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EL PERIÓDICO
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María Pilar Úcar Ventura

Doctora en Ciencias de la Educación, Licenciada en Filología Hispánica y Diplomada en Filología francesa. Actualmente Profesora de Lengua Española en la Universidad Pontificia Comillas (Madrid) donde ha desarrollado distintas responsabilidades de gestión.

Ha impartido cursos de doctorado y Máster en Didáctica de Segundas Lenguas en la Escuela Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores de España y en universidades extranjeras, entre otras: Wharton College, en la School of Law de Seattle University, Université de Strasbourg, y desde 2002, es profesora invitada en la Copenhagen Bussiness School de Dinamarca, en el Tecnológico de Monterrey (México), en la UNAM de DF (México) y en la Universidad de Ginebra (Suiza). Forma parte del claustro de la Universidad de Maroua en Camerún.

Destacan entre sus publicaciones, Con eñe, Lengua y Cultura españolas; Cuadernos didácticos para el guión de cine (C.D.G.); En el aula de Lengua y Cultura; Idea y redacción: Taller de escritura, y ediciones críticas de diferentes obras literarias enfocadas a la enseñanza: La tesis de Nancy, El conde Lucanor, Romancero, Fuenteovejuna…

Asiste como ponente invitada a congresos internacionales, entre los que destaca el último celebrado en La Habana sobre Lingüística y Literatura. Ha participado en la Comisión para la Modernización del lenguaje jurídico del Ministerio de Justicia y en diferentes Jornadas de Innovación docente. Dicta conferencias y publica artículos sobre la interconexión lingüística en traducción.

Su investigación se centra en la metodología de la enseñanza del español (lenguaje para fines específicos) y análisis del discurso.

Actualmente coordina el proyecto de investigación Violencia y Magia en el cuento infantil y forma parte del programa Aglaya sobre la investigación en mitocrítica cultural.

Hasta el tuétano: médula y generosidad

A Jimena… (mi médula)

Y a tantos y tantos donantes anónimos y conocidos que han contribuido con su generosidad a dar vida, a transmitir ilusión vital, esperanza humana.

Siempre me ha gustado el tuétano de ciertos animales: esa sustancia viscosa y resbaladiza que calentita y aderezada, encima de una tosta de pan me sabía a gloria.

Y la expresión también tiene su miga: hasta el fondo, parece querer enunciar cuando algo resulta medular y profundo.

La World Marrov Donors Association (WMDA) establece el tercer sábado del mes de septiembre el Día Mundial del Donante de Médula Ósea. En esta jornada sabatina celebramos nuevos horizontes para aquellas personas aquejadas por una enfermedad hematológica y que se ven necesitadas de ese pedacito ajeno de células. Gracias a una sencilla aféresis, el proceso se completa en beneficio del paciente.

La parte fundamental del asunto, del tuétano, es la investigación: recursos para continuar descubriendo y no cejar en el empeño de salvar vidas. Una y muchas más.

Se necesita apoyar cualquier proyecto y cualquier plan que entrañe una estrategia en aras de la salud. Estudiar y experimentar, probar e intentar.

No es necesario que a uno le “pase” para concienciarnos de la importancia de la solidaridad, de la ayuda, de tender una mano al otro. En este caso, la médula es lo que alcanza a llegar a quien la necesita.

Mi caso vino de la mano de mi hija Jimena. Los especialistas vieron la idoneidad entre ambas y se pusieron manos a la obra. Hace poco más de un año me realizaron el trasplante de médula ósea y recuerdo que tanto Jimena como yo, seducidas por las series televisivas de médicos, nos veíamos en el quirófano, boca abajo, con el culo en pompa y seccionadas nuestras respectivas espaldas: corte de médula de la joven e implantación en mi cuerpo enfermo.

La sorpresa de la doctora que oyó tal relato casi provoca que se le caiga la mascarilla, y nos explicó que de eso nada. No era tan espectacular ni tan fílmico. Sorpresa súbita, decepción relativa y tranquilidad posterior.

En el banco de sangre del Hospital Puerta de Hierro acomodaron a mi hija unas horas, y mediante la extracción de sus células madre, días después me las inocularon a mí en la habitación del mismo hospital. Y punto. Nada de sajar, implantar y coser, nada de intervenciones quirúrgicas espectaculares ni rutilantes…ciencia ficción. Eso sí que fue.

Mucha ciencia. Poca ficción, la verdad. A esperar y a esperar…poco a poco.

Mi colaboración hoy nace del agradecimiento, de un gracias medular, del tuétano.

Gracias a mi hija, sigo viva.

Me gustaría trascender de mi caso concreto y particular. Quisiera invitar a los lectores a mirar a los lados, a uno y otro lado en nuestro caminar vital. Seguro que todos encontramos momentos de entrega y generosidad. De anudar lazos, de animar al prójimo, de pensar en los lejanos y de hacer. Seguir haciendo, seguir ayudando.

