Quantcast
HEMEROTECA
             SUSCRÍBETE
ÚNETE A EL OBRERO

Giuseppe Ferrari: socialismo y federalismo

Estudiamos en esta pieza la figura de Giuseppe Ferrari (1811-1876), con su combinación de socialismo y federalismo, en el contexto de la unificación italiana.

Ferrari nació en Milán en el seno de una familia acomodada, ya que su padre era médico, y aunque perdió muy pronto a sus progenitores, le quedó una renta para poder estudiar, estando muy interesado en la filosofía, como también en las cuestiones políticas y sociales. En 1838 pasó a Francia, doctorándose en filosofía por la Sorbona. En su primera juventud se acercó a las teorías de Saint-Simon pero, a partir de 1849, se adhirió a las ideas de Proudhon, con el que le unió una estrecha amistad. En este sentido, plasmó su socialismo proudhoniano en la obra Filosofia della Rivoluzione, publicada en 1851. Ferrari compartía con Proudhon su antiestatismo y la lucha por la igualdad, aspectos que luego tendrían influencia en el anarquismo italiano. Pero no todo fueron coincidencias, ya que Ferrari era más pesimista que Proudhon. El milanés no creía en la justicia inmanente a la humanidad del francés, sino en una especie de ley de la fatalidad histórica que impedía la libertad y la justicia.

Como italiano de su tiempo se preocupó de la situación de Italia. En este sentido, se enfrentó a la idea de la revolución política de Mazzini. Para Ferrari los Estados eran los que previamente debían transformar la península Italiana en una República federal mediante revoluciones sociales. Esos procesos tendrían dos motores: la lucha contra el Papado y la reforma agraria profunda, con distribución de la tierra, y la abolición del derecho de herencia. Ferrari consideraba que había un conflicto entre la libertad que habría creado la opresión del hombre por el hombre y la igualdad.

Ferrari tuvo que huir de Francia después del golpe de diciembre de 1851, que llevó al poder supremo a Luis Napoleón, ya que era buscado por sus ideas y por su republicanismo. En 1859 regresó definitivamente a Italia, pero se sintió muy desilusionado por el rumbo que fue tomando el proceso unificador de la mano de Cavour, por el rechazo de cualquier solución federal, que debía pasar por una hacienda, leyes federales y ejército comunes, pero con una gran descentralización. En todo caso, Ferrari fue miembro del Parlamento del Reino de Cerdeña, y luego de la Cámara de Diputados de Italia hasta su muerte.

Sobre esta figura y los precursores del socialismo italiano es imprescindible acudir al trabajo de Paul Guichonnet, “El socialismo italiano de sus orígenes a 1914”, en el tomo de la Historia General del Socialismo, de 1875 a 1918, obra general dirigida por Jacques Droz, y publicada en España en Destinolibro en 1979.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.