LA ZURDA

Francis Perkins: el fomento y la protección del trabajo

“Se habla mucho de lo que este Renacimiento aporta al asalariado, de cómo su capacidad adquisitiva mejora. Pero el Ministerio de Trabajo, ha trabajado siempre con hombres de carne y hueso. El Ministerio de Trabajo es el gran Departamento del Gobierno en el que todas las actividades concurren al bienestar humano. Bajo la presión de la opinión y de los sentimientos del pueblo americano, hemos llegado a un punto de vista tal, que nos induce a exigir que la vida industrial tenga en cuenta tanto las relaciones humanas como el hecho de las fórmulas económicas complicadas.

El carbón para el invierno, la fontanería, el interés sobre las hipotecas, la leche del bebé, el matrimonio, las aspiraciones culturales, incluso la soda y los paseos sobre el poni en el parque, deben ir por delante de las teorías abstractas generales.


Estamos particularmente preocupados por las condiciones de vida de los hombres y de las mujeres. En hacer de los miembros una parte completa del mundo civilizado, humanizar las leyes que les conciernen, éste el objetivo esencial que debe perseguir el Ministerio de Trabajo.

El Ministerio de Trabajo, que esta nación ha establecido para promover el bienestar humano, tiene la misión consciente y deliberada de consagrarse a las necesidades humanas, de comprender si puede escuchar con el oído atento lo que el pueblo necesita y lo que espera. El trabajo del ser humano no es un artículo de consumo, ni un artículo de comercio, y el mundo no es solamente capacidad adquisitiva, eficacia e investigación (...).”

Frances Perkins. People at work. 1934. (Consultado en ClasesHistoria.com)

Frances Perkins fue una política norteamericana fundamental en la Historia, ya que llegó a ser la primera mujer que alcanzó una cartera ministerial en el gobierno federal de los Estados Unidos. Pero además estamos hablando de una de las personalidades que más trabajaron por el Estado del Bienestar en Norteamérica, por el desarrollo y protección del mundo laboral.

Perkins nació en Boston en 1880. Se graduó en la Universidad de Columbia en el año 1910. Participó activamente en la Liga de Consumidores de New York, luchando para conseguir mejoras salariales y en las condiciones laborales. Sus intensas preocupaciones sociales no pasaron desapercibidas, ya que el gobernador del Estado, Al Smith, invitó a nuestra protagonista para que participase en la Comisión Industrial de dicho Estado en el año 1918. A partir de 1926 pasó a dirigir dicha Comisión. En el año 1929 el nuevo gobernador, Franklin Delano Roosevelt, confirmó a Perkins en dicha responsabilidad. Este organismo se encargaba de diversos aspectos con calado social: inspecciones a las empresas, regulación sobre el uso de la energía, higiene en el trabajo y cuestiones relativas a los salarios.

Cuando Roosevelt llegó a la Casa Blanca decidió contar con Frances Perkins para que desempeñara una alta responsabilidad en su gobierno, nada menos que la Secretaría de Trabajo, puesto que comenzó a desempeñar en 1933 y que ocupó hasta 1945, es decir, durante todos los mandatos del presidente, aspecto que solamente compartió con muy pocos secretarios de Estado. Sin lugar a dudas, fue una mujer influyente en la Administración demócrata, destacándose en la defensa del New Deal, y en todo lo relacionado con la legislación laboral. En 1935 impulsó la Social Security Act, es decir la ley que creó prestaciones por desempleo y pensiones. También promovió leyes sobre el salario mínimo, contra la explotación infantil, la regulación de las horas extraordinarias de trabajo y la resolución sobre las 40 horas de trabajo semanales. Perkins se empleó en conseguir el apoyo sindical a las medidas de la Administración demócrata.

Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial consiguió que las mujeres participasen activamente en el esfuerzo productivo, clave para ganar la contienda. Este hecho es capital en la historia del trabajo y en la de las mujeres, ya que supuso la incorporación de gran parte de la población femenina al mundo laboral en la primera economía del mundo.

Entre 1946 y 1952 fue miembro de la Comisión Administrativa de los Estados Unidos, un organismo encargado de los funcionarios, por decisión del presidente Truman. Después se dedicó a la docencia en la Universidad de Cornell. Entre sus publicaciones destaca, The Roosevelt I Knew, publicada en 1946. Murió en el año 1965.

Eduardo Montagut

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.