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Las retribuciones de los trabajadores vuelven a cotizar a la baja: los costes caen un 5,7%

  • Escrito por UGT Andalucía
  • Publicado en SINDICATOS

Por su parte, los otros costes también decrecen en los últimos doce meses, en este caso un 5,3%, situándose en 574,87 € por trabajador y mes. En este apartado se incluyen las cotizaciones obligatorias, las percepciones no salariales y las subvenciones y bonificaciones.

Por sectores, con respecto al segundo trimestre del pasado año, los costes salariales se incrementaron en la construcción y se redujeron en la industria y en los servicios.

En cuanto al tiempo de trabajo, la jornada pactada, durante el segundo trimestre del año, se incrementó con respecto a las 146,5 alcanzadas el primer trimestre del año hasta las 147,2 horas mensuales, siendo efectivas 110,4 de ellas y no trabajadas 37,3 horas. Por su parte, las horas extras realizadas por trabajador al mes se redujeron a la mitad con respecto a las registradas el trimestre pasado, siendo ahora de 0,3 horas.

Finalmente, se constataron 12.010 vacantes, el 16,2% de las registradas en el conjunto del Estado. En cuanto a los motivos argumentados por las empresas que aseguran no tener vacantes, el 94,5% de ellas manifiestan que es por no necesitar más trabajadores y solo el 2,3% de ellas alegan un elevado coste de contratación.

Andalucía se sitúa por detrás de la media estatal en los tres indicadores. No obstante, la brecha vuelve a reducirse dado que, en esta ocasión, los retrocesos experimentados para el conjunto del Estado han sido superiores a los registrados en nuestra Comunidad Autónoma, con excepción de los otros costes.

Aún así, la polarización, en lo que a costes laborales se refiere, entre el norte y el sur de la península queda de manifiesto en el siguiente mapa. Todas las CCAA con los costes laborales más elevados se sitúan en la mitad norte del Estado, situación que origina el mantenimiento de una brecha histórica en el poder adquisitivo de los trabajadores.

Si lo que comparamos ahora es la evolución anual de estos costes laborales, la situación relativa de nuestra Comunidad Autónoma, con respecto a la media estatal, vuelve a mejorar de manera destacada, manteniéndonos entre las Comunidades Autónomas con menor retroceso interanual de los costes laborales.

De esta forma, el descenso del 5,7% obtenido en Andalucía solo ha sido superior a los experimentados en cuatro CCAA: Navarra (-3,0%), Murcia (-4,0%), la Comunidad de Madrid (-5,0%) y Galicia (-5,6%). En sentido contrario, es de reseñar los elevadísimos retrocesos de los costes laborales alcanzados en Illes Balears (-24,9%) y Canarias (-20,0%).

Si observamos la evolución de los costes salariales en los últimos años podemos constatar como otro efecto del coronavirus sobre nuestro mercado laboral ha sido acabar con una clara tendencia cíclica por la que, los trimestres impares, eran los que menor coste salarial registran mientras que los pares (abono de las pagas extras sin prorratear) obtenían los más elevados. Este año, prácticamente nos mantenemos en los niveles del trimestre anterior, es decir, no se ha producido el incremento habitual.

Si descendemos a nivel sectorial comprobamos que, ahora, los mayores salarios se dan en el sector de la construcción (1.893,04 €), superando en 70 € los del sector industrial (1.822,58 €) y en 287 € los de los servicios (1.606,35 €). Además, los costes salariales en la construcción andaluza crecieron un 7,03% en el último año. Por el contrario, en la industria y en los servicios se redujeron, en este caso, en un 10,86% y en un 5,92% respectivamente.

En lo relativo al tiempo de trabajo, durante el segundo trimestre de este año se han incrementado, levemente, las horas pactadas y las pagadas y, en mayor medida las no trabajadas. Las horas efectivas se han reducido con respecto al segundo trimestre de 2019, en casi 20 horas. Por su parte, las horas extras trabajadas se han reducido a la mitad y ahora son de 0,3 por trabajador.

Finalmente, en cuanto a las vacantes registradas, Andalucía cuenta con un total de 12.010 vacantes, el 16,2% de las del conjunto del estado, lo que nos mantiene en la tercera posición en la clasificación de las CC.AA. con mayor número de vacantes, solo por detrás de la Comunidad de Madrid (22,2%) y Cataluña (16,8%). En una posición también elevada se sitúan la Comunidad Valenciana (11,8%) mientras que, La Rioja (0,4%) y Cantabria (0,9%) vuelven a destacar en la zona más baja, en el caso con porcentajes incluso inferiores al 1% del total estatal.

A su vez, entre los motivos alegados por las empresas que aseguran no tener vacantes en sus plantillas, en Andalucía, prácticamente la totalidad de ellas alegan deberse a no necesitar más empleados, concretamente el 94%5 porcentaje que se incrementa un punto y medio con respecto al del trimestre anterior (93,0%). Por el contrario, únicamente un 2,3% afirman no contar con vacantes por el elevado coste de contratación, proporción un punto menor que la que se daba en el primer trimestre del ejercicio económico (3,3%). Estos porcentajes son bastante parecidos a los obtenidos en el conjunto del Estado, donde el 94,5% de las mismas afirman no necesitar más trabajadores y solo un 3,0% de ellas se escudan en lo elevado de los costes de contratación.

En definitiva, también en materia de costes laborales, la pandemia sanitaria ha venido a alterar toda una serie de situaciones que, hasta ahora, creíamos consolidadas. En este caso, la reducción de los costes laborales no es más que una nueva muestra de la debilidad imperante en nuestro mercado laboral y de la precariedad y la baja calidad del empleo que genera la economía andaluza.

La Covid-19 ha hecho saltar todas las alarmas y tenemos que aprovechar la situación para llevar a cabo importantes avances en materias esenciales de cara a mejorar la calidad de vida de la ciudadanía andaluza. Entre ellas, industrializarnos, apostar por la innovación y la investigación, generar empleo de calidad, avanzar en el desarrollo de las políticas públicas y ampliar la cobertura de nuestro sistema de protección social. Ahora más que nunca, nuestro Sindicato debe centrarse en que no vuelvan a ser los trabajadores los que tengan que pagar los efectos de esta crisis.