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La disciplina en las fábricas británicas: la Master and Servant Act (1823)

La Master and Servant Act (Ley de Maestros y Sirvientes) de 1823 simboliza el ideal de disciplina que el primer capitalismo implantó en el factory system, dentro de unas relaciones de producción determinadas, entre patronos y trabajadores. Intentaremos dar algunas claves sobre la misma en este trabajo.

La Ley estableció un sistema de sanciones para los casos de incumplimiento de contrato por parte de los trabajadores en relación con los empleadores y de éstos con aquellos. Pero las sanciones no eran iguales. Los trabajadores que incumpliesen o rompiesen su contrato sufrirían sanciones de tipo penal, incluida la entrada en prisión, mientras que los empresarios solamente tenían que afrontar las consecuencias civiles en casos de ser responsables del incumplimiento.

Esta Ley permitió que muchos empresarios la empleasen para establecer una férrea disciplina en las fábricas, en relación con supuestas negligencias de los trabajadores o por otros motivos, abusando, en muchos casos. También utilizaron la ley para atacar a los trabajadores más reivindicativos, o cuando se declaraba una huelga. La Ley se convirtió en muchas ocasiones, por lo tanto, en un instrumento contra el sindicalismo, aun después de que las organizaciones sindicales se declarasen legales por una Ley de 1871. Tenemos que tener en cuenta, además, que en muchas ocasiones las interpretaciones judiciales cuando se planteaban procesos solían ser, en gran medida, favorables para los empresarios. Se manejan datos de miles y miles de trabajadores encarcelados, por ejemplo, en la década de los años sesenta del siglo XIX.

Por otro lado, los empleadores consiguieron con esta Ley asegurarse su mano de obra, ya que, los trabajadores, aunque supieran de trabajos mejor remunerados debían cumplir el contrato si no querían que les cayesen encima las consecuencias penales.

Esos motivos hicieron que los sindicatos lucharan contra la Ley, iniciando también la batalla en el Parlamento, aunque costó que fuera reformada, ya que hubo que esperar a la Employers and Workmen Act del año 1875 para que se tratase de forma igual a empresarios y trabajadores.

La Ley de 1823 influyó en legislaciones parecidas de los Estados Unidos, y los dominios británicos de Australia, Canadá, y Nueva Zelanda, y en Sudáfrica también.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.