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Una visión optimista de Armenia en la URSS (1936)


Recogemos un material no conocido, publicado en enero de 1936 en El Socialista (sección: “cifras y datos”), donde se exponía una visión muy favorable de la situación de la Armenia soviética frente a la que había padecido bajo el zarismo. Puede interesarnos acercarnos a este material para profundizar en el conocimiento histórico de un área, poco tratada por el público español, en general, y en estos tiempos de intensa crisis en la zona. En todo caso, debemos advertir que se trata de un informe muy favorable sin ninguna nota crítica. El texto recordaba el quince aniversario de la existencia de Armenia dentro de la URSS.

“El 29 de noviembre conmemoró la Armenia soviética el 15.° aniversario de su existencia.

Bajo el yugo del zarismo era Armenia un país agrícola atrasadísimo, que servía de colonia a los capitalistas rusos. 'Su situación empeoró de resultas de la guerra mundial y -después del advenimiento del partido nacionalista armenio Dachnaktsukun. Al mismo tiempo que los dachnakts ocuparon el Poder: los mencheviques en Georgia, y los mussavatistas, en Ázerbeiyán. Los tres partidos gobernantes, divididos por cuestiones de territorios, estaban en perpetua lucha armada y escribieron una página sombría y trágica en la historia de los pueblos de Transcaucasia.

Cuando las masas obreras de Armenia, en un arranque brioso, rompieron definitivamente el yugo sangriento del partido dachnakts, el 29 de noviembre de 1920, el país presentaba un montón de ruinas, por donde vagaban millares de huérfanos de guerra, de hombres y mujeres sin trabajo, acechados por el hambre las epidemias y la muerte.

El Gobierno de la Armenia soviética recibió una herencia bastante pesada. Gracias a la ayuda de las Repúblicas de Transcaucasia y del Gobierno de la Unión Soviética, las masas trabajadoras de Armenia han curado sus heridas y festejado el 15. 0 aniversario de su emancipación total.

En tiempo del zarismo había en Armenia unas cuantas Empresas industriales de poca importancia, entre ellas las minas de cobre de Allahveroli, explotada por una Sociedad francesa; las minas de Ghapan, una fábrica de curtidos y una destilería de alcohol, concedida al capitalista ruso Chustof. La producción total de estas Empresas no pasaba de 20 millones de rublos al año. Pero bajo el Gobierno de los dachnakts todas se hundieron y su producción llegó a descender hasta dos millones de rublos.

El camino recorrido en quince años por la Armenia soviética ha cambiado por completo la fisonomía del país. En la actualidad asciende a 140 el número de fábricas, talleres y demás Empresas industriales, creadas de nueva planta, a más de infinidad de Empresas en forma de cooperativas. La producción total del año 1935 ascenderá a la enorme cantidad de 169.9oo.000 rublos.

Desde luego, los métodos de producción del cobre de Allahveroli y de Ghapan han sido modernizados totalmente. La fábrica rudimentaria de vinos y coñac del industrial Chustof, nacionalizada y conocida hoy por el nombre de «trust» Ararat, 'ha sido considerablemente ampliada y perfeccionada, hasta tal punto, que la fama de su producción ha traspasado las fronteras de la Unión Soviética.

Además han sido construidas multitud de grandes fábricas y manufacturas que han revolucionado toda la economía popular de Armenia. Hay allí, entre otras, fábricas de tejidos, de construcciones mecánicas, de jabones, de conservas, de productos químicos, de cemento, de carburo de calcio, una modernísima de caucho artificial, que ha dado nacimiento a una inmensa población obrera a las puertas mismas de la capital.

Antes de la guerra había en Armenia pequeñas estaciones hidroeléctricas, cuya energía total no pasaba de 3.000 kilovatios. Durante la guerra y bajo la administración de los dachnakts quedaron casi destruidas. En la actualidad existen muchas estaciones hidroeléctricas que surten a todas las empresas industriales acabadas de citar.

La electrificación del país prosigue a grandes pasos. Hay en preparación un magno proyecto, que tiene por objeto utilizar la cascada de Sevan-Zangu, y cuya realización completa permitirá atender, no sólo a las necesidades presentes y futuras del país, sino también las de las Repúblicas hermanas vecinas. Para ello serán utilizadas las aguas del lago Sevan, situado a 2.000 metros de altura. La primera estación de este sistema, Kanakergnes, que producirá una energía de 113.000 HP, está ya concluida y pronto será puesta en explotación.

La electrificación de la Armenia soviética, que avanza tan rápidamente, no dejará de producir cambios profundos en la estructura de la economía nacional, sobre todo en los campos, en donde los procedimientos primitivos de producción serán sustituidas totalmente por los de la agricultura moderna en manos de los campesinos emancipados.

La reconstrucción socialista del campo se halla tan adelantada que a principios de 1935 existían 67 sovjozes y 15 estaciones de máquinas y de tractores, en las cuales se encerraban 869 unidades, con una fuerza de 12.081 HP, y al finalizar el año quedan fundadas una serie de nuevas estaciones con tractores que aumentarán la fuerza disponible en bastantes miles de HP.

En 1919 no había sembradas más que 22.7oo hectáreas, y al finalizar 1935 hay 433.200 roturadas y sembradas, gracias a la amplia red de irrigación creada con la construcción de varios canales. Se han emprendido grandes trabajos para roturar más tierras e irrigar el gran Sardavabad, con lo cual se podrá contar con 100.000 hectáreas más de tierras cultivables.

Estos avances de la colectividad prueban que los obreros del agro en Armenia, prisioneros hasta ayer de las fuerzas retardatarias y víctimas de seculares prejuicios económicos y sociales, se han penetrado profundamente de las virtudes de la colectivización de la tierra, que los ha sacado de la miseria y de la ignorancia y los ha puesto en condiciones de llevar una vida aceptable.”

(Fuente: El Socialista, número 8022)