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Una muralla con mascarillas y guantes enseña al turismo la historia de Ávila

  • Escrito por Antonio García
  • Publicado en Cultura
Las visitas teatrales nocturnas a la muralla de Ávila se han visto condicionadas este año por las consecuencias del coronavirus, lo que ha obligado al principal monumento abulense a 'vestirse' con guantes y mascarillas para mostrar a los visitantes la historia de esta Ciudad Patrimonio de la Humanidad. EFE/Raúl Sanchidrián Las visitas teatrales nocturnas a la muralla de Ávila se han visto condicionadas este año por las consecuencias del coronavirus, lo que ha obligado al principal monumento abulense a 'vestirse' con guantes y mascarillas para mostrar a los visitantes la historia de esta Ciudad Patrimonio de la Humanidad. EFE/Raúl Sanchidrián

Las visitas teatrales nocturnas a la muralla de Ávila se han visto condicionadas este año por las consecuencias del coronavirus, lo que ha obligado al principal monumento abulense a 'vestirse' con guantes y mascarillas para mostrar a los visitantes la historia de esta Ciudad Patrimonio de la Humanidad.

La edición número veintiuno de esta cita turístico arranca con el mayordomo de la muralla, don Beltrán, recibiendo al público al inicio del recorrido por el adarve ataviado con mascarilla de la época y recordando "las normas a seguir para evitar a este virus traicionero".

Los visitantes en cada recorrido, que este año bajan de 50 a 24 por motivos de seguridad, reciben gel hidroalcohólico para las manos y son sometidos a un control de temperatura. Sin embargo, los actores del grupo Escabel insisten en las normas de seguridad al mostrar la forma de llevar la mascarilla: tapando la boca y la nariz, no en la barbilla.

Tras esa introducción, aparece una 'miedosa' muralla, a la que casi tiene que obligar a salir su mayordomo, vestida de época y con unos guantes de fregar y una máscara con la que se tapa la cara, antes de preguntar si todos los asistentes cumplen con todas las medidas de seguridad requeridas.

Además de la reducción del aforo, han consistido en una versión abreviada del recorrido por un adarve, dada la estrechez de alguno de los tramos en los que solían representarse algunas de las leyendas más conocidas por los abulenses.

Tras la apertura al público, el pasado 10 de junio después de una clausura de tres meses, la concejala de Turismo, Sonsoles Prieto, ha destacado la importancia de esta actividad cultural y turística que, este año más que nunca, pretende contribuir a impulsar un sector cuyo peso en la economía local resulta vital.

Para ello, el grupo Escabel junto a la empresa Patrimonio Divertido, mostrarán a abulenses y visitantes durante una hora y cuarto el patrimonio y la historia de la ciudad a través del relato de Muralla, el personaje principal de estos itinerarios escénicos.

Prieto subraya el hecho de que este año el principal monumento abulense mantenga las puertas de su adarve abiertas al público hasta las 23 horas, más tarde de lo habitual, para disfrutar de unas vistas privilegiadas a doce metros de altura.

Tras la original bienvenida a los visitantes, Muralla y Beltrán continúan con su simpático diálogo durante el cual ofrecen de manera amena al público algunas claves sobre la historia del monumento y la ciudad de la que es emblema.

Al mismo tiempo, Muralla sigue hablando sobre ese "bichejo" que "sigue pululando y anda haciendo la puñeta", a la vez que responde a su mayordomo sobre la "grosería" que a su juicio supone preguntarle si tiene "anticuerpos".

En ese momento, es Leonilda la que entra en escena, deseosa de "bajar a la calle para dar un garbeo por las terrazas" del casco histórico, a la vez que prohíbe a quienes le rodean hablar del "bichejo", antes de que el cuarto personaje en discordia haga su aparición también con mascarilla: Gastón.

Junto a estos personajes, el guía "Maese Jorge", acerca al público a la historia y el patrimonio de la ciudad al tiempo que recuerda, en esta ocasión, dos hechos que de no haber sido por el coronavirus habrían tenido un protagonismo especial en 2020.

Se trata del 150 aniversario de la muerte de los hermanos Gustavo Adolfo Bécquer y Valeriano Domínguez Bécquer, que estuvieron relacionados con la ciudad, y del quinto centenario de la denominada Constitución de Ávila, cuya firma tuvo lugar en la Catedral de Ávila.

Durante el recorrido teatralizado, también se narrarán leyendas como la del Rey Niño o la de "Monje por desamor", adaptadas y con guión de Juan José Gómez Úbeda. Fechada en el siglo XII, la muralla tiene un perímetro de 2,5 kilómetros donde distribuye sus 9 puertas, 88 cubos y 2.500 almenas.

Todas las culturas y épocas han dejado la huella en sus muro de granitos, desde la romana y visigoda hasta la cristiana, como símbolo de eclecticismo y en la actualidad, a raíz de la pandemia, como metáfora de fortaleza, defensa, protección y solidaridad. EFE.