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HEMEROTECA
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Un niño para la escuela

Llegó temprano,

vestía preguntas  de mil colores.

En sus ojos grandes

brillaba la inocencia a borbotones.  

 

Sin apenas palabras

porque aún no le habían nacido.

Traía vacías las manos  

y un caramelo en el bolsillo.  

 

Se quiso hacer grande

empinándose sobre las puntas de sus pies.

Empujó con  toda su fuerza,

Contó uno, dos y tres.  

 

Aunque giraba el pomo sin parar,

la puerta de la escuela no se abría.

Se dio cuenta entonces

que aquella piel del metal no latía.  

 

Le habían contado que allí dentro habitaban

las canciones, los juegos y los cuentos.

Por eso al despertar pensó,

volveré en otro momento.  

Maestra. Pedagoga. Varios años directora de Colegio Público de Infantil y Primaria de la Comunidad Madrid. Experta en Pedagogía Transpersonal. Investigadora en nuevas metodologías de enseñanza. Pintora. Jefa de Sección del Servicio de Música y Artes Escénicas del Ministerio de Educación. Una vez me preguntaron que desde cuando escribía poesía. La poesía es la forma con que miro la vida. Por eso, supongo que la poesía va conmigo desde el momento en el que comencé a mirar, el momento en el que empecé a detenerme ante las cosas y les presté atención.. Me regala la incertidumbre de la curiosidad, el gozo del encuentro, el juego de la sorpresa, la sinceridad de la experiencia viva, la calidez y el remanso de la caricia. Por eso para mi la poesía es un regalo, un gozo, un juego, una experiencia viva que da testimonio.