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Radiografía de las explotaciones españolas de la minería del siglo XXI

Radiografía de las explotaciones españolas de la minería del siglo XXI / EFE Radiografía de las explotaciones españolas de la minería del siglo XXI / EFE

La rica geología española, en especial la faja pirítica que se extiende por el sur de la Península, dota a este país de vastas reservas de tierras raras, vitales para la tecnología moderna, y de otras muchas materias primas estratégicas y protagonistas de la conocida como minería del siglo XXI.

Pese al 'boom' que vive la minería moderna, alentada por el crecimiento exponencial de dispositivos que requieren de tierras raras y otros elementos químicos presentes en la geografía española, los expertos consultados por Efe apuntan que España no explota ni el 30 % de su potencial minero, una fuente de riqueza natural que podría convertirla en exportadora de materiales que hoy sólo vende China.

Estas son las grandes explotaciones mineras en activo:

1.- El Valle, Asturias.

Aunque en el llamado "cinturón de oro del río Narcea" se tiene constancia de la extracción de oro desde tiempos romanos, la asturiana Orovalle (filial de la canadiense Orvana) extrae también cobre y plata de varias minas asturianas.

2.- Las Cruces, Sevilla.

En la misma línea se sitúa la sevillana Mina de Las Cruces, la mayor de Europa a cielo abierto y de donde extrae cobre el gigante canadiense First Quantum, que ha constituido además una fundación de desarrollo sostenible del área, en plena faja pirítica, que se extiende entre el Algarve portugués hasta Sevilla y en su día fue la mayor reserva de metales no férricos del mundo.

3.- Aguas Teñidas, Huelva.

En esa misma faja se encuentra la Mina Aguas Teñidas, en Huelva, de donde se obtiene plomo, cobre y zinc a través del consorcio Matsa, formado por la suiza-singapurense Trafigura y el fondo soberano de Abu Dabi Mubadala.

4.- Riotinto, Huelva.

La explotación más reconocida de Huelva es la de Ríotinto, donde Atalaya Mining (participada por Trafigura y por otra de las grandes del sector, la china Yanggu Xiangguang Copper) han vuelto a extraer cobre de esta legendaria explotación, iniciada ya en la Edad de Bronce e interrumpida con la llegada del siglo XXI por falta de rentabilidad.

5.- Barruecopardo, Salamanca.

Otro gran ejemplo de explotación minera abandonada que gracias a las nuevas tecnologías se puede rescatar es la de Barruecopardo, cerrada en los 80 y ahora retomada por Saloro para extraer wolframio en esas tierras salmantinas.

Incluido en la lista de materiales estratégicos y del que incluso EEUU guarda reservas, igual que hace con el oro, el wolframio es elemento muy denso y de difícil oxidación o corrosión, fundamental para construir desde componentes de teléfonos móviles hasta grandes máquinas de perforación.

6.- Los Santos, Salamanca.

También en Salamanca se encuentra la mina de Los Santos, que también ha reabierto recientemente para la explotación de wolframio de la mano de Daytal (del grupo australiano Heemskirk).

7.- Penouta, Orense.

Otro claro ejemplo es el de la mina orensana de Penouta, en su día la mayor de España de estaño y reabierta por Strategic Minerals para la extracción de tántalo y cobalto, principalmente, dos componentes también estratégicos y fundamentales para la fabricación de gran parte de los aparatos electrónicos.

8.- Comarca del Bages, Barcelona.

Un caso llamativo es el del millón de toneladas de potasa (clave para fertilizantes complejos) que cada año extrae de minas barcelonesas la firma israelí ICL -el mayor productor mundial de este elemento y titular de la antigua Iberpotash-, junto a 1,4 millones de toneladas de sal.

9.- Aguablanca, Badajoz.

Aunque con su actividad interrumpida desde 2016, la mina pacense de Aguablanca cuenta con reservas de níquel y se espera que en algún momento Valoriza (Sacyr) la reactive en algún momento.

Junto a estas grandes explotaciones, hay en España proyectos de extracción de tierras raras que podrían ayudar a España a explotar su extraordinaria reserva de estos elementos considerados críticos en todo el mundo, hasta el punto de que hay quienes hablan ya de que la Humanidad se adentra en la Edad de las Tierras Raras (pasadas ya las de Piedra, Hierro y Bronce).

Se trata de 17 elementos de la tabla periódica -en su mayoría muy magnéticos, conductores y luminiscentes- que se han convertido en el oro del siglo XXI, ya que son fundamentales para construir desde pantallas y ordenadores hasta armas y satélites, pasando por motores de coches eléctricos, lentes de cámaras o reactores nucleares.

A.- El proyecto de Matamulas (Ciudad Real), impulsado por la española Quantum Minería y detenido por el Gobierno de Castilla-La Manca, alegando razones medioambientales, tenía potencial incluso para suministrar un tercio de la demanda europea de tierras raras, que en la actualidad China suministra casi en exclusiva (más del 85 % del consumo mundial según el Colegio español de Geólogos).

B.- En Pontevedra, el grupo sudafricano Umbono también estudió el potencial del monte Galiñeiro, aunque la oposición social y política hizo que en 2013 renunciara al proyecto de extracción de estos óxidos metálicos abundantes en la corteza terrestre complicados de aislar pero de enorme potencial en un mundo tecnológico cada vez más dependiente de ellos.

Además de las tierras raras, hay otros proyectos prometedores de materias prioritarias para España a partir de la reapertura de minas clausuradas:

Entre ellas destaca la reapertura, de la mano del Grupo México (el tercer productor mundial de cobre), de la mina sevillana de Aznalcóllar, donde la rotura de una balsa residual produjo el famoso vertido tóxico de Doñana en 1998 y derivó en el cierre de ese yacimiento de pirita, donde también se encuentra cobre, plomo, zinc, plata y oro, entre otros.

Igualmente se tramita la reapertura de las Minas de Alquife (Granada), Touro (A Coruña), Besaya (Cantabria) y Coto Wagner (León), entre otros.