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EL PERIÓDICO
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¿Qué pasó entre Julio César y el Rey de Bitinia?


Una posible relación entre ambos personajes ha pasado a la posteridad, ¿fue cierta? Intentaré acercarme a lo que hoy podemos conocer.

Una acusación sobre una presunta relación homosexual entre el joven Julio César y el rey Nicomedes IV de Bitinia marcó toda la vida del célebre general y dictador romano. Para algunos ha sido una muestra de la homosexualidad del dictador, para otros una anécdota insignificante, la realidad a veces importa poco.

César con 16 años fue enviado en misión diplomática al reino de Bitinia, debía pedir al rey que ayudara a Roma en su guerra contra el rey Mitrídates, dando apoyo naval. El joven se perfumó y arregló a conciencia, seguramente sabiendo el gusto que por los jóvenes tenía Nicomedes. La misión fue un éxito, no sólo dio apoyo, también hizo a Roma heredera de los territorios del reino a su muerte, pues Nicomedes no tenía descendencia. El éxito levantó envidias y este hecho llevó a pensar que no tuvo manías en dejarse penetrar por el monarca bitinio, la fama precedía a este rey bitinio.

Este hecho fue utilizado por sus enemigos para desacreditarle. César era una persona encantada de conocerse a sí mismo, le preocupaba poco las críticas, pero en este caso cuando se lo citaban perdía los estribos. El descendiente de Venus en la cama de un bárbaro" o peor aún "La reina de Bitinia" fueron los términos que se utilizaron y que el propio Cicerón no tuvo reparos de utilizar contra su enemigo. Suetonio, poco amigo de los Césares, escribió su detallada biografía donde dio por hecho esta relación homosexual.

La sociedad romana del siglo I a C vivía la sexualidad de forma muy distinta a como hoy lo concebimos, la presencia de las relaciones homosexuales era habitual en el terreno del arte o la literatura. El que un hombre tuviera sexo con otros hombres era irrelevante siempre y cuando fuera el amante. La masculinidad romana se podía poner en entredicho si un romano era femenino o se dejaba penetrar.

El hecho de que un romano se pintara la cara, se pusiera ropa femenina o simplemente se depilara era motivo de escarnio y repudio social. A pesar de ello los romanos mayores tenían la costumbre de maquillarse exageradamente para aparentar ser más jóvenes. Cuando quienes lo hacían eran hombres públicos, como Sila o Julio César, sus enemigos lo utilizaban contra ellos. En el caso de Sila con escaso éxito, pues quienes lo hicieron acabaron con la cabeza apartada del cuerpo.

César tuvo fama de ser un gran seductor de mujeres, se casó en diversas ocasiones, tuvo conocidas amantes como Cleopatra o la aristócrata Servilia Cepionis y se le atribuyen algunas relaciones homosexuales durante sus campañas militares, hecho bastante normal en aquella época. Esto no le desacreditaba, pero haber sido sodomizado por un extranjero o disimular su calva y maquillarse exageradamente, le hacían sospechoso de no ser un buen romano. Por esto sus enemigos decían de él “"César era la mejor esposa de los romanos". Suetonio tampoco lo pasó por alto.

Es difícil tener pleno conocimiento de lo que pasó en realidad, lo cierto es que ambas leyendas fueron utilizadas para desacreditarle. Cuando se reproduce como cierto, se hace a partir de un hecho creado desde la visión machista que tenían los romanos.