Quantcast
ÚNETE

Las otras luchas de Keir Hardie

Keir Hardie (1856-1915) es un personaje fundamental en la historia del movimiento obrero escocés y británico, un protagonista infatigable, que fundó el Partido Laborista Escocés, y luego estaría en la creación del Partido Laborista Independiente, formación que entraría, aunque conservando su personalidad, en el Partido Laborista. Sin lugar, a dudas, no podemos entender el rico y complejo mundo sindical y político laborista en el Reino Unido del último cuarto del siglo XIX y primeros años del XX sin acudir a su figura.

Pero Hardie fue mucho más, también emprendió otras luchas hasta el mismo momento de su fallecimiento. Este breve trabajo intenta estudiar estos otros compromisos por distintas causas.

Cuando Hardie dejó el liderazgo del Grupo Parlamentario, un cargo que no le gustaba y con el que tuvo repetidos problemas con sus compañeros, así como, del Partido Laborista Independiente en 1908, no se retiró a descansar, sino que pudo dedicarse a otras luchas.

Hardie se comprometió por el sufragio femenino, vinculándose con la sufragista Sylvia Pankhurst. Se da la circunstancia que su secretaria, Margaret Symons Travers, sería la primera mujer que habló en los Comunes, pero no como diputada, sino interrumpiendo la sesión del día 13 de octubre de 1908 para gritar por el voto femenino ante los diputados.

Hardie también defendió la autonomía de la India. Ya en 1906 había denunciado las condiciones de vida que allí se padecían, su alta tasa de mortalidad, los bajos salarios y cómo se excluía a los indios del gobierno local. En 1907 llegó a viajar la India donde pronunció discursos sobre la corrupción, el racismo y la necesidad del autogobierno indio, apoyando al Partido del Congreso. Las autoridades británicas se alarmaron y en determinada prensa fue acusado de sedición. Al regresar siguió defendiendo el autogobierno y escribió un libro sobre sus impresiones acerca de la India, y que influyó en la posición política del laborismo británico sobre esta cuestión.

Hardie se comprometió contra la segregación racial en Sudáfrica. También participó en los debates que tenía la izquierda norteamericana sobre la posible relación y unificación de los sindicatos con el Partido Socialista de América para crear una suerte de Partido Laborista, como en el caso británico.

Pero su compromiso más activo fue con el pacifismo en un mundo que iba hacia la Gran Guerra. Hardie siempre fue un internacionalista convencido, y estuvo en el intento de convocar una huelga general internacional para detener la guerra. Participó en multitud de movilizaciones contra el conflicto, pronunciando discursos encendidos, y defendiendo la objeción de conciencia, a pesar de que fuera abucheado en el contexto de patriotismo que rodeó la vida pública en los primeros tiempos de la guerra. En este sentido, no dejaría de ser un personaje tanto incómodo para el laborismo británico que terminaría por apoyar el esfuerzo bélico. Estos esfuerzos por su compromiso le producirían graves problemas de salud, y al final una neumonía se lo llevaría en septiembre de 1915 en Glasgow.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.