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Un carnet de identidad para las egipcias invisibles

  • Escrito por Raquel Coto García
  • Publicado en La Zurda

En el pueblo de Gaafra, a 34 kilómetros de Asuán, en el Alto Egipto, Fátima Hatma es una de las decenas de mujeres que esperan su turno para hacerse un carnet de identidad de forma gratuita en el centro social local.

Una vez entra en la sala, Hatma se prepara, coloca sus dedos en el lector de huellas digitales y sonríe para la fotografía del carnet, que minutos después sale revelada en un trozo de plástico junto al resto de sus datos personales.

En un instante deja de ser una de las 5 millones de mujeres que según la ONU carecen de carnet de identidad en Egipto, un número que representa casi el 11 % de la población total femenina en este país de 100 millones de habitantes.

UN PROGRAMA PARA DAR IDENTIDAD

A través del proyecto “Citizenship Initiative”, fundado en 2012 por ONU Mujeres y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (UNDP) con la colaboración del Consejo Nacional de Mujeres de Egipto (CNW), las mujeres egipcias pueden recibir documentos de identidad gratuitos.

El proceso empieza cuando las mujeres interesadas se registran en las distintas ONGs que colaboran, acceden a una base de datos y cuando se superan las 150 solicitudes se pone en marcha el protocolo para instalar una oficina móvil, como la que hoy atiende a decenas de mujeres en el pueblo de Gaafra.

El programa ha beneficiado en los últimos años a cerca de 192.000 mujeres de las 27 gobernaciones de Egipto y seguirá su andadura otros tres años más gracias a la colaboración de la Unión Europea.

LAS MUJERES EN ENTORNOS RURALES

La directora de “Citizenship Initiative”, Heba El Sharkawi, explico a Efe que “en esta nueva etapa que viene es muy importante relacionar a las mujeres que demandan el documento de identidad con el acceso a los recursos”, ya que muchas de estas mujeres viven en entornos rurales con escasos recursos económicos.

De hecho, más de la mitad de ellas no tienen acceso a un seguro médico y un cuarto de ellas no pueden asistir a la escuela, según datos del informe “El perfil de las mujeres en el Egipto rural” publicado en 2018 por las Naciones Unidas para la Mujer.

Gracias a este proyecto de ciudadanía, las mujeres que han sido invisibilizadas en sus comunidades pueden participar en la vida pública con “una identidad” que les da acceso a derechos básicos como la atención médica gratuita, la educación o a abrirse una cuenta bancaria.

UN CARNET PARA LO TERRENAL Y LO ESPIRITUAL

“El carnet de identidad nos ayuda de muchas formas porque nos permite votar si hay elecciones, si queremos recibir ayuda por parte del gobierno o si queremos hacer la peregrinación”, señaló a Efe Hatma, que antes de ir al centro social ha avisado a todas sus amigas para que se unan a la iniciativa.

Sin documento de identidad, las mujeres musulmanas no pueden hacer la peregrinación a La Meca o “hach”, uno de los cinco pilares del islam que todo creyente debe realizar obligatoriamente por lo menos una vez en la vida.

La colaboración entre el Consejo Nacional de Mujeres de Egipto (CNW) y el Ministerio de Bienes Islámicos es “fundamental” para el proyecto, destaca El Sharkawi. “Son los miembros de las comunidades religiosas los que convencen a las mujeres para que vayan a registrarse a las ONGs”, señaló.

CAMPAÑAS DE SENSIBILIZACION

Además de esta iniciativa, el Consejo Nacional de Mujeres de Egipto (CNW) está llevando a cabo campañas“puerta a puerta” para sensibilizar a la población egipcia sobre otros problemas como la mutilación genital femenina.

En un programa coordinado por el Comité Nacional para la Erradicación de la Mutilación Genital Femenina, la Comisión Europea ha contribuido con cerca de 7 millones de euros para frenar esta lacra que afecta al 92 % de las mujeres y niñas entre 15-49 años en Egipto, según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). EFE.