ERC presiona a Sánchez con una consulta a la militancia

La portavoz de ERC, Marta Vilalta / EFE La portavoz de ERC, Marta Vilalta / EFE

Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) ha decidido este miércoles redoblar la presión sobre Pedro Sánchez al plantear una consulta a la militancia sobre su posición en la investidura, en la que incluye como condición una mesa de negociación sobre Cataluña.

"¿Está de acuerdo con rechazar la investidura de Pedro Sánchez si previamente no hay un acuerdo para abordar el conflicto político con el Estado a través de una mesa de negociación?" es la pregunta que hará el lunes ERC a sus militantes.

Si gana el sí, ERC colocará la negociación sobre Cataluña como condición imprescindible para apoyar a Sánchez y se complicará así la investidura del candidato socialista y la formación del Gobierno de coalición de PSOE y Podemos.

La consulta de Esquerra ha sido la sorpresa de una jornada en la que no han trascendido contactos del PSOE mientras Pedro Sánchez ha estado en su primer gran acto público tras las elecciones, en el que ha enviado un mensaje para tratar de tranquilizar al mundo económico ante su pacto con Pablo Iglesias.

Ha sido el Congreso Europeo de la Empresa Familiar, donde Sánchez ha prometido que el Gobierno de coalición respetará la estabilidad presupuestaria y ha dicho confiar en que el bloqueo político acabe en las "próximas semanas".

En el mismo día en que la Comisión Europea ha reclamado a España más medidas reducir déficit y deuda o que la CEOE ha pedido al PSOE que busque un pacto distinto al de Podemos y apueste por opciones "más moderadas", Sánchez ha estado en un foro empresarial para defender su acuerdo con Iglesias e intentar transmitir confianza a empresarios e inversores.

Ha subrayado así, aludiendo al pacto con Podemos, que se ha dado ya "el paso decisivo" para "disponer un Gobierno en plenas funciones sobre el que no pese la amenaza de la provisionalidad", y ha expresado su confianza en que en las próximas semanas acabe el bloqueo político.

"España necesita estabilidad y la necesita cuanto antes", ha admitido el líder socialista, quien ante el mundo empresarial ha prometido que la política económica del futuro Gobierno mantendrá su compromiso con la disciplina fiscal y la estabilidad presupuestaria.

Será un Gobierno, ha dicho, con una "prioridad social muy marcada" pero que trabajará "dentro de los márgenes financieros", y también ha asegurado que "una gestión responsable de la economía no es incompatible con mejorar la cohesión social y la territorial".

No se ha olvidado Sánchez de defender ante los empresarios "subidas razonables de los salarios" siempre "sin minar los niveles de competitividad de la economía", como también ha subrayado que hay que "atajar" uno de los problemas que sigue afectando al mercado de trabajo, la precariedad.

Y tampoco se ha olvidado, en este día en el que España ha recibido el aviso de Europa de que debe tomar medidas adicionales para reducir deuda y déficit, de subrayar el compromiso de disciplina fiscal por parte del próximo Gobierno.

"Seguiremos haciendo los deberes en materia de déficit público", ha dicho. Ha sido en definitiva un discurso dirigido al mundo económico en un acto en el que Sánchez no ha dado pistas sobre cómo van las negociaciones con las otras fuerzas políticas para asegurarse la investidura.

Ha sido por la tarde cuando se ha conocido la decisión de Esquerra de plantear esta consulta. Por la mañana, en Barcelona, representantes de este partido y de JxCat se han reunido en el Parlament para intentar coordinar sus estrategias de cara a la investidura partiendo de su "no" inicial.

Todo en una jornada en la que el presidente en funciones no ha querido responder a la prensa hablar sobre la sentencia de los ERE por la que han sido condenados varios exdirigentes de su partido -ayer el ministro de Fomento y secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, ya dijo que no afecta ni al Ejecutivo ni a la actual dirección del partido-.

Sí ha habido otras voces en el PSOE que han rechazado la idea de que este fallo judicial pueda interferir en las negociaciones con otros partidos. Así lo entiende, por ejemplo, Adriana Lastra. La vicesecretaria general del PSOE y portavoz en el Congreso ha subrayado que de lo que hablan estos días los socialistas con otras formaciones es "de presente y de futuro, y no de pasado".

Y la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, ha dicho por su parte que no cree que la sentencia de los ERE afecte "en absoluto" a los pactos de investidura. Del fallo de los ERE ha hablado desde Zagreb el líder del PP, Pablo Casado, quien por un lado ha pedido a Sánchez dar un "paso atrás" ante la sentencia y ha insistido en que no puede facilitar la investidura de ninguna manera aunque por otro se ha mostrado dispuesto a garantizar la gobernabilidad con pactos de Estado.

Y mientras no han trascendido los contactos que hoy ha podido tener el PSOE, la previsible futura líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha desvelado esta mañana que recibió estos días una llamada del Gobierno en funciones, aunque no ha querido decir quién fue el interlocutor.

Ciudadanos mantiene que Sánchez debe rectificar su idea de contar con ERC para la investidura e insiste en su disposición a un "acuerdo constitucionalista con PSOE y con PP", según han apuntado fuentes de la formación naranja.