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Mutilación genital femenina: pasado remoto e historia reciente


(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Esta terrible práctica sigue azotando a millones de niñas en nuestro
 planeta. Absolutamente prohibida en muchísimos países, persiste como 
tradición practicada en secreto (incluso entre algunas personas 
inmigradas a la UE, donde es un grave delito).
 Es interesante buscar y conocer de dónde procede y como se expandió por
el mundo.

Habitualmente está asociada al islam y eso es del todo erróneo. 
Los antiguos historiadores Herodoto y Estrabón citan la existencia de 
momias de mujeres egipcias donde se aprecia tal mutilación. En todo caso, 
se practicó en la zona del Alto Nilo y se menciona en el Papiro 163, del
 año 163 ANE (Antes de Nuestra Era). Todo apunta a su aparición entre hace 5.000 o 6.000 años en el centro del continente africano. Desde allí se fue extendiendo hacia el noreste (Egipto y Somalia) y hacia el noroeste (Golfo de Guinea). Fue, por tanto, anterior al cristianismo y al islam. 
Su arraigo fue tan profundo que la expansión de las religiones no pudo 
acabar con esta lacra, que permaneció siglo tras siglo en las áreas
 geográficas donde llevaba implantada desde incontables generaciones 
atrás. Hubo pues mutilación genital femenina entre las antiguas egipcias
 y las esclavas así tratadas, que tenían mayor precio en los mercados de
 la Roma Imperial. La llegada del cristianismo y luego del islam en las 
citadas zonas de África tuvieron que aceptar esa tradición milenaria
 allí donde estaba profundamente arraigada. Hubo pues mujeres que
sufrieron esta terrible agresión entre las cristianas, las cristianas
 coptas, las mujeres de religiones animistas, así como las musulmanas. Nótese 
que no existe la mutilación genital femenina allí donde no fue 
tradición, sea hacia el este del continente africano (península
 Arábiga), ni en el oeste (Argelia y Marruecos), donde sí llegó el islam.
 De forma independiente apareció también en algunas zonas de Australia y
 de Filipinas.

En Suramérica es una práctica de la etnia Embera, que se distribuye en 
zonas adyacentes al Pacífico, Colombia, este del Paraná y noreste de
 Ecuador. Por otra parte, la antropología discute si fue introducida por 
monjas en el siglo XVIII, pero ciertamente el ingente número de esclavas
 y esclavos secuestrados en África, precisamente de zonas del Golfo de
 Guinea, trasladó esa práctica allí donde llegaron y permaneció 
generación tras generación, hasta ser combatida más tarde.

Estamos hablando de pueblos antiguos y de culturas llamadas
 “primitivas”, pero el civilizado mundo occidental también practicó la
 mutilación genital femenina entre los siglos XVIII y XX, tanto en Europa, especialmente en el Reino Unido, como en los EEUU. Se aplicaba a
mujeres “histéricas”, “tristes”, “lesbianas” y “ninfómanas”. El último
caso en Europa data de 1948, aunque a inicios del siglo XX la ciencia y 
las sociedades médicas ya habían rechazado esta tremenda agresión, una 
clara imposición de carácter patriarcal y machista. 

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