Quantcast
HEMEROTECA
             SUSCRÍBETE
ÚNETE ⮕

Visor


La cerveza, los bares, la poesía. Antología, es el libro que estoy leyendo Una antología poética siempre es un motivo para disfrutar de un género que se sabe es de minorías, se lee poco, se vende menos. Aparece en la Colección Visor de Poesía, la colección más importante de nuestro tiempo y Chus Visor, su artífice, una autoridad en la materia. Esos libros negros tienen sello propio y reconocimiento de lectores y críticos.

Se han cumplido cincuenta años de un proyecto consolidado y atrevido; este conocedor en el arte de juntar palabras que pueden suscitar una lágrima, una amplia sonrisa o una punzante emoción nos ofrece una selección muy amplia y variada en el tiempo, desde los orígenes, y en el espacio, Hispanoamérica y mucho más. Cada centenario es celebrado con un motivo especial, así fue con el número dedicado a Antonio Machado, al fútbol, al amor al libro…y a Ángel González.

En este número predomina el tono desenfadado y divertido, también algunos textos sombríos, incluso dramáticos. La relación entre bares, cervecerías, cafés y lugares de recreo diversos con los escritores es de sobra conocida y para muchos intelectuales su verdadera universidad. La compañía, los olores y sabores han servido de refuerzo para la inspiración. José Hierro decidió escribir así, alejado de las interrupciones caseras. La cerveza, esa dama rubia, esa espuma deliciosa, esa sangre rubia, es frecuente amiga por sus bondades terapéuticas y diuréticas, además del buen ánimo que proporciona. El alcoholismo y sus secuelas irreversibles también están presentes, estremece el texto que Carver dedica a su hija.

Hay que felicitar a Chus por este trabajo y por mantener viva la admiración por estos escritores, la nómina es muy completa, que hacen de nuestro idioma un valor universal. He coincidido con Rafael Alberti, Luis García Montero, Benjamín Prado, Leopoldo María Panero, Luis Alberto de Cuenca, Claudio Rodríguez, Clara Janés; escuchar a José Hierro leer su Cuaderno de Nueva York ha merecido un brindis con la vida.

El prólogo es un ensayo muy bien construido que merece la pena leer. El retrato que le dedica Luis García Montero es una señal de que los buenos amigos se conocen bien. Benedetti y Ángel González no podían faltar, las referencias en una prosa impecable que hace Jesús García Sánchez a la Kon Tiki y otros centros de reunión que casi habíamos olvidado…de la celebración de la amistad es de lo que se trata. Bob Dylan, Marilyn Monroe, Sabina y Rafael de León con su Tatuaje suman la cultura popular a esta lista detallada de consumidores de vino y cerveza que han sido compañeros de viaje de la literatura y, a veces, de la vida.

Visor es la librería a la que acudo desde siempre, desde siempre con la vocación del feligrés que encuentra lo que busca: libros; libros de todos los géneros y libros de poesía. Es una casa amiga y desde aquí, aunque sé que él no es amigo de halagos, reconocer la autoridad cultural de Chus Visor en voz alta, ¿para cuándo el reconocimiento oficial? Una librería en la que los libreros conocen los títulos y los autores y se charla amigablemente.

Cuando terminamos una caminata en el monte, una de mis amigas suele decir: lo mejor es la cerveza que pone el sello final al esfuerzo. Un buen café, en una mesa rodeada del silencio que te construyes es mi salvación diaria, desde ese lugar escribo estas líneas en un día en el que me siento muy plena por escribir en este periódico.

Quiero elegir un poema y me cuesta, no me decido. Desde Gabriel CelayaAlegría en el bar” a Raquel Lanseros, pasando por Antonio Lucas, Manuel Vázquez Montalbán, Benjamín Prado o Luis Alberto de Cuenca y cuando parecía que me iba a decidir por Nicolás Guillén, termino por compartir el poema seleccionado de Jaime Gil de Biedma, uno de mis favoritos.

IDILIO EN EL CAFÉ

Ahora me pregunto si es que toda la vida

hemos estado aquí. Pongo ahora mismo,

la mano ante los ojos -qué latido

de la sangre en los párpados- y el vello

inmenso se confunde, silencioso,

a la mirada. Pesan las pestañas.

 

No sé bien de qué hablo. ¿Quiénes son,

rostros vagos nadando como en un agua pálida,

estos aquí sentados, con nosotros vivientes?

La tarde nos empuja a ciertos bares

o entre cansados hombres en pijama.

 

Ven. Salgamos fuera. La noche. Queda espacio

arriba, más arriba, mucho más que las luces

que iluminan a ráfagas tus ojos agrandados.

Queda también silencio entre nosotros,

Silencio

y este beso igual que un largo túnel.

 

Al final del Prólogo, el Decálogo del Buen Bebedor del poeta colombiano Álvaro Mutis nos ofrece unas sensatas normas de conducta que son toda una invitación para ejercerlas.

España es un país de bares, de cafés, de literatura, de poesía. ¿Quién dijo, con mucha gracia, que había más bares en Antón Martín que en toda Suecia? 

María C. Galera fue ayudante de Don Enrique Tierno Galván. Es Doctora en Filología Hispánica y profesora de Lengua y Literatura Castellana.