LA ZURDA

La hija de líder opositor preso expone su dolor en Teherán

La artista Nargues Musaví, hija del líder opositor iraní en arresto domiciliario, Mir Hosein Musaví, posa en la galería Casa de los Diseñadores Libres, situada en la plaza Fatemí, en el corazón de la capital iraní, donde exhibe estos días sus obras con toques de tristeza y dolor en Teherán, arropada por numerosos activistas reformistas. EFE La artista Nargues Musaví, hija del líder opositor iraní en arresto domiciliario, Mir Hosein Musaví, posa en la galería Casa de los Diseñadores Libres, situada en la plaza Fatemí, en el corazón de la capital iraní, donde exhibe estos días sus obras con toques de tristeza y dolor en Teherán, arropada por numerosos activistas reformistas. EFE

La artista Nargues Musaví, hija del líder opositor iraní en arresto domiciliario, Mir Hosein Musaví, exhibe estos días sus obras con toques de tristeza y dolor en Teherán, donde ha sido arropada por numerosos activistas reformistas.

En la galería Casa de los Diseñadores Libres, situada en la plaza Fatemí, en el corazón de la capital iraní, Musaví presenta unos cuadros y esculturas que ponen en contraste la guerra y la paz, y claman contra la injusticia.

La pintora y diseñadora gráfica, nacida en 1983, explicó a Efe que su objetivo con esta exposición es "mostrar la violencia de la guerra y su influencia en la vida del ser humano", así como el hecho de que al final "la humanidad obtiene la victoria".

Sus acuarelas, con fondos claros y tonos vivos, mezclan figuras humanas y pájaros con balas, alambradas de espino y rejas, mostrando en ocasiones un encierro del que es testigo Musaví con su familia y que influye tanto en su personalidad como en su arte.

"No podemos negar la situación y decir que no existe, ni hacer caso omiso a su efecto en nuestra vida. Todos lo saben y esta historia desde luego influye en nuestra vida cotidiana", comentó.

Su padre, candidato a la Presidencia iraní en 2009, su madre, Zahra Rahnavard, y otro de los aspirantes reformistas a esos comicios, Mehdi Karrubí, están bajo arresto domiciliario y prácticamente incomunicados desde febrero de 2011.

Las autoridades iraníes los califican de "líderes de la sedición" por haber dirigido las protestas de 2009 del Movimiento Verde contra la reelección del presidente ultraconservador Mahmud Ahmadineyad, que los reformistas consideraron un fraude.

Pese a esta situación, Nargues Musaví trata de mantenerse optimista y con un guiño afirma que la exposición se titula "Cuando amanece" porque "llegará un mañana en el que ya no oiremos ninguna explosión ni nada sobre matanzas, genocidios, amarguras y pérdidas".

A la muestra han acudido muchos artistas y estudiantes de arte, pero llamaba sobre todo la atención el vaivén de activistas, expresos políticos y seguidores del Movimiento Verde, que querían mostrar su apoyo a Musaví.

"Nosotros hemos venido por la hija del señor Musaví, no somos artistas ni entendemos mucho del arte moderno, pero con los amigos hemos decidido visitar la exposición para incrementar el número de visitantes", comentó a Efe Ali Sadeghí, profesor de Filosofía.

Por su parte, Mohamad Ebrahimí, un joven activista político excarcelado recientemente, dijo respecto a las obras de Musaví que en ellas "hay un dolor y una tristeza oculta". "Ninguno de los cuadros muestra alegría, en todos se ve la tristeza.

Creo que transmite claramente lo que quiere decir", agregó el activista. Se trata de la tercera exposición en solitario de Musaví, quien contó incluso con la presencia del expresidente Mohamad Jatamí, líder espiritual de los reformistas, en una de sus exhibiciones en 2015.

Jatamí también ha sido represaliado por el sistema de la República Islámica, que ha prohibido a los medios de comunicación publicar su imagen.

El expresidente reformista no se rinde, como tampoco lo hace Mir Hosein Musaví, quien en agosto de 2016 rechazó una propuesta de liberación a cambio de abandonar sus actividades políticas.

Ambos llamaron a votar en las presidenciales del pasado mayo por el clérigo moderado Hasan Rohaní, que resultó reelegido con el 57 % de los votos.

Rohaní ha prometido liberar a los líderes de la oposición, una de las mayores demandas de los jóvenes reformistas, que en los mítines electorales no dudaron en exigir el fin del arresto domiciliario mientras portaban fotografías de Musaví y Karrubí.