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El Rito Escoces Antiguo y Aceptado (REAA).

Desde el punto ritual, la masonería es una sucesión de símbolos y alegorías que descubre a sus miembros lecciones filosóficas y morales, estableciendo un desarrollo espiritual y gradual, que constituye un sistema armonioso y completo; y donde se encuentra, una filosofía, un método, una historia, un Rito y un ritual. Los miembros de la Orden son investigadores del conocimiento, deben leer, estudiar, reflexionar y discriminar en la construcción de su templo personal, teniendo como meta la búsqueda de la verdad y en pro, del bien personal y de la humanidad.

La masonería como sociedad iniciática, es heredera de fuentes antiguas y de enseñanzas que beben de múltiples fuentes. Éstas, no están destinadas a formar un corpus doctrinal que forzosamente tengan que admitir como dogma de fe sus miembros. Por el contrario, todas ellas, no tienen otra función que la de ilustrar. Los miembros de la masonería no están obligados a seguir ninguna enseñanza, no olvidan que la tradición está avalada por la experiencia de siglos; esa tradición les ayuda a acortar el camino de la búsqueda.

Cada miembro de la Orden, para encontrar la piedra oculta que se esconde en su interior tiene que trabajar en la construcción de su propio templo, con sus propios materiales y su propio trabajo, puliendo y eliminando aristas. En este trabajo de construcción no basta con los conocimientos de arquitectura, de las herramientas conocidas en cada grado, sino que como en toda Obra que busca alcanzar la perfección, necesita un sistema, y éste no es otro, que el Método Masónico que lleva a cada miembro de la oscuridad a la luz, vislumbrando los primeros rayos de la obra a realizar. Esta búsqueda de perfección se considera un Arte Real, en el que, rectificando una y otra vez, en esa pesquisa del camino más adecuado, se irán encontrando respuestas y conociendo los límites; lo que conlleva que, independientemente del grado que se ostente, se vuelva al grado de aprendiz, pues ¡por mucho que se haya avanzado, es mucho más lo que queda por hacer!.

El REAA es el más ampliamente utilizado en el mundo masónico e históricamente en España, habiendo tenido a lo largo de su historia un fuerte compromiso social. Es una corriente iniciática, tradicional y universal, fundada sobre la fraternidad, la justicia y el espíritu de la caballería, poniendo el acento sobre el respeto de la dignidad humana, sin discriminación, ni distinción de ningún tipo.

Comprende treinta y tres grados:

· Tres grados simbólicos: aprendiz, compañero y maestro

· Treinta grados filosóficos, conocidos como altos grados.

Su tradición se sustenta en:

· Un método masónico que pasa por un simbolismo que se aprende; no se impone, sino que se enseña y se vive. Se podría afirmar que hay tantos métodos masónicos como miembros de la masonería y el principal lema de éste es: ¡Conócete a ti mismo!

· Un simbolismo que constituye el lenguaje común que permite una reflexión sobre el ser humano y su devenir; superando los encerramientos, las barreras ideológicas, los postulados doctrinarios, en un continuo ejercicio de indagación e investigación, es decir, de búsqueda. 

· Un Rito, no es otra cosa que el orden, la costumbre, la ceremonia, y por extensión, cualquiera de las prácticas y fórmulas usuales en todos los cultos. Se aplica a los altos cuerpos que dirigen y administran la masonería; contribuyendo a crear lazos entre las diferentes culturas y civilizaciones; agrega a su dimensión internacional, el universalismo de sus principios y un humanismo preocupado por colocar al ser humano en el centro de sus reflexiones y de sus acciones, rechazando todo dogma o ideología limitante; afirma le necesidad de la libertad de conciencia, única capaz de desarrollar una libre espiritualidad a la que se llega a través de una búsqueda  de la verdad constante. Se dirigen y administran en cada país con completa independencia y separación unos de otros, por un Cuerpo Superior, compuesto por un número de miembros elegidos por todas las logias que lo profesan. Estos cuerpos, se le suele dar el título de Supremos Consejos, Grandes Colegios, Consistorios, etc., asumen el poder supremo, tanto en lo que concierne al dogma y legislación, como en lo que se refiere a la administración y justicia.

· Un ritual que contiene la manera de abrir y cerrar una logia, de conferir grados y de dirigir las ceremonias, es decir, el conjunto de reglas o preceptos, de conformidad con los cuales, se practican las ceremonias y se confieren los signos, los toques, las palabras y todas las demás instrucciones secretas de los grados.

Como casi todo en masonería, existe en el REAA un origen mitológico que tiene más que ver con el carácter simbólico de la Orden que con la realidad histórico; y que ha llevado a muchas discusiones e incluso a enfrentamientos y que le entronca con la orden del Temple, pero la realidad es que el REAA es un rito masónico que surge en Francia en 1786, en particular en Burdeos y París, por mucho que su nombre “escocés” nos lleve a engaño. De hecho, este rito no llega a Escocia hasta 1846.

Al Rito Escocés se le añade lo de Antiguo y Aceptado parodiando lo acaecido en Inglaterra en 1739 cuando a consecuencia de la escisión que se promovió en el seno de la Gran Logia de Londres que se dividió en dos grupos rivales; los que se separaron, para distinguirse, se apropiaron del título de “Anciend and Acepted Massons” (masones antiguos y aceptados) con lo que se declaraban continuadores y mantenedores de las antiguas tradiciones y ceremonias masónicas de los constructores, acusando al grupo rival de haber alterado el cuerpo masónico, y por tanto, le denominaba “masones modernos”.

Es estructurado, tal como se conoce hoy el 31 de mayo de 1801, cuando cinco masones - John Mitchell, Federico Dalcho, Manuel de la Mota, Abraham Alejandro e Issac Auld - constituyeron en Charleston, Carolina del Sur (Estados Unidos), el Primer Consejo Supremo de los Soberanos Grandes Inspectores Generales del XXXIII y Último Grado del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Este Supremo Consejo se dio a conocer por medio de una circular expedida el 4 de diciembre de 1802.

Este primer Supremo Consejo es el origen del resto. Así, el 4 de julio de 1811, con patente expedida por el Supremo Consejo de Charleston, se constituyó regularmente el Supremo Consejo de Grado 33 para España y sus dependencias, siendo Miguel José de Azanza, el Gran Comendador. Al igual que en el caso del REAA, el Supremo Consejo de Grado 33 para España y sus dependencias mantiene una historia mítica, que en gran parte se aleja de la realidad; de su historia real, se hablará en una próxima ocasión.