Quantcast
HEMEROTECA
             SUSCRÍBETE
ÚNETE A EL OBRERO

Vietnam intensifica su lucha contra la inmigración ilegal china tras el rebrote

La nueva oleada de COVID-19 en Vietnam después de tres meses sin detectar contagios comunitarios ha ido acompañada de una campaña de detenciones relacionadas con la entrada ilegal de ciudadanos chinos en el país, aunque el Gobierno ha evitado establecer un vínculo directo entre ambos fenómenos.

La última condena se produjo el martes, cuando un tribunal del norte del país castigó con penas de entre dos y seis años de cárcel a seis miembros de una banda que facilitó la entrada de ciudadanos chinos en Vietnam en junio a cambio de 4.000 yuanes (576 dólares o 485 euros).

Esta sentencia estuvo precedida de un goteo constante de detenciones desde el 25 de julio, fecha en la que Vietnam confirmó su primer contagio comunitario del nuevo coronavirus en 99 días y cuaando el primer ministro, Nguyen Xuan Phuc, hizo un llamamiento a reforzar los controles fronterizos.

Las autoridades sanitarias han establecido que esta nueva oleada, que ha causado más de 200 contagios comunitarios en varias provincias de Vietnam y las primeras nueve muertes por el virus en este país, comenzó en Danang en la primera semana de julio, pero no han dado con el paciente cero ni esperan ya hacerlo.

Con las fronteras oficialmente cerradas desde el 23 de marzo (salvo para vietnamitas repatriados y trabajadores extranjeros expertos, todos sometidos a test y cuarentenas), la inmigración ilegal aparece como una de las hipótesis más consistentes para explicar el retorno del virus a un país que creía superada la pesadilla.

Según el régimen comunista de Hanói, desde el mes de junio las fuerzas de seguridad han descubierto la entrada de 177 inmigrantes chinos ilegales, la mayoría en busca de trabajo por la recuperación económica de Vietnam y otros con la intención de ir hasta Camboya para disfrutar de sus casinos.

La vuelta de la COVID-19 a Vietnam ha puesto el foco en este problema y en las condiciones difíciles en que trabajan los policías de puntos remotos a lo largo de la porosa frontera de 1.400 kilómetros que comparten Vietnam y China.

Vietnam ha registrado hasta el momento 717 casos de coronavirus, y nueve muertes, unos números bajos que durante la primera oleada le valieron la felicitación de organismos internacionales por sus prontas medidas y sus eficaces equipos de rastreo.

En esta nueva oleada el Gobierno vieetnamita ha descartado volver a una campaña de distanciamiento social a nivel nacional como en el mes de abril y confía en los confinamientos selectivos y en incrementar el número de test para frenar el brote en la primera quincena de agosto. EFE.