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Josephine Butler y la lucha contra la prostitución y las leyes sobre enfermedades contagiosas

Josephine Elizabeth Butler (1828-1906) fue una destacada y polifacética feminista y reformadora social de la época victoriana. En este artículo nos vamos a detener en una de las principales causas en las que se implicó, la lucha contra las leyes sobre enfermedades contagiosas y la prostitución.

La legislación médica británica para contener las enfermedades contagiosas fue un claro ejemplo de la doble moral victoriana. En principio, la Ley de Enfermedades Contagiosas tenía el propósito de contener la expansión de las enfermedades venéreas, o como diríamos hoy en día, de transmisión sexual, en el ámbito militar donde estaban muy extendidas porque muchos soldados y marinos acudían a las prostitutas. Pero la Ley era, a todas luces, abusiva y lesiva de los derechos individuales de las mujeres. Daba poder a los magistrados para obligar a las mujeres que ejercían la prostitución a que fueran sometidas a exámenes médicos, además de poder detener a las prostitutas enfermas para conminarlas en un hospital. Si se negaban a consentir el examen médico serían encarceladas. Los magistrados solamente necesitaban una acusación policial sobre una mujer, que supuestamente ejercía la prostitución, para ordenar que fuera sometida a la revisión de un facultativo. Como vemos se trataba de penalizar a las mujeres, sobre las que caía toda la responsabilidad de los problemas sanitarios, frente a los hombres, empleando además métodos expeditivos y vejatorios.

Pero, además, en 1869 se creó una Asociación para intentar extender esta ley no sólo en lugares donde hubiera guarniciones militares y puertos, sino a todo el Reino Unido.

Esta situación movilizó a las feministas, a grupos cristianos y sectores defensores de los derechos y libertades. Y aquí nuestra protagonista adquirió un gran protagonismo, ya que reunía las tres condiciones, el feminismo, sus preocupaciones religiosas evangélicas, y su pasión por los derechos individuales, heredada de su familia. Famosa fue su denuncia en una reunión pública donde llegó a calificar lo que se hacía con las prostitutas como una “violación quirúrgica”.

En ese año de 1869 lideró una de las dos organizaciones que luchaba contra esta legislación, la Ladies National Association, una coalición de mujeres de clase media y también trabajadoras. La lucha fue larga, intensa, y no exenta de riesgos, hasta que en 1886 se consiguió que se derogara la ley.

Butler se empeñó también en luchar contra la prostitución, y no sólo en su país, sino también en Europa, viajando a Francia y Suiza, donde no dudó en enfrentarse con las autoridades. En el Reino Unido, en 1885, publicó una serie de artículos donde denunciaba la extensión de la prostitución infantil en Londres. Por fin, en 1897 combatió con su habitual energía, la aprobación en la India de una legislación sobre enfermedades contagiosas semejante a la abolida en la metrópoli.

El legado de Butler es importante porque sus ideas y luchas permitieron que fueran cambiando las ideas sobre la explotación sexual de las mujeres por parte de los hombres.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.