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Campaña de Otoño, con corazón

  • Escrito por Marian Giménez / Antonio Ortiz
  • Publicado en Crónicas

En breve comienza el otoño y vamos observando las nuevas tonalidades, las horas de luz ya han disminuido y los árboles urbanos, tan maltratados en la mayoría de las veces, dejan caer las hojas doradas por el cambio de estación. Pareciera que el corazón de la tierra se adormece. Y es verdad, la tierra ya ha dado sus frutos, se han recogido las cosechas. Pero todavía es generosa, ahora viene la explosión de las uvas y de otros frutos que se derraman en su última abundancia, antes de la llegada del invierno, para hacer provisión de alimentos necesarios. Los celtas, celebraban este cambio de ciclo en la fiesta de Mabon, que se corresponde con el equinoccio de otoño. En nuestro calendario, es aproximadamente hacia el 21 de septiembre.

La Casa Vecinal de Tetuán, inicia un cambio de ciclo, con la campaña, “Corazón de Otoño”, un corazón colectivo que continúa trabajando, preparándose para los meses tan duros que se avecinan. Madrid está lleno de un ruido infernal, de personas y familias castigadas a no poder tener derecho a la alimentación. Tetuán es uno de esos barrios, en los que el olvido y la indiferencia hacia la pobreza está poniendo al descubierto, un sistema que desde hace décadas viene reflejando la miseria en su funcionamiento, en la distribución de la riqueza.

Como en otras campañas que hemos realizado y haremos, defendemos el derecho a la alimentación. Es nuestra cosecha y trabajamos arduamente para que no se acabe. Ya lo demostramos en la sequía del verano. Nuestra Casa no cerró por vacaciones. Ahora continuamos abiertos extendiendo, el latido del corazón por todo el barrio, convocando a todas aquellas personas generosas que se acerquen a traer alimentos, que nos permitan pasar el duro invierno. Estamos seguros de que lo conseguiremos. No queremos colas del hambre, queremos unos servicios públicos que funcionen en tiempo y forma. Comprobamos día a día como cualquier tipo de ayuda pública, se eterniza, llegando de forma absolutamente raquítica a las personas que lo necesitan, que viven en habitaciones hacinadas, cuyos trabajos inexistentes o tan precarios les hacen vivir en la pobreza. A otros ni les llega ni les va a llegar nunca. El laberinto de la burocracia, bajo sospecha de todo un plan estratégico para dejar a la gente fuera de una vida digna y con derechos.

La Casa Vecinal de Tetuán, tiene corazón, un lugar simbólico de sentimientos y empatía, de derechos, un espacio de memoria del hambre, que no queremos que se repita. 

Corazón de Otoño,

Corazón por el derecho a la alimentación

Corazón solidario.