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El gerente de los Servivios Sociales de Aragón: "Hay que replantear cómo atendemos a mayores"

  • Escrito por M. Rosa Lorca
  • Publicado en Nacional
El director gerente del Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS), Joaquín Santos. EFE/Javier Cebollada El director gerente del Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS), Joaquín Santos. EFE/Javier Cebollada

El director gerente del Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS), Joaquín Santos, ha reconocido que la pandemia ha puesto de manifiesto la necesidad de replantearse la forma en el que el sistema sanitario atiende a las personas que viven en una residencia, pero también reflexionar sobre cómo se quiere atender a los mayores en las sociedades occidentales.

En una entrevista con Efe, Santos ha hecho balance de la situación que han sufrido las residencias públicas y privadas de Aragón -solo las públicas suman 22.000 usuarios-, de las decisiones adoptadas y de los asuntos más urgentes que deben afrontar, como una financiación del Estado que no alcanza el 14 % del gasto total, cuando tendría que ser del 50 %.

Uno de los aspectos en los que ya reflexionaba antes de la pandemia era "cómo atender a los mayores en sociedad", y desde su punto de vista en Aragón estaban bien atendidos; sin embargo, los centros residenciales "no estaban preparados para la covid-19, ni tenían por qué estarlo", puesto que las personas con enfermedades infecto-contagiosas se atienden en otro sistema.

Según Santos, las residencias son una alternativa que cumple la misma función que un domicilio, al tiempo que buscan la socialización y recuperar la capacidad funcional del mayor, generalmente personas con enfermedades crónicas.

Lo que les ha enseñado la pandemia es a incorporar planes de contingencia para abordar una situación similar y mantener la coordinación con el sistema sanitario. La finalidad es que quienes viven en una residencia tengan el mismo trato que aquellos que residen en su domicilio, lo que no quiere decir que tengan que las residencias convertirse en un "hospitalito u hospital de tercer orden" porque dejarían de tener el planteamiento social para el que están concebidas.

Es por lo que, durante la pandemia, Aragón decidió de manera pionera crear centros "intermedios" para derivar a los residentes positivos por covid-19 que no eran pacientes hospitalarios procedentes de aquellas residencias que por su situación no podían atenderlos. Por ellos han pasado más de 500 usuarios. El gerente no duda de los criterios de los profesionales sanitarios para decidir derivaciones a hospitales.

En Aragón, de los 923 fallecidos hasta el día 9 por covid-19 o síntomas compatibles con la enfermedad, 760 residían en centros sociosanitarios. Esto los llevó, reconoce Santos, a pasarlo "muy mal", porque "aparte de sufrir lo propio" les tocó ver la situación de quienes estaban al frente de estos espacios y tuvieron que adoptar decisiones "durísimas" como la de no permitir visitas ni que familiares se despidieran de quienes iban a morir.

"Ha sido una vivencia complicada, pero hay que asumir que estás en un puesto de responsabilidad. No te puedes hundir emocionalmente", prosigue. El objetivo es "intentar mantener la calma, la templanza y la prudencia y hacerlo lo mejor posible".

En este sentido, el gerente ha justificado el confinamiento de las residencias porque "muchos días después" del 16 de marzo, cuando se acordó no recibir visitas, se estaban dando casos de positivos en residencias que no habían tenido.

"Lo que quiere decir que lo estaban metiendo personas que podían entrar y salir", agrega Santos, por lo que si se permitía la entrada a familiares "se incrementaba el riesgo", sumado a la carencia de equipos de protección en un primer momento.

El gerente advierte de que "el combate contra la covid es fundamentalmente científico" y son los avances en este campo los que van a determinar el fin de la pandemia, incluidas las medidas de protección cuando se conozca cómo se produce el contagio, cuándo hay hay inmunidad o su duración.

Santos confía en que el plan de reconstrucción aprobado por el gobierno sirva para afrontar financieramente los nuevos retos, pero advierte de que el Gobierno tiene que replantearse la financiación de las comunidades autónomas, que son las que están gestionando el estado del bienestar con cada vez con más obligaciones.

Según sus cálculos, son "40 o 50 millones" los que le corresponden a Aragón y anualmente deja de ingresar, una cifra que serviría para incrementar las plazas residenciales, mejorar los ratios y la atención domiciliaria. EFE.