María Cambrils, pero nunca ingresó ni en el PSOE ni en la UGT. En 1929 estuvo en la organización, aunque por poco tiempo, del pronto desaparecido partido denominado Agrupación Liberal Socialista. Campoamor no era marxista, y dada su radical oposición a la Dictadura de Primo de Rivera no entendió nunca la faceta de colaboración socialista en algunos aspectos, a pesar de la disputa interna en el seno de la familia socialista sobre esta cuestión. Pues bien, en el trabajo presente ahondamos en la dimensión de oradora en relación con el trabajo femenino de Clara Campoamor al aceptar hablar en un acto organizado por las obreras de la Aguja, unas trabajadoras que se movilizaron mucho a fines de los años veinte. En el acto, celebrado en la misma Casa del Pueblo el 8 de abril de 1929, hablaron también la activa sindicalista Luz García e Hildegart Rodríguez.

Campoamor recordó que por tradición materna también había sido obrera de la aguja, para hacer inmediatamente una glosa de la importancia histórica de la aguja. Por eso recordó como la aguja de Mariana Pineda había tejido y bordado las banderas liberales.

La abogada se preguntaba si las obreras de la aguja, es decir, las oyentes de su charla, habían interiorizado su conciencia histórica, porque la mujer había sido fundamental en la obra de la civilización, poniendo ejemplos de dicha importancia.

Pero después de intentar demostrar la importancia de la mujer trabajadora pasó al plano reivindicativo. Las trabajadoras tenían que defender su salario, saber afrontar las situaciones de paro y prepararse para la organización corporativa. En este sentido, llama la atención cómo Campoamor valoraba este cambio en las relaciones socio-laborales de la Dictadura, frente a su crítica a que el socialismo aceptase algunos aspectos del nuevo régimen. La propia Campoamor había disertado unos días antes sobre el Seguro de Maternidad, y aludió a ello en su intervención. Llamaba a la acción a las trabajadoras para que extendiesen los beneficios de este mismo Seguro que, por ley iba a abarcar a las trabajadoras autónomas (“clase media”) después de un trienio, ejemplo para la abogada, de cómo los beneficios logrados por las trabajadoras terminaban alcanzando a otras mujeres.

Después trató de la importancia de la educación, de formarse, defendiendo la necesidad de la implantación de la escuela primaria única porque la cultura no podía ser negada a nadie.

Las trabajadoras tenían que organizarse, y tenían que trabajar para que cambiase el Código Civil.

Hemos consultado el número 6291 de El Socialista. El artículo citado de este autor se titula, “Clara Campoamor y la historia del trabajo de la mujer”, El Obrero (agosto de 2018). Sobre tres fundamentales conferencias de Clara Campoamor existe un libro publicado por la Dirección General de la Mujer de la Comunidad de Madrid en colaboración con la Asociación Española Clara Campoamor, y que podemos consultar en la red, titulado, El Derecho de la Mujer (Clara Campoamor). Recopilación de tres de las conferencias iniciadas en 1922 por Clara Campoamor, (2007).

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.