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Clara Campoamor y la obediencia de la mujer casada

Clara Campoamor pronunció una conferencia el día 31 de enero de 1927 en el salón grande de la Casa del Pueblo de Madrid sobre la obediencia de la mujer casada, en un acto organizado por el Grupo Femenino Socialista.

En los años veinte parecía que Clara Campoamor se encontraba cerca del socialismo; de hecho, escribió el prólogo del libro Feminismo Socialista de María Cambrils, pero nunca ingresó ni en el PSOE ni en la UGT. En 1929 estuvo en la organización, aunque por poco tiempo, del pronto desaparecido partido denominado Agrupación Liberal Socialista. Campoamor no era marxista, y dada su radical oposición a la Dictadura de Primo de Rivera no entendió nunca la faceta de colaboración socialista en algunos aspectos, a pesar de la disputa interna en el seno de la familia socialista sobre esta cuestión. En todo caso, colaboró en muchas ocasiones con el socialismo español dando conferencias, como en el caso que aquí nos ocupa.

El acto fue presentado por Claudina García Pérez, a la sazón presidenta del Grupo y una de las sindicalistas más destacadas de toda la Historia de la UGT. Las socialistas madrileñas pretendían trabajar para despertar la conciencia de la mujer española. Los años veinte pueden ser considerados muy importantes en la Historia de la emancipación de la mujer, y del empuje del feminismo socialista, que le había costado arrancar, pero que desarrolló a partir de entonces en toda Europa, incluida España, una gran actividad.

Clara Campoamor planteó que la legislación sobre la mujer había sido realizada por el hombre, asegurando que la teoría de la diferencia entre los dos sexos no era más que eso, es decir, una teoría. A la destacada abogada le interesaba mucho detenerse en el Código Napoleónico por razones obvias, ya que era la base de los Código Civil español, consagrando lo que consideraba la esclavitud de la mujer. Dedicó una gran parte de la conferencia a detenerse en los artículos del Código Civil que consagraban ese hecho, partiendo que se habían hecho, supuestamente, para proteger a la mujer. Además, explicó como había juristas que intentaban explicar que, en realidad, el Código no exigía una obediencia ciega de la mujer al marido, pero la oradora expuso casos concretos que contradecían estos argumentos.

España había hecho muchos esfuerzos por expulsar a Napoleón en su momento, pero no había hecho nada por desterrar del Código Civil lo que se había copiado del francés. Algunos negaban los precedentes legales españoles acerca de la igualdad del hombre y la mujer, pero existían en su opinión, aludiendo a las Partidas, cuando en dicho texto se afirmaba que los esposos debían vivir el uno para el otro, ayudándose y socorriéndose mutuamente. También trajo a la tribuna el Fuero de Bizkaia, y otras disposiciones antiguas. Para Campoamor los antecedentes de la defensa de la obediencia de la mujer al marido solamente se encontraban en la Epístola de San Pablo.

En relación con los Códigos, expuso que el suizo y el alemán establecían que no existía obediencia cuando se abusaba en el derecho. En España, en cambio, el Código reseñaba claramente en varios artículos la obediencia debida de la mujer y los hijos al marido, pudiendo éste requerir el auxilio de la autoridad. Campoamor se escandalizaba de que el Código hablara de obediencia, pero no de armonía. No podría haber hogares felices basados en la primera.

El matrimonio no sólo era un contrato, sino un ejercicio de ética. La tiranía engendraba siempre la rebeldía, generando dos miedos: el del oprimido, pero también el del opresor, que, al final, era aún mayor que el primero.

Por otro lado, Campoamor observaba que era lógico que la mujer no tuviese reconocido el derecho al voto, mientras debiera obediencia al marido, consagrada en el Código.

La oradora defendía que estos preceptos no podían continuar, y la mujer debía buscar la libertad. La obediencia era nula y abusiva. Esta era una de las causas de la crisis del Derecho.

El acto protagonizado por Clara Campoamor fue una verdadera fiesta con un concierto final de la Asociación Artística-Socialista, y un ágape previo en un restaurante.

El acto contó con la asistencia de lo más destacado del socialismo femenino español, pero también de algunos dirigentes masculinos del mismo.

La reseña del mismo se recogió en el número 5614 de El Socialista, nuestra principal fuente. Sobre tres fundamentales conferencias de Clara Campoamor de la época existe un libro publicado por la Dirección General de la Mujer de la Comunidad de Madrid, en colaboración con la Asociación Española Clara Campoamor, y que podemos consultar en la red, titulado, El Derecho de la Mujer (Clara Campoamor). Recopilación de tres de las conferencias iniciadas en el año 1922 por Clara Campoamor, (2007). También hemos consultado el Diccionario Biográfico del Socialismo Español.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.