Lombardi: "Los premios sirven para reconciliarte con tu propia historia"

El director, productor y guionista peruano Francisco J. Lombardi posa para los fotógrafos en el ámbito de una rueda de prensa convocada en el ámbito del Festival de Cine Iberoamericano, este sábado, en Huelva, Andalucía (España). Lombardi agradeció el premio "Ciudad de Huelva", máximo galardón honorífico del Festival, que recibirá esta noche en el Gran Teatro de la capital onubense. EFE/ Julian Pérez El director, productor y guionista peruano Francisco J. Lombardi posa para los fotógrafos en el ámbito de una rueda de prensa convocada en el ámbito del Festival de Cine Iberoamericano, este sábado, en Huelva, Andalucía (España). Lombardi agradeció el premio "Ciudad de Huelva", máximo galardón honorífico del Festival, que recibirá esta noche en el Gran Teatro de la capital onubense. EFE/ Julian Pérez

El director, productor y guionista peruano Francisco J. Lombardi agradeció ayer el premio Ciudad de Huelva, el máximo galardón honorífico del Festival de Cine Iberoamericano, y ha entendido que premios como estos “sirven para reconciliarte con tu propia historia”.

En conferencia de prensa para presentar el premio, que se entregó por la noche en el Gran Teatro, Lombardi ha dicho que el galardón le hace sentirse “muy honrado”, entendiendo que “normalmente, los homenajes llegan en las postrimerías de las carreras, pero son un buen ejercicio de memoria que te hace reconciliarte con tu propia historia”.

De esta forma, sirven para recordar “las cosas que has hecho” e, incluso, “para que actores, autores, cineastas alimenten un poco más su ego, que todos tenemos”, recordando que al Festival de Huelva “han venido películas mías, por alguna razón ha venido gente vinculada a películas y he seguido como todos los cineastas de América Latina la permanencia del festival durante muchos años, pero nunca he venido hasta ahora”.

Sobre sus comienzos en el mundo del cine, ha recordado que “me acerqué a él fundamentalmente desde una pequeña ciudad en la que tenía la idea provinciana tradicional de vivir pocos acontecimientos, y el cine era el gran espacio a la fantasía”, agradeciendo a sus padres que le permitiesen “ir al cine mucho en la provincia”, aunque “en lugar de la fantasía que me había imaginado, empecé a fijarme en lo que estaba alrededor”, y a idear sus primeras películas.

Ha dicho que comenzó en el mundo del cine “por azar”, cuando su cuñado “decidió apostar por mi carrera, y se le ocurrió ir a Venezuela para ver si alguien coproducía un guión que yo tenía”, y en todo momento ha agradecido la ayuda que ha tenido por parte de muchas personas para poder hacer cine desde Perú”.

Además, ha recordado las complicaciones que tenía en su día para sacar películas adelante en comparación con la época actual, ya que “ahora se ha vuelto más sencillo hacer cine, con las nuevas tecnologías cualquier muchacho con poco dinero sale a la calle y hace una película, pero en mi época era más complicado”.

Por su parte, el agregado cultural de la embajada de Perú en España, Alonso Ruiz-Rosas, ha dicho que “todos los peruanos amantes del cine desde los años 70 hemos sido seguidores de la obra de Lombardi". De las películas que se proyectan en paralelo al homenaje, el director del Festival, Manuel H.

Martín, ha destacado la sesión especial de ‘Caído del Cielo, que se verá en Huelva “con una copia restaurada con la máxima calidad”. Francisco J. Lombardi ha realizado más de veinte títulos desde su primera película, ‘Muerte al amanecer’ (1977), con la que cosechó gran éxito de público y crítica.

Algunos de sus títulos han tomado parte en el Festival de Cine de Huelva, como ‘Muerte de un magnate’ (1980) y ‘Maruja en el infierno’ (1983), Mención Especial del Jurado de la muestra. Ya en 1985 volvió a visitar el Festival de Huelva con ‘La ciudad y los perros’ (1985), basada en la novela homónima de su compatriota Mario Vargas Llosa.

Un film que se suma a otras adaptaciones, como ‘Sin compasión’ (1994), basada en una obra de Fyodor Dostoyevsky; ‘No se lo digas a nadie’ (1998), de Jaime Bayly; ‘Pantaleón y las visitadoras’ (1999), también de Vargas Llosa; y ‘Tinta roja’ (2000), basada en la novela del escritor chileno Alberto Fuguet.

A lo largo de estas más de cuatro décadas de carrera, ha cosechado más de una veintena de premios y nominaciones, entre los que se encuentran la Mención Especial del Jurado del Festival Internacional de Cine de Locarno (1977) por ‘Muerte al amanecer’, la Concha de Plata al Mejor Director en el Festival de San Sebastián (1985) por ‘La ciudad y los perros’ o el Premio Especial del Jurado en este último (1988) por ‘La boca del lobo’.

Ganó el Goya a la Mejor Película Extranjera de Habla Hispana (1990) por ‘Caídos del cielo’, la Concha de Plata al Mejor Director en San Sebastián (1996) por ‘Bajo la piel’ y el Golden Sun a la Mejor Película en el Festival de Biarritz (2003) por ‘Ojos que no ven’.