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¿La Comuna en Madrid? El mitin socialista de 1910

En repetidas ocasiones hemos estudiado cómo los socialistas españoles celebraban cada mes de marzo la Comuna con banquetes, mítines y conferencias. Suponía un hecho fundamental para el calendario de conmemoraciones del PSOE. En el mitin celebrado en 1910 en la Casa del Pueblo para celebrar este hecho y el aniversario de la muerte de Marx, organizado por la Agrupación Socialista Madrileña, se produjo, sino un debate, sí al menos un contraste de pareceres sobre la supuesta posibilidad de que si en Madrid se dieran circunstancias parecidas podría surgir o no una Comuna como en París en su momento.

Los mítines conmemorativos de la Comuna y de Marx no sólo suponían un ejercicio de memoria histórica sino también un momento para realizar pedagogía socialista por parte de los oradores, que siempre fueron líderes destacados, empezando por el propio Pablo Iglesias, y en ocasiones en clave contemporánea, no sólo en relación con la realidad española o madrileña, sino también con la internacional, como cuando se produjo la Revolución Rusa.

Pues bien, ese contexto es importante para entender qué pasó en el mitin de marzo de 1910. En el mismo intervinieron entre otros, Francisco Mora, que explicó su experiencia personal de cómo se vivió la Comuna en Madrid, y la reacción de la burguesía española cuando entendió lo que estaba pasando en París, para terminar relatando la represión desatada en España, siendo él una de las víctimas de la misma, como Anselmo Lorenzo. Pero Mora veía un aspecto positivo en esta expulsión porque se pudieron expandir “la idea” en Lisboa.

Pero aquí nos interesan más las intervenciones de dos personajes claves en la Historia del socialismo, es decir, Antonio García Quejido, uno de los fundadores del PSOE y del PCE, intenso tipógrafo, sindicalista y editor, y Francisco Largo Caballero que, a la sazón, presidió el acto por enfermedad de Pablo Iglesias.

García Quejido explicó que la Comuna había sido la conquista del gobierno por el pueblo, del poder por la clase explotada para suprimir injustos privilegios, pero, y esto es lo que más nos interesa, había tenido un carácter local, por el “especial cariño” que los habitantes de París tenían hacia su ciudad. Esta interpretación le servía para afirmar que en Madrid no se podría producir un hecho semejante al de París, aunque se dieran las mismas circunstancias, ya que los residentes en Madrid no tenían el mismo aprecio por su ciudad. Por consiguiente, recomendó a los asistentes al acto que pusieran interés en los asuntos de la ciudad. Esa parecía la gran enseñanza de García Quejido en el acto.

Pues bien, como presidente del mitin, Largo Caballero cerró el acto, y se permitió discrepar de la parte final de la interpretación de García Quejido, ya que defendió que la clase trabajadora madrileña sí sabría aprovecharse de cualquier movimiento idéntico al que originó en París la proclamación de la Comuna.

Así pues, dos visiones, una pesimista de García Quejido, y otra optimista de Largo Caballero ante la posibilidad de una Comuna en Madrid.

Hemos consultado el número 1254 de El Socialista. En El Obrero encontraremos distintos trabajos de este autor sobre las conmemoraciones socialistas de la Comuna.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.