Quantcast
HEMEROTECA
             SUSCRÍBETE
ÚNETE A EL OBRERO

Tres generaciones

A mi hijo, a mi padre

"Como la generación de las hojas,

así también las de los hombres"

Homero

Nadie me mira como tú me miras.

También miré yo así a mi padre un día

y hoy me cuesta hasta mirarle.

Acaso llegue el día

en que te cueste a ti mirarme.

Por miedo escribo acaso llegue el día…

Por miedo, puro miedo

te pido por favor que nunca dejes de mirarme

como me miras, de llenarme de luz,

de olvidar todos mis errores,

porque yo sé que llegará ese día

en que tu carne no olerá a membrillos

ni tu voz sonará como una lira.

Tú aún no sabes perdonar,

eres tan frágil

que ignoras el rencor;

tú no concibes la maldad en mí,

por eso amarte es fácil,

por eso hacerte daño es aún más fácil,

porque regresas siempre con tu inocencia

y por pupilas dos bengalas,

dispuesto a amarme siempre,

sin saber de perdones ni de culpas.

Un día entenderás que soy débil

aunque ahora me creas un titán,

un día me verás sin máscara,

tal como soy, patético y débil,

y tus preguntas no serán ya a tumba abierta.

Ese día sabrás que las palabras

son flores de una lengua muerta

y que ni yo ni nadie sabemos las respuestas.

Tal vez sientas vergüenza de mí entonces

y no tengas valor para mirarme;

tal vez entonces menosprecies mis manías

y no soportes ni mirarme;

tal vez te veas a ti mismo entonces

y no te atrevas ni a mirarte.

Por eso aunque me escupas o me insultes,

aunque me mires con desprecio,

reniegues de mí en voz alta o por lo bajo,

yo te miraré siempre con orgullo

y pido tu perdón aquí y ahora

por si ese mismo orgullo

me lo impide al llegar el día.

(Del libro El Arpa de Ur)

De la biografía de Sergio Iborra (1975), madrileño afincado en Rivas-Vaciamadrid desde hace más de tres lustros, cabe destacar que es licenciado en Economía y funcionario de la Comunidad de Madrid; dos rasgos circunstanciales pese a los cuales ha conseguido ser dramaturgo (y ocasionalmente actor teatral y de cortos cinematográficos), y ver publicados un par de poemarios (Discurso del Polvo, 329, Ed. Endymion; y El Arpa de Ur, 790, Ediciones Vitruvio), con los que espera no haber sido indigno de la milenaria tradición literaria en castellano.