LA ZURDA

Salvini solivianta a la izquierda y feministas cuestionando el aborto

  • Escrito por Virginia Hebrero
  • Publicado en Internacional

El líder de la ultraderechista Liga, Matteo Salvini, ha soliviantado al centro izquierda italiano y a las feministas al opinar que se está abusando del derecho al aborto y al acusar a mujeres, sobre todo inmigrantes, de utilizarlo como un método anticonceptivo.

"Matteo Salvini, como siempre, crea confusión, dice mentiras y en este caso ataca a las mujeres italianas", se indignó hoy el líder de gubernamental Partido Democrático (PD), Nicola Zingaretti.

El exministro del Interior italiano causó polémica al declarar este domingo que "hemos oído que algunas mujeres, no de Roma ni de Milán, han ido por sexta vez al servicio de urgencias en Milán para un aborto".

"No es mi tarea ni la del Estado dar lecciones morales, es justo que la mujer elija por sí misma y por su vida, pero no puedes llegar tan lejos para tomar las urgencias como un remedio para un estilo de vida incívico", añadió Salvini. Y remachó: "alguien ha tomado el servicio de urgencias como un cajero expendedor de sanidad para hacer sus asuntos sin pagar una lira.

A la tercera vez que vayas, pagas". "La única elección incívica es cuestionar los derechos de las mujeres", respondió hoy el líder del PD, Zingaretti, antes de anunciar una visita a la asociación Casa Internacional de la Mujer en Roma.

Añadió que "hay muchos problemas reales en Italia, también sobre este asunto, y no se debe cuestionar el derecho de las mujeres a la autodeterminación, sino hacer políticas sobre la tasa de natalidad... invertir en consultas, en prevención, en asistencia a las familias... en guarderías gratuitas y ayuda para el parto, porque sabemos que Italia es un país de crecimiento cero".

Desde el partido de izquierda Libres e Iguales, el diputado Nicola Fratoianni se mostró "desconcertado" y dijo sentir "vergüenza por este hombre que realmente va más allá del sentido del ridículo, diciendo mentiras. ¿Pero de verdad crees que los abortos se hacen en la sala de urgencias?, escribió en su Facebook.

Y acusó a Salvini de "sindicalizar las vidas de las mujeres, desafortunadamente una costumbre generalizada, estableciendo lo que está bien y lo que está mal". Silvana Meli y Laura Russo, coportavoces de Europa Verde, también se mostraron sorprendidas por las palabras del líder ultraderechista.

"Según Salvini, las salas de urgencias de los hospitales están colapsadas por mujeres inmigrantes que van allí seis, siete veces seguidas para abortar. ¿Alguna vez dejará de ofender e instrumentalizar?", señalaron.

"¿El exministro conoce la ley 194? ¿Sabe que la interrupción de un embarazo no puede hacerse con la misma facilidad y rapidez con la que se realiza la extracción de una muela y que, antes de realizarse, deben pasar siete días después de un examen médico completo?", añadieron, y acusaron a Salvini de seguir instigando el odio y el racismo.

Hoy el líder de la Liga aclaró que no cuestiona "el principio" pero insistió en que se debe "luchar contra el abuso". "Nuestro trabajo es prevenir: el aborto no es un sistema anticonceptivo", señaló. Pero no es la primera vez que se reaviva la polémica en torno al aborto, un derecho alcanzado en Italia desde 1978, a pesar de la fuerte influencia de la Iglesia Católica en el país.

Durante el anterior Gobierno de coalición entre la Liga y el antisistema Movimiento 5 Estrellas (M5E), en el que Salvini ocupó la cartera de Interior, asociaciones de mujeres denunciaron una deriva antifeminista para tratar de cuestionar derechos como el del aborto o limitar el divorcio.

Salvini, que desde agosto pasado quedó en la oposición al romperse ese ejecutivo, siempre hace gala de su catolicismo y con frecuencia ha utilizado símbolos religiosos como cruces o rosarios en sus mítines o en sus redes sociales.

Y su partido, La Liga, que gobierna en algunas regiones y ciudades, ha implementado políticas ultraconsevadoras como en Verona -que acogió el Encuentro Mundial de las Familias- y aprobó ayudas a asociaciones antiabortistas. EFE.