LA ZURDA

Los conservadores bávaros reclaman consenso para la candidatura a Canciller

Munich (Alemania), 17/02 / 2020.- El primer ministro del estado bávaro Markus Soeder (C) habla en una reunión de la junta en la sede del partido CSU en Munich, Baviera, Alemania, el 17 de febrero de 2020. (Alemania) EFE / EPA / LUKAS BARTH-TUTTAS Munich (Alemania), 17/02 / 2020.- El primer ministro del estado bávaro Markus Soeder (C) habla en una reunión de la junta en la sede del partido CSU en Munich, Baviera, Alemania, el 17 de febrero de 2020. (Alemania) EFE / EPA / LUKAS BARTH-TUTTAS

El líder de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), Markus Söder, recordó hoy que la candidatura a la Cancillería alemana de su bloque conservador surge del consenso, en una clara advertencia a la hermanada Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido de la canciller Angela Merkel.

"El candidato o candidata solo puede acordarse por consenso entre la Unión. Sin nosotros no va a funcionar", afirmó Söder, antes de entrar en la reunión de la ejecutiva de su partido, que abordará los planes de la líder de la CDU, Annegret Kramp-Karrenbauer, para su sucesión en la jefatura del partido.

AKK, como se denomina a Kramp-Karrenbauer, renunció la semana pasada a ser la candidata a la Cancillería para las elecciones generales previstas para 2021 así como a seguir al frente del partido. Esta decisión sigue a la crisis surgida en su partido, tras elegir a un liberal como líder regional en Turingia (este del país) gracias a los votos de la ultraderecha.

El propósito de AKK era definir la candidatura a la Cancillería en los próximos meses y que la persona designada para ella fuera ratificada como nuevo líder de la CDU en su congreso federal del próximo diciembre. Söder recordó que esa vía no es factible, ya que la candidatura depende del consenso entre ambas formaciones y que ésta también puede corresponder a la CSU.

La última vez que la designación recayó en un bávaro fue en 2002, con Edmund Stoiber, quien se enfrentó al canciller socialdemócrata Gerhard Schröder. Por entonces Merkel llevaba ya dos años en la presidencia de la CDU, pero tuvo que renunciar a luchar por la cancillería presionada por su propio partido, a lo que siguió el consenso a favor de Stoiber.

RUEDA DE ASPIRANTES

En medios alemanes se atribuyen a Söder aspiraciones a luchar por la cancillería. El propio líder de la CSU y primer ministro de Baviera no se ha pronunciado directamente al respecto desde la renuncia de AKK.

La aún líder de la CDU iniciará esta misma semana sus primeros tanteos con tres figuras de su partido que, aunque tampoco lo han expresado claramente, supuestamente aspiran a sucederla. El primero será Friedrich Merz, rival histórico de Merkel y representante del ala más derechista del partido.

Merz luchó por la presidencia del partido en 2018, pero fue derrotado por un mínimo margen por AKK, leal a la línea de la canciller. Se espera que AKK y Merz se reúnan este martes, a lo que seguirán al menos otros dos encuentros.

Uno de ellos, con Jens Spahn, ministro de Sanidad y asimismo aspirante en 2018, y el otro con el primer ministro del estado federado de Renania del Norte-Westfalia, Armin Laschet, más cercano a la línea de Merkel.

El camino hasta la designación del candidato y presidente del partido deberá acabar de definirse en la reunión de la ejecutiva de la CDU del lunes día 24. Se da por hecho que el plan inicial de AKK no saldrá adelante, entre otras cosas por el rechazo declarado de la CSU bávara. Los dos partidos del bloque conservador mantienen desde hace décadas la consigna de consensuar su candidatura y de no competir entre sí en las urnas.

Las relaciones entre ambas formaciones no siempre han sido armónicas, Merkel tuvo que soportar fuertes presiones de la CSU por no cerrar las fronteras a los refugiados. Las direcciones de los dos partidos comparten, sin embargo, la norma de mantener el estricto cordón sanitario sobre la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), partido con el que rechazan toda cooperación, como hoy recordó Söder. EFE.