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Las mujeres, protagonistas de la Pinochada en Vinuesa (Soria)

Las mujeres han sido hoy un año más las protagonistas en la singular Pinochada, en Vinuesa (Soria), fiesta de interés turístico regional en la que han participado alrededor de trescientas féminas en la escenificación de una tradición milenaria que rememora las disputas con un pueblo vecino. EFE Las mujeres han sido hoy un año más las protagonistas en la singular Pinochada, en Vinuesa (Soria), fiesta de interés turístico regional en la que han participado alrededor de trescientas féminas en la escenificación de una tradición milenaria que rememora las disputas con un pueblo vecino. EFE

Las mujeres han sido hoy un año más las protagonistas en la singular Pinochada, en Vinuesa (Soria), fiesta de interés turístico regional en la que han participado alrededor de trescientas féminas en la escenificación de una tradición milenaria que rememora las disputas con un pueblo vecino.

Ataviadas cada una de ellas con el traje de "piñorra" y con una rama de pino en sus manos, las mujeres han representado esta tradición que recuerda la pelea con el vecino pueblo de Covaleda por la imagen de la Virgen del Pino o, como han dejado escrito los historiadores, las luchas de mojones entre los dos pueblos pinariegos sorianos y la victoria final de los visontinos gracias a la intervención de las mujeres armadas con ramas de pino, conocidos como pinochos.

La alcaldesa de Vinuesa, Asunción Medrano, ha resaltado a EFE que la Pinochada es una de las fiestas en España donde se reconoce la igualdad de las mujeres con los hombres.

Medrano ha explicado que las mujeres terminan ganando la batalla porque se "valora el matriarcado, la prevalencia de los casados y el asentamiento de la población". "Para nosotras es un día muy importante, porque el protagonismo de la mujer es evidente. Es una de las fiestas más igualitarias que hay", ha resaltado.

La alcaldesa visontina ha subrayado que la tradición tiene garantizada su continuidad y el reto municipal se centra en conseguir que la Pinochada tenga un reconocimiento turístico nacional, para lo que están trabajando para mejorar su repercusión.

La jornada ha sido intensa en Vinuesa desde primera hora de la mañana, en la que las mujeres se visten con el tradicional traje de piñorra, compuesto de enaguas, medias blancas, corpiño y delantal negro, falda roja con bandas negras y un mantón bordado.

Las mujeres conducen después sus pasos hasta la Ermita de la Soledad, punto desde donde desfilan, cerrando la comitiva, con su particular pinocho en la mano, hasta la plaza Mayor, donde se escenificarán las hostilidades entre los dos pueblos.

La comitiva la forman los músicos al frente, siguen los llamativos estandartes de ambas cofradías -La de Nuestra Señora del Pino, integrada por los casados, y las de San Roque, la de los solteros-, precediendo a los cofrades armados y con sus rodelas, tras los que van las autoridades.

Ya en la plaza Mayor se han formado dos "ejércitos", uno de hombres y otro de mujeres, para enfrentarse primero casados contra solteros, cada uno en sus cofradías, y vencer, por dos veces, los primeros.

A la tercera, ambos bandos han lanzado los sombreros al aire en señal compartida de victoria y acto seguido han entrado en acción las mujeres, armadas con sus pinochos, que repitiendo los tres enfrentamientos han terminado con la victoria de las casadas, la cuales previamente han pedido ayuda a la Virgen.

A continuación tiene lugar la humillación de los capitanes y la Pinochada propiamente dicha. Los jefes de ambas cofradías, casados y solteros, rodilla en tierra, juntan sus rodelas para que las mujeres, dispuestas en dos largas filas, golpeen una tras otra los escudos con las ramas de pino y a ritmo creciente.

Tiene lugar entonces el momento más esperado de la Pinochada, cuando las mujeres rompen filas y empiezan a dar "pinochazos" a los hombres que intentan huir. Las mujeres han acompañado cada "pinochazo" con el dicho, "De hoy en un año", a lo que los hombres han contestado con un cortés "Gracias".