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EL PERIÓDICO
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El día del miedo (1)


La transición estaba en marcha,-parecía terminada- y ya se habían celebrado varias elecciones. En los ámbitos de izquierdas todavía había multitud de siglas y bullía una especie de competición por quienes eran más revolucionarios o más revisionistas. La derecha estaba agrupada en la UCD de Adolfo Suárez y en los continuistas de AP fundada por Fraga, que luego se convertiría en el PP.

Se había desplegado ya el “destape”, como revancha de tanta censura bajo el franquismo. La Iglesia Católica se mostraba prudente, su pasado colaboracionista con Franco aconsejaba templanza, el cardenal Tarancón acompañó ese tránsito con discreción.

Las personas mayores contemplaban aquellos cambios con cierta distancia, y algún recelo, habían vivido la guerra civil y la dura post-guerra.

Pesaban demasiado agrios recuerdos, aunque el boom económico de los 60's había propiciado una nueva clase media: los nuevos ricos, que consumían de todo y se compraban apartamentos en la playa. El turismo no paraba de aumentar. Había llegado la TV en color para unos pocos y los coches cada vez eran más grandes. El seat 600 dejó paso a sus hermanos mayores. La gente que se había desplazado desde el sur a las zonas industriales en los 60's, empezaba a mejorar su nivel de vida aunque fuese en ciudades-dormitorio y barrios descuidados. Al menos ya tenían nevera y tele, motocicleta y lavadora.

Eran los años de Los Pecos, Ana Belén, Kenny Rogers, Paloma San Basilio y Queen, copando las listas de éxitos de aquel 1981. Todavía no habían nacido los programas populares que marcarían los 80's en TVE, pero ya se emitía “El libro gordo de Petete” y “Verano Azul” había empezado su andadura.

En las pantallas “La Guerra de las Galaxias” estaba en el candelero y quizás en aquel momento la cinta más terrorífica fuese “El resplandor”. Almodóvar iba ya con su segunda y atrevida cinta de 1980, “Pepi, Lyci Bom y otras chicas del montón”...La “movida madrileña” daba sus primeros pasos, mientras que Barcelona era el reino transgresor de Ocaña y Nazario. Estábamos ya pasando de la euforia de la transición al desencanto, se notaban los efectos de los Pactos de la Moncloa de finales de 1977. No habría revolución alguna.

En las ondas mandaban Iñaki Gabilondo y Luis del Olmo, despuntaban ya Julia Otero e Isabel Gemio...

Los libros más vendidos de inicios de los 80's fueron “El nombre de la rosa” de Umberto Eco y “Los mares del sur” de Miguel Vázquez Montalbán.

La Barcelona de esos años tenía sus antros de fiesta “progre”, de Boccaccio habíamos pasado al canalla Jazz Colon, al Salón Diana y al Zeleste. Los grupos homosexuales habían sido legalizados en 1980 y las feministas pugnaban por abrir más y más centros de planificación familiar. Los sindicatos habían abierto grandes sedes y la manifestación del 1º de Mayo era masiva.

En los kioscos convivía la prensa heredada del franquismo, como “El Alcázar”, con la revista gay “Party”, “Cambio 16” y el diario “El país”, éste desde 1976.

En general aquel era un momento ávido para descubrir y experimentar en todos los aspectos de la vida personal, aunque cada 20-N Madrid se llenaba de iracundos y nostálgicos franquistas.

ETA seguía zarandeando al estado y en Catalunya apareció un líder que gobernaría por muchos años, Jordi Pujol.