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La Movida a través de fotos de Gª-Alix, Ouka Leele, Trillo y Pérez-Mínguez

Fotografías de Miguel Trillo , forman parte de la exposición, "La Movida.Crónica de una agitación.1978-1988", presentada este jueves en la Fundación Foto-Colectania y que reúne la obra de cuatro fotógrafos clave de la llamada movida madrileña: Alberto García -Alix, Ouka Leele, Pablo Pérez-Mínguez y Miguel Trillo. EFE/ Andreu Dalmau 	   Fotografías de Miguel Trillo , forman parte de la exposición, "La Movida.Crónica de una agitación.1978-1988", presentada este jueves en la Fundación Foto-Colectania y que reúne la obra de cuatro fotógrafos clave de la llamada movida madrileña: Alberto García -Alix, Ouka Leele, Pablo Pérez-Mínguez y Miguel Trillo. EFE/ Andreu Dalmau

Los aires de libertad de La Movida madrileña se evocan desde este jueves en Foto Colectania en una exposición que se exhibe por primera vez en España y que reúne fotografías de Alberto García-Alix, Ouka Leele, Miguel Trillo y Pablo Pérez-Mínguez.

La exposición se ha montado en Barcelona gracias a la colaboración de la Fundación Banco Sabadell y ha sido coproducida por Foto Colectania y el festival de fotografía Les Rencontres d'Arles, donde se estrenó el pasado verano con motivo de su 50 aniversario.

Según han explicado este jueves los comisarios, Antoine de Beaupré, Pepe Font de Mora e Irene de Mendoza, "los cuatros fotógrafos formaron parte de La Movida, convivieron y se encontraron en diferentes ambientes, pero lo excepcional es que cada uno la vivió y fotografió con una energía irrepetible y aproximándose desde polos radicalmente diferentes".

En el recorrido expositivo se pueden contemplar las copias de época de García-Alix, los originales coloreados de Ouka Leele o cibachromes de Pérez-Mínguez y Miguel Trillo. La muestra se completa con una selección de materiales como vinilos, fanzines o carteles, así como una proyección de actuaciones musicales.

Tras varias décadas de dictadura y ostracismo, la transición española vio aparecer una nueva generación fascinada por la modernidad y la idea de lo nuevo, que cristalizaría en creadores procedentes de diferentes campos como la música, la moda, el diseño, el cine, la pintura o la fotografía.

El arte era la vida, y La Movida, según uno de sus protagonistas, el fallecido Pérez-Mínguez, "tenía la magia de la sorpresa". "Veníamos a finales de los 70 a Barcelona, donde estaban las últimas tendencias, que alimentaron nuestra creación, hasta que en 1978 hubo una eclosión juvenil en Madrid, y hubo un Madrid que empezó a eclosionar por la noche.

Los cuatro fuimos testigos, pero también actores", ha recordado en la presentación Alberto García-Alix. Confiesa García-Alix que tuvieron "la suerte de estar en el momento adecuado y en el tiempo adecuado" y se arrepiente de "no haber hecho más fotos y no haber tenido conciencia de la importancia de aquello".

Trillo ha asegurado que "sin la música y la aparición de aquellos grupos no habría tenido sentido" su fotografía y ha recordado que "había una vida nocturna en Madrid que no había existido en los 70, y fue el caldo de cultivo ideal en el que crecieron los fotógrafos".

Y precisa: "Aquella eclosión musical no era la prevista, pues se esperaba que con la democracia triunfaran los cantautores que habían cantado contra el franquismo, pero entonces tuvieron éxito los hermanos menores, que no se sabía de dónde habían salido".

En el caso de Trillo, su particularidad fue convertirse en "un fan del público madrileño, que eran anónimos". Tanto Trillo como García-Alix han querido desligar la irrupción de La Movida del Ayuntamiento de Madrid de Enrique Tierno Galván y han destacado que "La Movida nació underground y murió underground, caló porque difundió la idea de la modernidad y acabó extendiéndose por toda España, pero en cuanto tuvo éxito entonces murió, como casi todo".

El conjunto de fotos de García-Alix muestra una década en la vida del fotógrafo desde 1978 a 1988, que constatan su necesidad de aventura vital para la creación y retratan a los compañeros y los momentos de convulsión y de agitación personal, además de la búsqueda del placer y de la diversión a través de los opiáceos.

En la galería de instantáneas de Ouka Leele destacan algunas de sus fotografías tomadas en blanco y negro y coloreadas por ella misma con acuarelas. Pérez-Mínguez fue pionero en España en distintos ámbitos de la creación fotográfica y se erigió en el gran retratista de la Movida madrileña.

Además, su estudio fue uno de los centros neurálgicos de la época, por donde pasaron y se fotografiaron todos los protagonistas del momento.

Trillo retrató la libertad de la calle y la juventud agrupada en tribus según su manera de vestir y sus comportamientos y él mismo contextualiza su trabajo: "Mi trabajo no era aceptado en el mundo del periodismo porque eran 'posados', pero tampoco en el mundo de la fotografía creativa, porque eran demasiado 'fáciles'.

Y agrega: "Fotografiaba el detalle de un vaquero, una muñequera, un peinado, el espacio de un local y me preguntaba por qué esas fotos se consideraban arte contemporáneo en Nueva York y no en España".