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Pekín rebaja el nivel de emergencia por la COVID-19

La capital china, Pekín, rebajará a partir del sábado el nivel de respuesta a emergencias ante el aparente control en la ciudad de la COVID-19, informaron este viernes las autoridades municipales.

La capital china pasará del segundo nivel de emergencias al tercero, lo que implica que los residentes de provincias anteriormente afectadas por el coronavirus como Hubei, donde comenzó el brote y que el jueves se declaró "libre" de casos confirmados, pueden volver a Pekín sin necesidad de pasar la cuarentena.

Sin embargo, se mantendrá una "gestión estricta" de las personas entrantes desde el exterior y de zonas de riesgo medio y alto -todas ellas en la región nororiental del país-, que deberán hacerse pruebas al llegar y pasar un periodo de aislamiento de 14 días.

Asimismo, las comunidades de vecinos pequinesas ya no requerirán tomas de temperaturas al entrar y los parques abrirán hasta el 50 % de su aforo. La nueva directiva recomienda que los ciudadanos usen mascarilla, pero no por obligación, salvo en el transporte público y otros espacios cerrados.

"Desde mayo la situación epidémica en Pekín ha ido mejorando y los colegios han reabierto en junio. Estamos ante una tendencia positiva, pero esto no significa que se relajen sin más las medidas de prevención", dijo hoy el portavoz Xu Hejian del Gobierno municipal pequinés.

A finales de enero, la capital china activó el nivel más alto de emergencia para contener el brote, y el 30 de abril pasó al segundo nivel tras no registrar casos durante 13 días.

Desde marzo, China ha asistido a una considerable caída de la transmisión de nuevos casos del virus a nivel local, después de que las drásticas medidas de prevención y limitación de movimientos ayudasen a controlar la pandemia en muchas partes del país.

Algunas de esas medidas se han ido relajando, y en mayo el Consejo de Estado (Ejecutivo) chino aprobó que espacios cerrados comenzaran a recibir visitantes bajo reserva y con aforo limitado.

Pese a todo, el país ha mantenido un goteo de casos "importados" desde el exterior, la gran mayoría de ellos relacionados con chinos que regresan a su país desde otras zonas afectadas por el virus.

Por ello sigue vigente el veto --desde el 28 de marzo-- de entrada al país a los extranjeros, incluso los residentes en China, salvo contadas excepciones.

La cifra de fallecidos en el país asiático es ahora de 4.634, entre los 83.027 infectados, según diagnóstico oficial, desde el inicio de la pandemia, y son 78.327 los que superaron con éxito la enfermedad y fueron dados de alta, según las autoridades sanitarias. EFE.