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Las galerías hacen su particular desescalada para dar vida a los artistas

  • Escrito por Jose Carlos Rodríguez
  • Publicado en Cultura

Durante el confinamiento los artistas no han parado de crear y, ahora, para afrontar su particular desescalada, el principal escaparate está en las galerías de arte, que empiezan a realizar exposiciones abiertas al público con creaciones marcadas por las diferentes sensaciones vividas en sus hogares.

Un ejemplo es la galería Metro de Santiago de Compostela, que realiza su desescalada con la exposición "Confinados", en la que 20 artistas de diversa índole mostrarán sus creaciones, realizadas desde un estado vital "nunca antes vivido", tal y como afirma a EFE el director de la galería, Javier Blanco. "No todas las obras tienen una relación evidente con la pandemia.

Muchas de ellas siguen la línea del artista, que no tiene nada que ver con esta etapa, pero otras sí. Lo que está claro es que todas se han hecho desde un estado emocional insólito, lo que les aporta un carácter muy especial", afirma. La muestra, que reúne pequeñas obras inéditas sobre papel, pequeños objetos y esculturas o fotografías, pretende además, con precios simbólicos, estimular el consumo de arte de proximidad y contribuir a suavizar la desescalada de los artistas y creadores.

"Queremos que nuestra exposición tenga también un formato de desescalada para los artistas, que contribuya a que el público se acerque y adquiera obras de artistas que también han pasado por dificultades", explica Blanco, que ha querido dar a esta muestra un carácter "solidario", donando el 20 % de las obras a una causa social, que será probablemente el Banco de Alimentos de Santiago.

De este modo, exposición supone la vuelta a "la nueva normalidad" de la galería, dedicando la exposición a los artistas que "normalmente colaboran en ella", con una selección de piezas "asequibles para el público", con descuentos de entre un 20 % y un 30 %.

En la muestra participan Ana Pérez Ventura, David Catá, Sebas Anxo, Paula Vicenti, Federico Granell, Xavier Cuiñas, Lúa Gándara, Xaquín Chaves, Lito Portela, Santi Jiménez, Olmo Blanco, Alina Granados, Nacho Zubelzu, Ana Gil Rodríguez, Javier Cabo, Guillermo Simón, Sheila Pazón, Emilio Mariño, Little y Haya Blanco, artistas que, con aproximadamente 60 obras, aportan diferentes perspectivas y vivencias durante el confinamiento.

Una de ellas es la artista Alina Granados, que con su serie de dibujos "Bañarse en bikini" reflexiona sobre el arte de posguerra y las conocidas pruebas nucleares que Estados Unidos realizó en el atolón de Bikini entre 1946 y 1958.

"Es una reflexión sobre el arte de posguerra, un tema que tenía pendiente y que por razones de horario no pude abordar plenamente hasta que llegó esta situación, que nos metió a todos en casa", comenta Granados, que además de artista es escritora y profesora.

Para ella los artistas tienen "la necesidad" de plasmar los pensamientos, sentimientos o ideas sobre algo físico, por lo que además de escribir acerca de este tema, decidió llevarlo a la práctica pictórica con "los pocos medios que tenía en casa".

Con un tubo amarillo cadmio, carboncillos, papel y lápiz organizó esta serie de dibujos de técnica mixta; pero, sobre todo, con tiempo, algo que el confinamiento le ha proporcionado: "Necesitaba tiempo para trabajar. Yo creo que esto nos ha hecho parar, reflexionar y ver las cosas de otra manera", afirma.

Sin embargo, para Santi Jiménez, otro de los artistas que participan en la muestra, el tiempo en casa no le ha servido para crear obra nueva pero sí para hacer "una revisión de su archivo de obras" y "revisitar" algunas piezas que nunca habían sido expuestas y "se quedaron durmiendo el sueño de los justos".

Jiménez expone en "Confinados" cuatro dibujos de técnica mixta sobre papel que se remontan al periodo entre 2004 y 2012. Para él es "bueno" que no todas las obras tengan "una relación temática directa con el coronavirus", pues según dice, "ya hay una necesidad de demostrar que la vida, pese a sus dificultades, sigue adelante".

"Esta exposición permite volver a retomar la actividad de la galería, volver a retomar la actividad de los artistas y demostrar que la galería sigue viva y nosotros también", asegura Jiménez, que ve en estos espacios el reflejo de ese comercio de proximidad del que tanto se habla. "Nosotros no hacemos pan. No hacemos un producto básico de primera necesidad.

Creamos un producto de lujo, en el sentido de que no es algo necesario para vivir, así inmediatamente", reconoce el artista, que sin embargo señala que el arte y la cultura han sido "fundamentales" durante el confinamiento y han funcionado como salvavidas de mucha gente en sus horas bajas.

Según el director de la galería, Javier Blanco, ahora es el momento de que la cultura y el arte "sean apoyadas por las administraciones públicas" porque aunque ya se están dando algunos pasos, "no son suficientes". "El coronavirus ha supuesto un frenazo en seco.

Se han paralizado todas las gestiones, las exposiciones, los proyectos, las ventas... Ingresos cero", explica el gestor, que no sabe muy bien "cuál será el futuro de su negocio a partir de septiembre".

No obstante, Blanco señala que las galerías, además de ser empresas privadas que se dedican al negocio de la venta de arte, también son dinamizadoras de la cultura y representan el talento y el trabajo de muchos artistas.

"Aquí en Galicia, las ocho galerías asociadas generamos unas 90 exposiciones al año. Somos espacios abiertos al público de forma gratuita donde informamos, realizamos exposiciones, hacemos presentaciones, charlas...

Si esto no tiene un mínimo de apoyo, tanto a nivel institucional como a nivel ciudadano, pues puede que en un futuro estos espacios terminen cerrando", asegura Blanco, que advierte de que, al final, el negocio pueden hacerlo "sin la necesidad de un espacio físico". EFE.