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EL PERIÓDICO
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Una habitación compartida, privada y múltiple, un patrimonio común


Una buena amiga, gran lectora, me ha aconsejado este libro. Ya por el título me interesó, Virginia Wolf…conversaciones con grandes escritoras…mi amiga llevaba razón es un libro para aconsejar y compartir. Inés Martín Rodrigo, escritora y periodista realiza un gran trabajo: una antología de entrevistas con algunas de las mejores escritoras de nuestra época, treinta y una seleccionadas por orden cronológico.

Las entrevistas y los temas que trata en ellas arrojan luz, no solo por los temas elegidos sino también porque el mundo de las mujeres se aprecia en las diferentes respuestas que van surgiendo. Tan inteligentes las preguntas como lúcidas e interesantes las respuestas. Una entrevista es una charla, nunca un interrogatorio.

La entrevista en sí es un género periodístico, la autora demuestra que también es literario y cultural: literatura y arte. Un género ampliado que nos ofrece la cercanía y la verdad de estas mujeres valientes y representantes de una época.

Si alguna vez la literatura y el periodismo se miraron con distancia, recelo y hasta suspicacia, el paso del tiempo ha demostrado hasta qué punto pueden enriquecerse y mejorar mutuamente hasta expandirse. Gabriel García Márquez, Truman Capote…la lista es interminable; los artículos de David Trueba, Javier Cercas, Antonio Muñoz Molina…dan prueba de ello. Las primeras entrevistas que recuerdo con admiración son las de Soler Serrano, maestro de la entrevista, en televisión. La que le hace a Cortázar, entre otras, es una joya. Las entrevistas de Rosa Montero son estupendas y algunas de sus columnas un ejemplo de la relación entre literatura y periodismo, que siempre he utilizado en el aula. Emilia Pardo Bazán, ya comenté, escribe literatura y su periodismo aborda con firmeza y energía temas que conciernen a su condición de mujer y a su época.

La voz de las mujeres para el mundo, qué maravilla y qué ganas de que sucediera con esa libertad, compromiso y profesionalidad que demuestra la autora. Todas me han interesado por lo que dicen. La intimidad de la conversación que abre el corazón y nos sitúa en la línea de la acción y el pensamiento. De Carmen María Machado a Ida Vitale, Poniatowska, Julia Navarro, Edna O´Brien, Lorrie Moore, Gloria Steinem…Rosa Montero, Deborah Levy…galardones como el Nobel y experiencias pioneras.

Los temas que aparecen son muy diversos: la desigualdad femenina, actualidad política, feminismo, pensamiento crítico, redes sociales, maternidad, hijos aborto, discurso dominante, tecnología, proceso de escritura…lecturas y libros.

“…Realmente creo en la siguiente generación, confío plenamente en los jóvenes, aprendo mucho de vosotros y me encanta en diálogo e intercambio entre distintas generaciones. Se ha hecho mucho, pero queda mucho por hacer”. Estas palabras de Jeanette Winterson subrayan lo que pienso de estas mujeres jóvenes que demuestran valores y profesionalidad.

“ … para crear una narradora como yo tenía que encontrar una voz íntima que me permitiera tener una conversación con el lector, pero que tuviera una forma. Lo que sí descubrí fue hasta qué punto se alienta a las mujeres a suprimir sus propios deseos porque siempre están al servicio de los demás”

“Tenemos que romper el silencio que protege a los hombres violentos. Las leyes tienen que estar del lado de la mujer, de manera que sea más fácil hablar de lo que sucede en el hogar. Y, por encima de todo, la educación tiene que empezar desde muy temprana edad, porque los niños sufren en un hogar donde hay violencia, quizás son ellos los que más sufren”.

“Siempre pensé que el amor iba a ser duradero, quería creerlo. Y me parece muy emotivo ver parejas de gente mayor que llevan juntos tantos años. La autobiografía está escrita desde el amor, porque el amor es lo más subversivo que hay, con el amor lo arriesgas todo; en cambio, en el odio no hay riesgos”.

“Cuando era niña, era muy tímida y no hablaba mucho, una profesora, para intentar que hablara más alto, dijo que escribiera mis pensamientos. Yo no tenía ni idea de que se pudiera hacer algo así, pensaba que siempre tenías que escribir historias. Cuando tuve que marcharme con mi familia, descubrí que esas reflexiones eran bastante importantes. Toda la escritura tiene que ver con el pensamiento, con ser dueño de tus pensamientos. La literatura es un buen lugar para explorar la riqueza de la mente humana y la ficción tiene que incorporar esa mente. Es muy potente escuchara a alguien que da esa charla que sale de algo auténtico, real, es algo que puedes sentir en tu cuerpo, un momento en que aguantas la respiración…y hay tantas mujeres en el mundo que son elocuentes, pensadoras, tremendamente sofisticadas, que han afrontado lo que la vida les ha lanzado, que tienen una crítica astuta…y cuando escuchamos el poder de eso, cuando lo leemos…¡es rock and roll! Deborah Levy.

Me uno a las palabras de Isabel Allende: “En la literatura una mujer tiene que hacer el triple de esfuerzo que un hombre para obtener la mitad de respeto”. Y no solo en literatura…

Actualidad y veteranía, la complacencia en descubrir que la escritura salva de la soledad, la apuesta por la igualdad de oportunidades y que la escritura es una forma de intentar construir una identidad, además de todas las cuestiones relativas al sexo, los abusos, violaciones y la afirmación de que la buena literatura genera conciencia y lo que debería ser una acción política es, además, con lo que me quedo.

El periodismo cultural, la autora trabaja en la sección de Cultura del periódico ABC, es una apuesta cargada de futuro. Denunciar cómo las mujeres siguen infravaloradas y sistemáticamente rechazadas es la cuestión que entre todos tenemos que resolver. Esta habitación compartida nos aventura un presente mejor y un futuro alcanzable. Y como dice Rosa Montero; “Todos los libros te enseñan algo, te curan, gracias a ellos puedes vivir”.

María C. Galera fue ayudante de Don Enrique Tierno Galván. Es Doctora en Filología Hispánica y profesora de Lengua y Literatura Castellana.