Un traje de musgo para rememorar la reconquista de Béjar del dominio árabe

  • Escrito por  Justino Sanchón
  • Publicado en Cultura
Seis personas de Béjar (Salamanca) se visten de musgo para dar vida a una tradición de 746 años, en una fiesta entre lo pagano y lo religioso que rememora la reconquista de la ciudad bejarana de la denominación árabe. EFE Seis personas de Béjar (Salamanca) se visten de musgo para dar vida a una tradición de 746 años, en una fiesta entre lo pagano y lo religioso que rememora la reconquista de la ciudad bejarana de la denominación árabe. EFE

Como todos los años, a las 11 de la mañana, seis bejaranos empezaron a caminar desde la Plaza Mayor de Béjar (Salamanca) hasta la Iglesia de Santa María la Mayor ataviados de musgo, un traje natural para rememorar la reconquista de la ciudad bejarana de la denominación árabe hace 746 años.

Se trata de una fiesta entre lo religioso y lo pagano, que hace coincidir ese hecho histórico con la procesión del Corpus Christi, en el que se mezcla la religiosidad, impregnada en la ciudad textil a través de diversos altares a lo largo del recorrido, con un recuerdo histórico y la animosidad de una festividad nada religiosa.

Son los 'Hombres de musgo', que por primera vez ha estrenado la denominación de Fiesta de Interés Turístico Internacional y que se ha celebrado una semana después de que un nuevo equipo de gobierno tomara posesión en el Ayuntamiento de Béjar.

Y son seis los hombres de musgo, en esta ocasión cuatro hombres y dos mujeres; entre ellos, dos amigos y dos hermanos; pero que todos tienen algo en común, son bejaranos que buscan mantener viva la tradición, para lo que llevan en una lista de espera de más de cinco años.

Desde las nueve de la mañana, como es tradición, los seis elegidos han comenzado a ser vestidos, a ser tapados por todo el cuerpo -a excepción de la cara y las manos- de musgo, que es atado con fuerza para evitar que se caiga.

Trozos de vegetal, que dura año tras año, que como es habitual, es colocado por dos trabajadores municipales, en esta ocasión han sido tres, que llevan realizando estas tareas toda una vida. Se trata de Julián García y Alejandro Romero, ayudados este domingo por Remigio Barrios, quienes atan con fuerza el musgo al cuerpo de los elegidos y eligen las piezas de vegetal más adecuadas para cada parte del cuerpo, quienes van dando vida, uno más, a los hombres de musgo y quienes los acompañan durante todo el recorrido.

El primero en ser vestido ha sido Eduardo Sánchez, un bejarano de 46 años, que lleva en lista de espera para "este orgullo" durante "cuatro o cinco años" y que afronta este día con la "ilusión de participar en que esta tradición siga viva".

Con doce kilos sobre su cuerpo está a la espera de que los hermanos José Antonio y Rosario Heras Guijo, de 50 y 45 años, sean revestidos por completo de musgo. Los dos hermanos llevan más tiempo de espera ya que la condición que pusieron es que salieran "juntos", y en el año que esta fiesta comienza a ser de Interés Turístico Internacional lo han logrado.

"Para cualquier bejarano es un orgullo ser un hombre de musgo. Y si encima se es mujer, con mayor motivo, ya que no lleva tantos años permitiéndose a una mujer que se vista de musgo", ha señalado Rosario, que ha sido secundada por su hermano José Antonio al afirmar que "había muchas ganas en la familia de ser partícipes de una tradición de este tipo".

Pablo Hernández, de 27 años, y Javier Tejeda, de 32, son amigos, hijos de familias amigas, que han visto cerrar el círculo como hombres de musgo, ya que sus padres y el resto de familia ya se han vestido de vegetal en otras ocasiones.

Todos ellos sienten angustia dentro del traje, sienten "una presión increíble", unos "nervios previos" y una cierta "angustia", como ha afirmado Vanesa Barrios, de 29 años y la última en ser vestida.

Pero el recuerdo o una razón emotiva, como el caso de Vanesa que ha logrado "cumplir un sueño que mis dos abuelos, que ya están en el cielo, no lo consiguieron", hacen que los seis bejaranos no sientan ese peso, en torno a 12 kilos, o una presión previa.

A las 12 comenzaron el desfile religioso, al que han acompañado los seis 'Hombres de musgo', en el primer día de ser Fiesta de Interés Turístico Internacional, un hecho que ha hecho que la nueva alcaldesa de Béjar, Elena Martín, haya sentido "un poco de vértigo", por llevar una semana en el cargo y por tratarse de una festividad de este tipo.

Mientras, el desfile continúa pisando tomillo por el centro de Béjar, acompañado por miles de personas que quieren rememorar la reconquista cristiana de hace siete siglos y evocar el Corpus.