LA ZURDA

Las fotografías de David Douglas Duncan “desnudan” a Picasso en la Fundació Palau

Detalle de la exposición "Picasso por Duncan.la mirada cómplice", que la Fundación Palau exhibe desde este lunes en Barcelona 62 fotografías tomadas por David Douglas Duncan entre 1956 y 1962, las cuales muestran la intimidad y los procesos de creación artística del pintor malagueño. EFE/Alejandro García Detalle de la exposición "Picasso por Duncan.la mirada cómplice", que la Fundación Palau exhibe desde este lunes en Barcelona 62 fotografías tomadas por David Douglas Duncan entre 1956 y 1962, las cuales muestran la intimidad y los procesos de creación artística del pintor malagueño. EFE/Alejandro García

Un total de 62 fotografías del norteamericano David Douglas Duncan, tomadas entre 1956 y 1962, conforman una exposición en la Fundació Palau de Caldes d’Estrac (Barcelona) que muestra la intimidad de Picasso y sus procesos creativos, además de la amistad que unió a ambos artistas durante más de quince años.

Duncan, reconocido por sus imágenes de conflictos bélicos, en especial de la Segunda Guerra Mundial, conoció a Picasso en febrero de 1956 en su casa en la Riviera francesa, donde acudió presentándose como un amigo del también célebre fotógrafo Robert Capa, muy cercano al pintor.

Aquel encuentro quedó inmortalizado en la primera fotografía que Duncan hizo a Picasso –en su bañera, sonriendo y rodeado de espuma– y dio paso a otras muchas que el fotógrafo norteamericano conservó durante años en un archivo en la Universidad de Texas.

Duncan seleccionó en 2013 algunas de esas instantáneas y viajó a Barcelona para donarlas al Museo Picasso de Barcelona, que entonces celebraba su 50 aniversario, y se organizó una muestra para enseñarlas al público.

Ahora, siete años después, se pueden volver a ver en Cataluña, hasta finales de mayo, en la exposición que exhibe la Fundació Palau en Caldes d'Estrac “Picasso por Duncan. La mirada cómplice”, ya presentada con el mismo formato en 2018 en el museo Arias de Buitrago del Lozoya (Madrid), dedicado a Eugenio Arias, conocido como el barbero del pintor.

La muestra, producida por el Museo Picasso de Barcelona, expone obras destacadas de Duncan que revelan la cotidianeidad más íntima de su amigo, como “Picasso y Jacqueline” (1959) o “Picasso firmando sus obras” (1960), ambas retratos de la pareja en La Californie, además de la célebre fotografía del pintor en la bañera.

Entre las escenas capturadas por Duncan se puede ver también a Picasso pintando algunas de sus obras, ordenando sus cuadros en el salón o compartiendo momentos con su hijo Claude, además de retratos con disfraces o máscaras.

“Claude Picasso decía que Duncan era como un gato, que estaba todo el día haciendo fotos, y esa era su manera de expresarse”, ha rememorado este lunes en conferencia de prensa Sílvia Domènech, jefa del Centro de Investigación del Museo Picasso de Barcelona y comisaria de la muestra junto con el director del museo, Emmanuel Guigon.

Domènech ha explicado que la exposición sigue una línea cronológica –aunque con excepciones, puesto que se desconoce la fecha exacta de algunas de las fotografías–, y que incluye frases sobre Picasso que Duncan escribió en sus libros, además de un audiovisual con una entrevista con el fotógrafo.

Según la comisaria, Duncan, fallecido en 2018 a los 102 años, aseguraba que su amistad con el pintor fue “una de las mejores cosas que le habían pasado a la vida”, a pesar de que “casi no hablaban” y que el fotógrafo estaba siempre de viaje por trabajo.

Durante la conferencia de prensa, se ha presentado también la nueva sala de la colección permanente de la Fundació Palau, “Un padre pintor y un hijo poeta”, renovada completamente bajo el comisariado del escritor Julià Guillamón con piezas guardadas durante años en reserva.

La sala repasa la trayectoria de Josep Palau Oller y Josep Palau i Fabre incorporando la mirada de artistas que se cruzaron en sus vidas, como Josep Mompou, Gargallo, Joaquim Torres-Garcia.

Así, el nuevo espacio se erige en un recorrido por el siglo XX: desde tiempos de Isidre Nonell e Ismael Smith, hasta los dibujos de Miquel Barceló para la Divina Comedia de Dante, pasando por obras de Juli González, Joan Miró o Antoni Arnaud. EFE.