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Prevención sanitaria, incertidumbre y expectación ante una temporada atípica

  • Escrito por Carlos de Torres
  • Publicado en Deporte

A dos semanas del comienzo de las grandes pruebas ciclistas con la Vuelta a Burgos (28 julio-1 agosto), organizadores, equipos y corredores ultiman los detalles para volver a la carretera y poner fin a 5 meses de parón obligado por la pandemia del coronavirus.

La prevención sanitaria será el pilar fundamental en una temporada atípica, concentrada en 3 meses y llamada a las sorpresas. El ciclismo también parece tener 7 vidas. Si ha sobrevivido a lacras como la del dopaje o crisis económicas agudas, ahora se dispone a afrontar la vuelta a la competición con medidas de seguridad extraordinarias.

La UCI, los organizadores, los propios equipos y, por supuesto, las autoridades públicas, están terminando de diseñar el plan para garantizar la salud del pelotón y de todas aquellas personas que lo acompañan.

EL PELOTÓN EN UNA BURBUJA

En cada prueba todo el mundo estará controlado, antes, durante y después de la carrera, desde los corredores hasta los empleados de montaje de salida y meta, auxiliares, periodistas.....El objetivo es claro: todos deben llegar sanos y en caso de algún positivo por Covid-19 aislarlo de inmediato.

AÑO DE SORPRESAS

La temporada se cumplirá en 100 apretados días, con las tres grandes seguidas, los monumentos y carreras diversas de un semana. Será extraño vivir la Milán San Remo o Il Lombardía en agosto, el Tour en septiembre, y que decir la Vuelta entrando en noviembre.

Una temporada que en lo deportivo alterará el rendimiento físico de los ciclistas y que dará importancia muy elevada al factor psicológico. "Será una temporada muy apresurada, con un calendario muy antitécnico porque habrá carreras muy pegadas que no dan ninguna recuperación fisiológica, por el solo hecho de quedar bien con los organizadores.

Creo que eso va en detrimento del espectáculo", aseguró a EFE el técnico colombiano Fernando Saldarriaga, formador, entre otros, de Nairo Quintana. El calendario confeccionado "para salvar al ciclismo", señala Saldarriaga, "fue la mejor solución, pero habrá aspectos que van a ir en detrimento de la condición de los corredores, que en este caso son los más sacrificados".

El factor climático exigirá una adaptación que no todos asumirán de la misma forma, por lo que se prevén, según el experto "muchas sorpresas", de manera que líderes pronosticados para ganar, podrían no hacerlo.

MAS Y LANDA BAZAS ESPAÑOLAS

Con el recuerdo de Contador ya lejos, el ciclismo español se agarra esta temporada a Mikel Landa y Enric Mas como los llamados a optar al podio del Tour de Francia. Ambos estarán el próximo día 29 en la Vuelta a Burgos. El vasco, de 30 años en su madurez física y mental, liberado de debates de liderazgo y tricefalias, debe dar el salto que la afición lleva años esperando de él.

Cuarto en el Tour 2017 y sexto en 2019, con los galones del Bahrain McLaren llegó su momento. Enric Mas, de 25 años, también debe dar el salto de calidad para demostrar si es o no un "hombre Tour". Segundo en la Vuelta 2018 y con la experiencia en Francia del pasado año, tendrá la opción de luchar por el podio con un ayudante de lujo: Alejandro Valverde, siempre una garantía para el equipo, a pesar de sus 40 años.

MARC SOLER Y GARCÍA CORTINA AL ACECHO

Dentro del Movistar, único equipo español de máxima categoría, también ha llegado el momento para Marc Soler, de 26 años, noveno en la pasada Vuelta y dueño de los galones del equipo para el Giro de Italia. Será su debut como líder único del equipo entre el 3 y el 25 de octubre.

El vencedor de la París Niza 2018 dirá si puede ser líder o gregario. Dentro del equipo telefónico será interesante ver las aptitudes de los jóvenes colombianos Einer Rubio y Juan Diego Alba, la progresión de Iñigo Elosegui y el debut del danés Mathias Norsgaad, de 23 años, gran contrarrelojista a seguir en un futuro inmediato.

Iván García Cortina (Bahrain McLaren), gijonés de 24 años, deshoja la margarita de su futuro mientras sueña con las grandes clásicas de primavera trasladadas al otoño, sobre todo con la París-Roubaix, el 25 de octubre. El asturiano espera estar en el Tour ayudando a Landa y buscando una etapa, pero el mejor clasicómano español apunta a las pruebas adoquinadas. EFE.