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Los combates en Birmania se agravan tras la declaración de "guerra defensiva"


  • Escrito por Noel Caballero
  • Publicado en Global

Los combates entre el Ejército y la milicia civil se agravan en Birmania tras la "guerra defensiva" declarada esta semana por el opositor Gobierno de Unidad Nacional (NUG), contrario al régimen militar que tomó el poder en febrero.

Desde que el martes el NUG llamara explícitamente a tomar las armas contra los uniformados, el brazo armado del grupo disidente y sus aliados han lanzado varios ataques sorpresa contra el Tatmadaw -como se conocen en Birmania a las Fuerzas Armadas-.

Al menos 20 soldados han muerto a raíz de emboscadas organizadas por la Fuerza para la Defensa del Pueblo (PDF), creada en mayo por el NUG, mientras los medios locales denuncian la muerte de civiles durante las operaciones de represalia del Ejército.

GUERRILLAS EN LA ANTIGUA CAPITAL

Una guerrilla, vinculada al bando opositor a la actual junta militar, reivindica el ataque con explosivos ocurrido el jueves en un barrio céntrico de Rangún, antigua capital y ciudad más poblada del país, que le costó la vida a dos militares, recoge el portal Myanmar Now.

Los rebeldes lazaron artefactos explosivos al interior de un camión que transportaba a varios soldados y tras la deflagración se registró un breve tiroteo, previo a la retirada ante la llegada de refuerzos de las fuerzas de seguridad.

Desde la toma de poder de febrero, encabezada por el general Min Aung Hlaing y que terminó con una década de incipiente democracia, los ataques en la antigua capital han sido raros, pero poco a poco las milicias civiles han logrado infiltrarse en la urbe y crear su propia red clandestina para actuar contra el régimen.

EMBOSCADA REBELDE Y REPRESALIA MILITAR

Los miembros del PDF asestaron otro golpe a las filas castrenses en la región de Magway, en la parte central del país, al matar a al menos 15 soldados durante un emboscada en la mañana del jueves contra un convoy de vehículos, recoge el diario The Irrawaddy.

Según apuntan varios medios locales, los militares buscaron revancha e iniciaron una operación de castigo en varios poblados de la zona en la que, conforme al relato de testigos, las autoridades prendieron fuego a las casas y mataron a una veintena de civiles.

El portal de noticias Khit Thit Media publica las imágenes de varios cuerpos sin vida abandonados sobre el terreno tras el paso de los militares y vídeos donde se muestran decenas de casas consumidas hasta los cimientos por las llamas.

FRENTE EN LAS REGIONES ÉTNICAS

El presidente interino del NUG, Duwa Lashi La, pidió durante la declaración de guerra la colaboración de las decenas de guerrillas étnicas, muchas de las cuales llevan décadas combatiendo contra el Ejército, para asegurar el éxito de la insurrección.

El Ejército de Liberación Nacional Karen (KNLA) anunció que el jueves logró arrebatar una estratégica base militar al Ejército en la región de Bago, a unos 120 kilómetros al noreste de la antigua capital.

Además del KNLA, el Ejército para la Independencia Kachin (KIA) es otra de las guerrillas étnicas que más se ha involucrado en la actual lucha contra los militares y ha apoyado públicamente los esfuerzos del NUG para restablecer la democracia.

El Ejército birmano justifica el golpe por un supuesto fraude electoral en los comicios del pasado noviembre, en los que arrasó el partido liderado por la Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, como ya hiciera en 2015, y que fueron considerados legítimos por los observadores internacionales.

Desde el golpe de Estado las autoridades han perseguido con brutalidad cualquier atisbo de oposición y han matado a al 1.058 personas durante la violenta represión, en la que soldados y policías han disparado a matar contra manifestantes pacíficos, según datos de la Asociación para la Asistencia de Presos Políticos.

Más de 6.350 personas permanecen detenidas de manera arbitraria por el régimen militar, entre ellas la derrocada líder Suu Kyi y otros de los principales representantes civiles electos, apunta la oenegé.