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La generación del silencio

Cuando hablamos de la generación del silencio, hablamos de un amplio colectivo que sufrió especialmente la represión por parte de los duros años de la dictadura, personas a las que se les negó su identidad de género o su orientación sexual.

Hace un tiempo en una colaboración con la Diputación de Barcelona, un técnico se acercó a mí y me dijo: ¿Crees que tenemos que seguir hablando de la Generación del Silencio? ¿No crees que es un tema spbrevalorado? Me hizo dudar, mi reflexión posterior la comparto con vosotros ahora.

El colectivo de personas mayores LGTB, conocido como la generación del silencio, tuvieron su orientación sexual, o su identidad de género, a escondidas de familia, amigos y sociedad. Sus vidas fueron en tiempos de represión y de negación, las autoridades decían que era delito, la iglesia católica los enviaba al peor de todos los infiernos, en algunos casos recibían una terribles terapias reparativas. En las escuelas ya sufrían el acoso de compañeros y compañeras, sin apoyos de la comunidad educativa que generalmente estaba al lado de los acosadores.

Vivieron vidas difíciles, algunos / as fueron valientes y lo pudieron pagar muy caro, otros sufrieron en el armario. La mayoría se negó a su propia realidad. La dictadura fascista del general Franco y la opresión sistemática de la iglesia católica dejaron efecto en la mayoría de ellos. El resultado es que hoy muchas de estas personas se sienten culpables y evitan dar el paso hacia su libertad.

Hoy podemos hablar ya de ellos como una realidad histórica?, o ¿como un importante grupo de personas mayores LGTB?, ¿qué dicen los datos? Difícil, pero intentaré aproximarme a esta realidad.

Si vamos a las estadísticas del departamento de Salud de la Generalitat veremos un alto porcentaje de personas mayores con detección tardía de enfermedades de transmisión sexual, Exactamente uno de cada 4 de los diagnosticados con VIH + con situación de SIDA son personas mayores. Pero, ¿de qué cifra hablamos, cuántas personas mayores LGTB pueden vivir en la Cataluña actual?

Según el Instituto Nacional de Estadística en Cataluña tenemos alrededor de un millón 400 mil personas de más de 65 años. Si calculamos que entre un 5 y un 7% de la población es LGTB, estamos hablando de un grupo entre 40 y 60 mil personas. Lo podemos ignorar?, ¿podemos decir que no toca hablar de ellos por ser una generación en desaparición? Creo que no, es un grave error que explica actuaciones no muy afortunadas recientemente, donde un trabajo reciente señala que los mayores LGTB de Barcelona tienen una situación acomodada y con ingresos cercanos a los 3000 euros mensuales, vergonzoso.

Los que ahora cumplen 65 años llegaron a la mayoría de edad al final de la dictadura y vivieron durante años la represión de un régimen intolerante y homófobo. A medida que pasen los años las características de este grupo silenciado irá cambiando, pero todavía hay unos rasgos que los caracterizarán durante tiempo: armarización, negación de identidad de género u orientación sexual, homofobia interiorizada y falta de preocupación ante las ITS. Signos hoy generales, pero que con el paso del tiempo irán disminuyendo.

Mención especial merecen las mujeres trans. Al visibilizar su realidad recibieron el estigma, la represión y la discriminación de un estado que era absolutamente beligerante hacia ellas. Vivir con una identidad diferente a la del DNI lanzó a muchas mujeres al mundo de la marginalidad, con una ley como la de peligrosidad social que cayó encima de ellas como una losa.

Sería injusto olvidar que fueron personas de esta generación las que a finales de los 60 comenzaron a luchar contra las leyes injustas, que dieron la cara contra la ley de Peligrosidad Social, que supieron abrir todas las identidades lo que llamaban como "liberación gay", que crearon el FAGC en 1975 en el Convent de Caputxins de Sarrià y que en junio de 1977 salieron a las Ramblas a visibilizar su realidad.

Tenemos que seguir hablando de la generación silenciada, no sólo como un hecho histórico, también como una realidad actual, por mas que pese.