LA ZURDA

Kagge, explorador y coleccionista: "Me gusta hacer la vida más difícil"

  • Escrito por  Celia Sierra
  • Publicado en Cultura
Las recomendaciones de Kagge para quienes quieres iniciarse en el mundo del coleccionismo se parece mucho a cómo prepara sus viajes fácil: "Sé previsor, viaja ligero de equipaje y deja atrás tus temores". EFE Las recomendaciones de Kagge para quienes quieres iniciarse en el mundo del coleccionismo se parece mucho a cómo prepara sus viajes fácil: "Sé previsor, viaja ligero de equipaje y deja atrás tus temores". EFE

A Erling Kagge, explorador, escritor y editor noruego, le gusta "hacer la vida más difícil de lo que ya es", por eso le gusta comprar arte. Tiene una colección, fresca y muy personal, que ha diseñado sin consejo profesional, guiado por su puro instinto y que ahora se puede ver en Madrid.

Kagge tiene muchos títulos. Además de los mencionados, es empresario, abogado y el primer hombre en completar el desafío de los tres polos -Norte, Sur y Everest-.

Su colección de arte desembarca en Madrid, en la Sala de Arte del Banco Santander, con una selección de 155 piezas entre fotografías, vídeos, pinturas y esculturas, bajo el evocador título "My Cartography" (Mi Cartografía"). El noruego, que recibirá durante ARCO uno de los Premios Coleccionismo de la feria, ha ido recolectando arte a lo largo de los años.

Su 'leitmotiv' es el mismo que el del resto de proyectos de su vida. "Mi colección de arte tiene mucho que ver con la curiosidad, el hacerme preguntas, y hacer la vida más difícil de lo que es", ha resumido hoy lunes durante la presentación de su colección, que se podrá visitar hasta el 4 septiembre.

Es la primera vez que sale de Noruega. No le guía invertir, como a otros coleccionistas, es más una forma de consumir. Desde 1995 ha comprado una o dos obras al año guiado por su instinto, ahora tiene cerca de 800: "Es absurdo coleccionar más arte del que puedes tener en tu casa, en ese sentido se parece a escalar el Everest".

La primera obra la compró cuando tenía 21 años, por dos botellas de vino. Le acababa de dejar su novia y la obra mostraba a varios hombres celosos, se sintió identificado.

"Mi gusto ha cambiado mucho desde entonces". Hoy, su colección combina nombres consagrados como Diana Arbus y Olaffur Eliasson -del que se muestran tres obras- con una amplia nómina de artistas escandinavos como Raymond Pettibon, Klara Liden y Torbjørn Rødland. También se encuentran Carroll Dunham, Trisha Donnelly o el japonés Daido Moriyama.

El asombro y el reto guía al Kagge coleccionista: "No compro una obra porque me guste, me siento atraído por aquello que no entiendo". La comisaria y escritora Bice Curiger se ha encargado de seleccionar y ordenar la exposición: "Es una colección creada desde la personalidad de un explorador que quiere llegar a los límites del arte".

La colección de Kagge, que según los expertos tiene ojo para descubrir jóvenes valores y ha reunido una colección llena de frescura, se caracteriza por "la singularidad, la libertad de espíritu y el sentido del humor".

Prueba de ellos son algunas de las obras que se muestran: una de las primeras esculturas de luz de Olaffur Eliasson, convive con un Rolls Royce (firmado por Franz West) en el que la escultura del capó ha sido sustituida por otra de heces y el poético lenguaje del fotógrafo Torbjørn Rødland reflexionan sobre la espiritualidad en el caos del mundo contemporáneo.

Todas las obras hablan del propio Kagge, aunque sea de modo tangencial. El explorador, que también es dueño de una editorial, es autor de varios libros, muchos superventas, sobre el poder del silencio, el pensamiento de los exploradores y una guía para "coleccionistas pobres".

Las recomendaciones de Kagge para quienes quieres iniciarse en el mundo del coleccionismo se parece mucho a cómo prepara sus viajes fácil: "Sé previsor, viaja ligero de equipaje y deja atrás tus temores". EFE.