Quantcast
EL PERIÓDICO
ESP   |   AME   |   CAT      NEWSLETTER
ÚNETE ⮕

El Invierno, de Francisco de Goya y Lucientes


La nevada o El invierno1​ es un cuadro de Francisco de Goya conservado en el Museo del Prado y que forma parte de la serie de cartones para tapices que representaban las estaciones. / Wikipedia. La nevada o El invierno1​ es un cuadro de Francisco de Goya conservado en el Museo del Prado y que forma parte de la serie de cartones para tapices que representaban las estaciones. / Wikipedia.

Traemos este cuadro a nuestra primera lectura del nuevo año 2021 por varias razones. La primera y fundamental es que no hacen falta excusas para detenernos en alguna de las obras del genio aragonés; sea cuál sea, siempre será un inmenso placer. Pero también este lienzo, llamados por algunos El invierno y por otros La nevada encaja cronológicamente con la estación en la que nos encontramos y, también, con el momento meteorológico, cuando la borrasca Filomena nos arropa con un blanco manto.

Hablar de Francisco de Goya es tener que reiterar en los conceptos, ya por todos conocidos, que le hacen destacar en el Parnaso de los pintores. Su extraordinaria calidad y su vanguardismo, que abrió la puerta a otros movimientos posteriores y que cambiaron las bases de lo que hasta entonces era esta disciplina artística tanto en la técnica como en la temática.

La manera de interpretar la estación invernal en este cuadro que comentamos es muy distinta a la que se venía haciendo hasta el momento. El invierno ha sido un tema recurrente en el arte, pero no tal y como Goya nos lo presenta, diferente sobre todo a lo visto en épocas anteriores a él. Solía hacerse de forma alegórica, mitológica, a través de bodegones, juegos de invierno, caza, u otros menesteres que le daban un carácter festivo.

Curiosamente, este halo de jolgorio era el que tenía que asomar en este cuadro, ya que formaba parte de un conjunto denominado “Pinturas de asuntos jocosos y agradables” que debía adornar las paredes del palacio de El Pardo (Madrid), exactamente las del comedor de los príncipes de Asturias, entonces, Carlos y María Luisa. Este enclave era donde el rey Carlos III solía retirarse en invierno.

La colección de obras constaba de cuatro dedicadas a las estaciones: Las floreras (primavera), La era (verano), La vendimia (otoño) y la que es objeto de este comentario, La nevada (invierno). Los cuadros se exhibieron en parejas, en paredes confrontadas, en el comedor referido. Estas obras se debieron realizar entre 1786 y 1787, sumándose al conjunto otras nueve, que no se han encontrado.

Nos detenemos ya frente al cuadro. Como ya hemos comentado, el tratamiento de la estación invernal difiere de los vistos hasta ese momento, ya que es absolutamente realista, huyendo de cualquier idealización que la convierta en algo grato.

De una manera naturalista nos presenta el invierno tal y como es en sus momentos más crudos. El ambiente es desapacible y gélido, envuelto en una ventisca que azota los árboles, desprovistos de hojas, y encara a los personajes que aparecen en la composición. Vemos como la dirección del viento y de las mantas (de izquierda a derecha), junto al avance de los hombres y animales (de derecha a izquierda) nos sumerge en una tensión y en un dramatismo que el pintor resuelve de manera magistral. Los personajes centrales se aprietan unos contra otros para resistir el embate, mientras que les rodean otros cuatro. Si nos detenemos en la composición, Goya los ha inscrito en una pirámide, cuyos vértices son la mula, el perro y los dos guardas. También nos da detalles acerca de dónde son algunos de tres personajes centrales: dos castellanos y uno valenciano, señalados por su vestimenta. Sobre la mula que asoma al fondo encontramos un cerdo abierto en canal, dato coincide con la época de las matanzas, ya que el invierno es la mejor de las estaciones para curar la chacinería.

¿Qué describe este cuadro? Según algunos expertos estaríamos ante el decomiso del gorrino por parte de unos guardas, ante un ilegítimo intento de venta sin permiso por parte de los tres campesinos. Es posible, ya que la actitud de los traficantes connota una cierta humillación, a pesar de no existir relación entre ninguno de los personajes, a excepción del uno de ellos que nos parece mirar, y del que se dice podría ser un autorretrato del mismo Goya. Otra pista de esta expropiación podría ser que es uno de los guardas quien tira del ronzal, y el otro lleva una escopeta, y la dirige hacia los campesinos como si estuvieran detenidos.

El blanco de la nieve se difumina en el oscuro del fondo. El cuadro respira sensaciones e impresiones: silencio, frío, viento, tristeza y temor, el mismo que muestra el perrillo situado en primer término, con su rabo entre las patas.

SILENCIO

Sopla el cierzo del Moncayo, las mantas vuelan como aves de nefasto presagio contra el invierno, estación de hambre y duelo. No se puede vender sin permiso, aunque no haya para pan. Ciega la nieve los ojos, y pican los sabañones. Ladra el perro.

¡Qué mala es el hambre, qué malo es el frío! La pobreza solo sobrevive en primavera y en otoño, como las hojas en los árboles.

—No nos quiten el gorrino, señor. — Silencio. Solo mira la escopeta. — Mis hijos pasan hambre, señor…— Solo el grito del viento contesta.

No se puede vender sin permiso, aunque no haya para pan. Solo se permite el estómago vacío, los ojos ciegos y la injusticia que pica más aún que los propios sabañones.

Sigue nevando.

Elena Muñoz Echeverría es licenciada en Historia del Arte, gestora cultural, editora y escritora. Ha ejercido la docencia durante veinticinco años. Desde 2015 a 2019 ha sido vicepresidenta de la Asociación de Escritores de Madrid.

Autora de un blog de éxito MI VIDA EN TACONES

http://mividaentacones59.blogspot.com/

Tiene diez libros entre poesía y narrativa. En 2018 estrenó su primera obra teatral. En la actualidad acaba de publicar su quinta novela, El amante pluscuamperfecto, con Ediciones Ondina.

Actualmente es concejala de Desarrollo económico y empleo de Rivas Vaciamadrid.

Periodismo riguroso y con valores sociales
Necesitamos tu apoyo económico para seguir contando lo que otros no cuentan. Para donar haz clic en el botón "COLABORA" de abajo. Muchas gracias por tu apoyo.
Slider