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Alcaldes en defensa de la Democracia

Ante el esperpento parlamentario vivido la semana pasada en Cataluña, en la que, parafraseando a Miquel Iceta: “la mayoría independentista que da apoyo al Govern, ha impuesto sus deseos por encima de la ley, desoyendo a los servicios jurídicos del Parlament, al Consell de Garanties Estatutàries, y pisoteando los derechos de los diputados y grupos de la oposición”, se hace necesario poner en valor la actitud de los muchos alcaldes, en su inmensa mayoría del PSC, que han apostado sin fisuras por defender la Democracia y el valor de la Constitución Española, al advertir de que sus municipios no se prestarán al referéndum soberanista, declarado inconstitucional por el Tribunal Constitucional, impuesto al margen de la Ley, por PDeCAT, ERC y la CUP.

Desde El Obrero hemos defendido, y defendemos, que todas las ideas y posturas políticas caben en democracia, siempre y cuando se respeten las reglas de juego de esa democracia que nos hemos dado entre todos. Que la propia Constitución, al igual que el Estatuto de Autonomía de Cataluña, establece mecanismos garantistas para asegurar que los deseos de una parte de la ciudadananía no puedan ser impuestos a otra parte, en un juego de mitades enfrentadas, o como ya sucedió en el pasado, de la lucha entre dos Españas (o dos Cataluñas).

El Parlament, a instancias del Govern que presiden al alimón Carles Puigdemont y Oriol Junqueras, ha aprobado, en ausencia de la Oposición, leyes encaminadas a dar una falsa cobertura legal a un referéndum que no cumple los más mínimos requisitos para que pueda ser considerado la expresión de la voluntad real de la ciudadanía catalana, porque, insistimos, no solo no respeta la Constitución Española, como ha sentenciado el Alto Tribunal, sino tampoco el Estatuto de Autonomía de Cataluña, de aprobación reciente por esa ciudadanía catalana. Y, de manera perversa, pretende que sean los municipios los que carguen sobre su espaldas la cobertura organizativa de semejante despropósito y las consecuencias legales que, sin duda, acarreará el incumplimiento de la legalidad vigente por los representantes municipales.

Los representantes de los ciudadanos, los alcaldes y alcaldesas de Cataluña, aquellos que más cerca están de sus electores, están sufriendo unas presiones intolerables, algunas por parte del Govern que les envió una carta instándoles a ceder locales municipales para el desarrollo del referéndum ilegal; otras por parte de plataformas independentistas que están convocando manifestaciones y concentraciones frente a consistorios, como el de Mataró; otras anónimas, cobardes pintadas amenazantes en las sedes de partidos llamados constitucionalistas... y esto es algo absolutamente intolerable en democracia.

En esta tesitura, se hace necesario aplaudir y reconocer la valentía de todos esos alcaldes y alcaldesas que ya han manifestado que no violarán las leyes vigentes como el de Lleida, el de Mataró, el de Granollers, la de Santa Coloma de Gramanet, el de Gimenells y tantos otros, superando la presión, las amenazas y los insultos del entorno secesionista. Y es de esperar que los vecinos y vecinas de cada uno de esos municipios sepan estar junto a sus regidores ante la avalancha de insultos, improperios, y quién sabe qué otros "castigos" que, presumiblemente, van a sufrir en las próximas fechas.