Gracias a quienes hacen posible que las enfermedades, el dolor y el sufrimiento de pacientes y familiares se mitigue. Por estar y por ser.

Gracias hasta la médula.

Gracias, Jimena.

  • Publicado en Opinión

El chocolate del loro

Como ya se celebra todo y de todo, el 13 de septiembre conmemoramos el día internacional del chocolate. Ese producto tan exótico y lejano y hoy al alcance de casi todos.

  • Publicado en Opinión

No hay dos sin tres

Si lo pronunciamos con cierta pausa, adivinamos la chicha de las siguientes líneas que me ocupan hoy: no hay dos-i…faltaría la -s final para completar la palabra que más se repite en los últimos meses: sí, la dosis (vacilo en calificarla de “dichosa” o “puñetera”).

  • Publicado en Opinión

Comunicación de ida y vuelta

Desde los primeros cursos, en todos los libros de Lengua aparece la lección que trata sobre la Comunicación: han mejorado los mapas conceptuales, dibujos, diagramas, esquemas y demás aspectos visuales y gráficos de todos los elementos que configuran dicho fenómeno tan importante, esencial y básico desde tiempos inmemoriales para las relaciones humanas. Y hoy más que nunca en nuestra actualidad sea presente o en línea.

  • Publicado en Opinión

Nuestra historia en el MAN

Pobladores, habitantes y artistas de antaño hoy reciben miradas nuevas, renovadas. Distintas.

Siempre curiosas. No importa cuántas veces visitemos el Museo Arqueológico Nacional, pasear por sus salas entraña volver a nuestra historia, reconocerla y reconocernos en ella.

Al menos, en parte…

  • Publicado en Cultura

De vuelta al campus…todo nuevo

Septiembre trae lluvias, la hoja se cae por eso del otoño y los veranillos resplandecen tímidamente. Septiembre llega ya a pesar de su lejanía en junio al acabar el curso.

  • Publicado en Opinión

¿Por qué siempre miramos a Francia?

No, no me ha dado un ataque irracional de nacionalismo patriotero exacerbado. Pero tengo la sensación de que todo lo que viene y llega de nuestro país vecino -ya no hay barreras montañosa ni política que nos impidan tratarnos de próximos- es mejor, más innovador y más moderno. Y lo vengo viendo y escuchando desde que tengo entendederas y uso de razón.

Gijón: una visita y otra visita

Arriba del cerro, atenta en su fortaleza out of service desde siempre, Santa Catalina domina el “horizonte”, tan “elogiado” por esa escultura que casi peina los vientos según diría su escultor.

¿Dónde estamos las (invisibles) cincuentonas?

Es curioso el tema de los sufijos; esas terminaciones de algunas palabras que definen de malas formas (o al menos, dudosas) a las mujeres, y sobre todo a las que ya somos talluditas y entradas en años: solter(ona), cincuent(ona), aunque también…mujerona y peleona, por ejemplo.

¿Son más listos quienes más tacos dicen?

¿Es difícil escribir un artículo sobre los tacos y palabras malsonantes sin incluir ninguno en su redacción? Dados los tiempos que corren, convendría soltar más de uno. Variaditos, eso sí.

Para algunos, las palabrotas suponen una descarga emocional, un alivio terapéutico, pues liberan tensiones emocionales, algo así como un bálsamo o un analgésico.

París (2024) bien vale una misa…

Yo le pongo ganas, hasta interés…pero no hay forma. La ceremonia de clausura no ha defraudado: un tostonazo como anticipé, siempre desde mi personal punto de vista, claro está. Lo mejor, el podio de la prueba de maratón.

Charlotte Johannesson: una sorpresa en el Reina Sofía

Pocas sorpresas depara el museo Reina Sofía; yo voy siempre con la esperanza de que algo ha cambiado, es decir, que no me voy a confundir de entrada y salida, que no me voy a perder por las salas y que mis pasos van a ir directos a la exposición que quiero ver.

  • Publicado en Cultura

Visita a Cartagena: para volver…

A cierta distancia de donde nos encontramos emergen tritones del mar abisal. Casi todos del mismo tamaño, con forma de ola, de puente, de tenedor…con tejados planos y otros redondos. Estilizados sin átomo de grasa. Altos, muy altos: seguro que tal concentración de cemento y ventanas en una verticalidad infinita se estudia en las clases de Geografía Humana.

Hans Christian Andersen: un cuentista danés en verano

Me imagino al joven Hans Christian Andersen (1805) cuando llegó a la capital desde su Odense natal y se encontró calles y callejuelas, rincones y recovecos, meandros urbanos, torres picudas y tejados rojos; mansardas, canales y puentes. Él quería ser cantante y bailarín, y también, actor de teatro.

  • Publicado en Cultura